"Reutemann tiene muy poco que ver con los trabajadores y con el peronismo"

Dice que en la central sindical "se ha abierto una nueva etapa". Impulsa una nueva ley de ART y apoya el pedido de una asignación universal por hijo, pero advierte sobre las "contradicciones" de quienes hacen ese reclamo y al mismo tiempo piden bajar las retenciones. Su opinión sobre Duhalde, Carrió y De Narváez.
El primer contacto para la entrevista con Hugo Moyano se produjo cerca del mediodía. El secretario general de la CGT atendió su teléfono pero pidió diez minutos. En ese momento estaba prendiendo el fuego para el asado. Los comensales serían su esposa, sus hijos y algunos invitados como el dirigente de Judiciales, Julio Piumato. Cuando Página/12 volvió a llamar al celular en cuestión, ya había pasado un tiempo prudencial y el asado comenzaba a derivar en sobremesa. Expansivo y de buen humor, que fue desplegando a lo largo del reportaje con frases picantes y comentarios "en criollo", Moyano habló en profundidad de la puja interna de la CGT. También del estado de debate interno que atraviesa al peronismo. La conversación duró más de cincuenta minutos. Si quedaba alguna duda de cuál es el rol que Moyano imagina para sí en los próximos años, esa intriga quedará despejada con esta entrevista. "Si en el país se llega a implementar el ajuste, nosotros volveremos a la Plaza de Mayo a protestar. A las plazas, a las calles y a todos los escenarios necesarios para resistir el embate que intente el neoliberalismo", advirtió.

A lo largo del reportaje fueron quedando claras las posiciones que piensa tomar Moyano al frente de la CGT. Su lectura sobre el reordenamiento del PJ con vistas al 2011 no pasará inadvertida. Con la frontalidad que lo caracteriza, descartó de plano apoyar una candidatura presidencial del ex gobernador Carlos Reutemann. El santafesino, hoy, es uno de los pocos peronistas anotados para competir con el radical Julio Cobos. "Reutemann no me gusta. Representa a un sector de la sociedad que tiene muy poco que ver con los trabajadores y con el peronismo. Lo digo sinceramente. A lo mejor como persona es un tipo extraordinario, pero como candidato no me gusta para nada", subrayó.

Durante la charla respondió con detalle sobre las acusaciones de discrecionalidad en la distribución de fondos de la Administración de Programas Especiales. La APE es el ente autárquico que se encarga de reintegrar a las obras sociales el costo de las prácticas de alta complejidad. Uno de los cuestionamientos que Moyano recibió del sector capitaneado por el mercantil Armando Cavalieri tuvo que ver con la forma en que se distribuyen esos reintegros (ver aparte). Al referirse a la crisis internacional y su impacto sobre la economía local, Moyano se mostró confiado por algunas señales. Dijo que la Chevrolet contrató a 340 nuevos operarios, que la Ford pidió a sus empleados asistir los sábados y diagnosticó una mejora en el transporte internacional.

Consultado por declaraciones de Mauricio Macri y Francisco de Narváez, Moyano volvió a acudir a su estilo directo. El Jefe de Gobierno había dicho que en los últimos años el camionero "tuvo demasiado poder". El diputado bonaerense de Unión-PRO le había advertido que tras la puja con los "Gordos" tendría que "hacer concesiones". "Acá no se busca quitarle el poder a Moyano, se intenta quitar el poder a los trabajadores", les respondió el secretario general de la CGT hablando de él en tercera persona.

–Ahora que se calmaron las aguas, ¿qué evaluación hace del enfrentamiento con los "Gordos"?

–Esos reclamos deberían haberse realizado en el seno del consejo directivo, de la mesa chica o en el secretariado. Pero eso no ha ocurrido, no sé por qué... ahora hay que comenzar una nueva etapa para que este tema se trate donde corresponde. Hay que evitar que el oportunismo o alguna intencionalidad de los medios tomen esto como una pelea que no tiene solución. Ese fue el sentido de decir "bueno, si hemos cometido algo que ha molestado a alguno, lo más lógico es pedir disculpas". Ahora, si se persiste en esa actitud, tiene que haber otra intención. Pero no creo que sea así. Se ha abierto una nueva etapa y el que quiera participar y aprovecharla que lo haga. Y el que no, sabrá lo que hace.

–El martes se van a ver en el Consejo del Salario. ¿Pudieron acordar una posición común para negociar ante el sector empresario?

–No hemos tratado este tema. Podemos llegar a consensuar una idea pero no vamos a discutir hasta que no sepamos cuál es la actitud que va a asumir el otro sector del movimiento obrero, que es la CTA. En esto hay que tener muchísima responsabilidad y saber cuáles son las posibilidades. No sólo pedir sino ver qué se puede lograr. Esta no es la misma situación de hace un tiempo. Hay que tener responsabilidad para tratar de no crear falsas expectativas y aumentar el salario mínimo, vital y móvil a cifras que favorezcan a los trabajadores que no tienen representación gremial.

–En esa reunión se va a discutir también un proyecto de ley de riesgos de trabajo. ¿La CGT va a impulsar una nueva ley de ART?

–Ya lo hemos propuesto en las reuniones que se han realizado para conformar el consejo económico y social. Para nosotros es una prioridad. Queremos una nueva ley de las ART. Tanto para el empleador pequeño y mediano, como también para los trabajadores, lo peor que nos puede pasar es no tener una ley. Porque el trabajador tiene que recurrir a la Justicia para que le reconozcan legítimamente esos derechos y el empleador también corre riesgos de que se le realicen juicios muy grandes que pueden llevar a un quebranto a las pequeñas y medianas empresas.

–Se habla mucho de la asignación universal por hijo. Es probable que la CTA lo plantee en el Consejo del Salario Mínimo. ¿La CGT qué va a decir al respecto?

–La asignación familiar universal por hijo es un reclamo que tenemos desde hace muchos años, cuando estábamos en el MTA lo compartíamos totalmente con la CTA. Hay que ver si en este momento las condiciones lo permiten, pero seguramente vamos a insistir en la necesidad de implementar ese sistema porque es una forma de aliviar la situación de pobreza por la que pasan muchos hogares argentinos.

–¿Le parece viable desde el punto de vista del financiamiento? Le pregunto esto porque también se está discutiendo recortar uno de los ingresos más importantes del fisco: las retenciones a la soja.

–Esa es la contradicción de muchos. Que hablan de reducir las retenciones y por otro lado hablan de que crezcan el costo del Estado. Eso es un imposible, no tiene sentido. Nosotros sostenemos que hay prioridades y la prioridad, sin dudas, es llevar a esos hogares de los que hablábamos la posibilidad de esa asignación familiar para todos los chicos. A todos los hijos del país y con una contraprestación: aquellos que tienen edad escolar, deben concurrir al colegio.

–¿Los "Gordos" llegaron a amenazar con no asistir al Consejo para el diálogo económico y social que impulsa el Gobierno?

–Jamás plantearon que no iban a participar. Ellos han participado en las reuniones previas. Han estado muchos hombres de ese sector, como el mismo Cavalieri, Héctor Daer. Y todos veían con muy buenos ojos y como una necesidad la creación de este organismo que permita discutir y consensuar temas que son muy difíciles.

–¿La situación interna del Partido Justicialista fogoneó el conflicto interno en la CGT?

–No me consta que haya sido así. Y tampoco creo que la interna del PJ pueda complicar al Gobierno. Yo la veo con mucha fortaleza a la Presidenta. Las medidas que han tomado a nivel de ministerios son muy importantes. Han avanzado en una nueva forma de comunicarse con la sociedad. Con el nuevo ministro de Economía, con el nuevo ministro de Salud, con el jefe de Gabinete. La relación del Gobierno con la sociedad tiene otra tónica. Hoy, si queremos enterarnos de algo de salud, sale el ministro y lo explica. Si tenemos que enterarnos de algo de economía, sale el ministro y lo explica. No hablemos del jefe de Gabinete, del que sabemos las tareas que realiza permanente. No creo que haya una intención de complicarle el gobierno a la presidenta Cristina. Y la veo muy firme, muy decidida a seguir adelante con este modelo económico. Y se están viendo algunas mejoras en el marco de la crisis internacional.

–Macri dijo que usted había tenido demasiado poder en los últimos años. De Narváez planteó que llegó el tiempo en que usted comience a hacer concesiones. ¿Cómo interpreta esas declaraciones?

–Sobre las dos personas que usted menciona, si llegaran al poder, cosa que la verdad dudo porque no creo que el pueblo argentino los acepte a través de las urnas, implementarán políticas que no van a tener mi apoyo. En vez de apoyarlos, yo voy a estar en la Plaza, en la protesta, como he hecho siempre. Como he hecho con las políticas neoliberales de Menem, como he hecho con las políticas liberales de De la Rúa-Cavallo. Lo que ellos están presumiendo es que, como saben que si llegan van a implementar políticas liberales, antes me tendrían que sacar el poder para evitar la confrontación. Pero el poder no lo da el tener un miembro más o uno menos que participe del consejo directivo de la CGT. El poder lo dan los trabajadores. Y nosotros, tanto yo como muchos otros dirigentes gremiales, tenemos el poder que nos dan los trabajadores. Entonces acá no se busca quitarle el poder a Moyano, se intenta quitar el poder a los trabajadores. Estas manifestaciones buscan ir preparando el terreno para que lo que ellos creen que pueden llegar a lograr el día de mañana. De instalar una política neoliberal que seguro empezará por el congelamiento del salario. No me cabe ninguna duda. Empezará por la flexibilización de las leyes laborales. Yo he escuchado a uno de los candidatos decir, durante la campaña, lo mismo que decía el menemismo o el cavallismo en los años ‘90: Habló de "costo laboral".

–¿A qué candidato le escuchó eso?

–A la señora Lilita Carrió. También le escuché a De Narváez decir en televisión que él planteaba eliminar las retenciones al agro. Entonces un periodista le dijo "pero eso traería un agujero fiscal". Y él respondió: "Bueno, habrá que ajustar". Los trabajadores ya sabemos cómo son los ajustes. Son despidos de los trabajadores, cierres de puestos de trabajo, rebajas de salarios, rebajas de los sueldos de los jubilados. Si esto se llega a implementar en el país nosotros volveremos a la Plaza de Mayo a protestar. A las plazas, a las calles y a todos los escenarios para resistir este nuevo embate que intenta llevar adelante el neoliberalismo.

–Usted hizo un chiste con la posibilidad de ser candidato a gobernador. ¿Va a competir para ser candidato a gobernador del peronismo en la provincia de Buenos Aires?

–Mire, me han propuesto tantas cosas. Todavía no lo he definido. Pero al margen de quien habla me parece muy importante que un hombre del movimiento obrero... tenemos hombres muy capaces, hombres jóvenes, que son reconocidos, que tienen la posibilidad no solamente de llegar a la gobernación de la provincia de Buenos Aires sino también a llegar a ser candidatos a la Presidencia de nuestro país. Tenemos hombres muy capaces. Porque seamos sinceros. Hemos tenido cada presidente que realmente en muchos casos nos han avergonzado a los argentinos.

–Se habla de Lula en Brasil. ¿Podría repetirse en la Argentina o hay diferencias culturales entre ambas sociedades?

–Hay algunos prejuicios, pero reitero: el movimiento obrero tiene hombres capaces, por lo menos un gran sector del movimiento obrero ha demostrado una coherencia, es muy claro en sus pensamientos. Yo le escuchado a algún candidato de estos que han proliferado ahora decir "el peronismo me cae muy simpático". El peronismo no tiene que caer simpático, el peronismo tiene que correr por la sangre de los hombres que sienten al peronismo. Eso es lo que nosotros vamos a defender y vamos a mantener con toda firmeza nuestras convicciones y esa bandera muy alta.

–¿Quién dijo eso de simpático?

–No vale la pena. Algunos se suben arriba del carro del peronismo porque saben que el peronismo es mayoría en el país. No me molesta que cada uno tenga la aspiración de ser presidente, de llegar a la primera magistratura. Lo que me jode, y lo que me rompe la paciencia, es que se monten arriba del peronismo para llegar y cuando llegan hacen todo lo contrario a lo que hubiera hecho Perón. Y esto es lo que pasó en la década del ‘90. A confesión de parte relevo de pruebas: cuando dijo "si hubiera dicho lo que iba a hacer no me votaba nadie". Usted sabe a quién me refiero, ¿no? Hay dirigentes gremiales que se creen que son peronistas porque ponen los retratos más grandes de Perón y de Evita. Y el ser peronista es continuar el legado que nos dio Perón. Hay tipos que se rasgan las vestiduras hablando de Perón y sus trabajadores están cagados de hambre. Y no porque no tengan posibilidades. Es porque tienen una desidia frente a los trabajadores. Eso no lo podemos aceptar.

–Usted es vicepresidente del PJ y el partido está en una situación de debate interno. ¿Se ha reunido con Duhalde en los últimos días?

–Nadie puede negar el peronismo de Duhalde. Es un peronista histórico. Perón lo decía claramente: "No es cuestión de tirar a todos los viejos por la ventana". No lo digo por Duhalde, que es un hombre joven todavía. Pero hay muchos hombres del peronismo que se mantuvieron por muchos años, como Manolo Quindimil, Antonio Cafiero. Uno del peronismo no se va nunca. Entonces siempre tiene la posibilidad. Yo no sé si Duhalde querrá ser candidato a algo o no. No he hablado con él en los últimos tiempos. Habré hablado por teléfono pero hace tres meses. Yo estaba en el cumpleaños de un compañero del sindicato del caucho. Pero del tema éste de la interna no hemos hablado.

–Cuando se piensa en el 2011 para el peronismo, hoy no hay muchos candidatos que sean conocidos por la sociedad. ¿Qué le parece Reutemann?

–No, no me gusta. Y lo digo con fundamento. No me gusta porque representa a un sector de la sociedad que tiene muy poco que ver con los trabajadores y con el peronismo. La verdad, lo digo sencillamente. A lo mejor como persona es un tipo extraordinario pero como candidato no me gusta para nada.

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