Dos que van por la revancha

También ellos decidieron volver. Destituido por abuso de poder de la intendencia de La Pampa, Juan Carlos Tierno resolvió encabezar la lista a senadores provinciales para la próximas elecciones de junio por un partido que se llama Pueblo Nuevo y fue creado por un pastor evangélico. En la costa de la provincia de Buenos Aires el que pelea su vuelta es Roberto Porretti. El ex intendente de Pinamar, removido por el Concejo Deliberante de esa ciudad por una denuncia por sobornos, va como concejal, del Frente Justicialista de la Victoria.
"¡¡No!!", dice Porretti. "¡No quiero decir nada hasta después del 28 de junio! ¡No quiero que se nacionalice la campaña!"

La denuncia por coimas a una disco que lo corrió de la intendencia de Pinamar poco después de haber asumido le costó a Porretti su salida escandalosa. El está convencido de que la pesadilla empezó cuando la difusión del caso transcendió las herméticas fronteras de las playas más exclusivas de la costa, residencia de los hombres del poder. Minutos después de la divulgación de la historia, su defensa quedó enredada en una trama donde aparecían las referencias al cartero Alfredo Yabrán y al todopoderoso Eduardo Duhalde, peleándole frentes territoriales al kirchnerismo.

Desde entonces, Porretti trata de callarse la boca. Para volver a la política combatió los embates de la causa judicial y del proceso que le abrió el Concejo Deliberante en el pueblo. En el primer ámbito consiguió un sobreseimiento de la Justicia de Garantías; en el segundo llevó adelante una denuncia contra el Concejo Deliberante y ahora espera una definición de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires.

"Lo que me mueve es mi compromiso con el pueblo", dijo Porretti a Página/12. "Soy docente, vivo de un sueldo docente, mi disposición es seguir trabajando con la gente: nosotros lo que decimos es que acá hubo un golpe de Estado no por las armas, sino desde el complot político."

Con el paraguas de la lista encabezada por Néstor Kirchner, Porretti ganó la presidencia del PJ el 30 de noviembre de 2008 con el 70 por ciento de los votos y eso lo alentó. En su equipo de campaña hay parte de la gente que lo acompañó hasta la debacle.

–¿No tiene miedo de que le vaya muy mal, de hacer un papelón?

–Todas las posibilidades se pueden dar, pero yo tengo la conciencia tranquila, no es que uno se tira a la pileta sin nada. Nuestras encuestas por teléfono y puerta a puerta indican que hay un 50 o 60 por ciento de gente que nos acompaña.

En La Pampa, la vuelta de Tierno es mas espinoza. Ex intendente de la capital provincial, Tierno prohibió durante su mandato que los niños menores de doce años anduvieran en bicicleta, también prohibió los malabaristas y los limpiavidrios, desactivó el Concejo Deliberante y, entre las medidas más críticas, estuvo la formación de su propio cuerpo de policía. Denunciado por violencia doméstica, durante su mandato previo como ministro de Justicia provincial acuñó una de las frases con las que apañó la brutalidad policial: "Aplicar la fuerza publica –dijo–, que es lo que hace la policía, puede traer alguna lesión física".

En La Pampa peleará con uno de sus ex aliados: enfrenta a la lista que encabeza como senador el ex gobernador Carlos Verna. También están en carrera la UCR, encabezada por Juan Carlos Marino, y la alianza del Frente Amplio, que armaron ex miembros del Frente Grande, el PI, el Partido Humanista y el Frente para la Victoria pampeano, cuya boleta está encabezada por Santiago Ferrigno. Los pampeanos están convencidos de que Tierno no podrá sacar más de cuatro por ciento de los votos, pero creen que puede restarle votos al PJ de Verna.

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