Reutemann renunció al bloque de senadores del oficialismo

Formará una bancada independiente, junto a la también senadora santafesina Roxana Latorre. Así, y de cara a las elecciones de octubre, marca distancia del kirchnerismo. Otros senadores podrían seguir ahora el mismo camino.
Carlos Reutemann formalizó ayer su ruptura con el kirchnerismo. Presentó la renuncia al bloque de senadores del Frente para la Victoria y dejó en claro que si llega a anotarse en la carrera presidencial, no lo hará con la camiseta del oficialismo.

El ex gobernador santafesino comenzó a distanciarse del Gobierno desde su voto contrario a las retenciones móviles, en julio pasado. Y las diferencias se acentuaron en las últimas semanas, a partir de las presiones del ex presidente Néstor Kirchner para que Lole acepte ir a la reelección compartiendo la boleta del PJ provincial con el ultrakirchnerista jefe del bloque de diputados, Agustín Rossi.

En la Casa Rosada no hubo reacciones. Y Kirchner fue lacónico. En Avellaneda, dijo: "Es un amigo, pregúntenle a él".

La nota de renuncia fue presentada en el Senado por Roxana Latorre, quien acompaña a Lole en el éxodo para formar una bancada estrictamente provincial, bajo el nombre de Santa Fe Federal.

"No queremos armar un bloque opositor, como hizo Felipe Solá en Diputados", aclaró Latorre, para marcar los límites de la rebeldía de Reutemann. A diferencia de Solá, el ex piloto de Fórmula Uno no aspira -por el momento- a abrir una sucursal del peronismo disidente y mantiene los pies en el PJ, que a nivel nacional preside Kirchner. Con todo, Latorre informó que Reutemann le encomendó participar del interbloque federal integrado por notorios peronistas anti K como los senadores Chiche Duhalde y Adolfo Rodríguez Saá.

Latorre le entregó la nota al presidente de la bancada K, Miguel Pichetto y éste le dio la novedad al presidente provisional del Senado, José Pampuro, quien la informó de inmediato a Cristina. "Razones políticas y personales" invocó el dúo para justificar la renuncia. Reutemann, además, elevó su dimisión a la Presidencia de la Comisión de Relaciones Exteriores.

Aunque se supo que Lole venía madurando la decisión desde hacía días, a solas, en su campo santafesino, no fue casual que se concretara justo cuando el gobernador socialista Hermes Binner desdoblaba los comicios provinciales (ver pág. 5). En las últimas encuestas, Reutemann le saca una clara ventaja al candidato a senador del socialismo Rubén Giustiniani, y se especula que Binner quiere asegurarse los cargos locales.

Con todo, el desplante de Lole al kirchnerismo encierra también una advertencia al PJ. "Si Kirchner insiste con Rossi, Reutemann no va a ir en la lista del justicialismo y verá si le conviene presentarse de candidato. No lo desespera seguir siendo senador", dijo Latorre.

Reutemann conmovió el tablero político el último día del 2008, cuando sostuvo, en declaraciones a Clarín que "esta vez sí" se anotaría en la carrera presidencial. Aunque condicionó la candidatura del 2011 a los resultados de este año.

Después de acompañar silenciosamente al kirchnerismo desde el 2003, Lole recobró el protagonismo al defender al campo en el conflicto por la resolución 125, encabezando la disidencia de ocho senadores oficialistas.

Desde entonces mantuvo una relación oscilante con Kirchner -quien después de ese episodio lo recibió en Olivos- y apoyó varias leyes polémicas, como la estatización de Aerolíneas y de las jubilaciones privadas. Volvió a acelerar a fondo en diciembre, con el rechazo al blanqueo de capitales.

Fuentes cercanas al ex piloto -que tal como acostumbra en estos casos, ayer se refugió en el hermetismo- aseguraron que en la renuncia al bloque fue determinante el trato del Gobierno nacional hacia su provincia frente a los conflictos que atraviesa el sector rural y la agroindustria. "Santa Fe no recibió la atención adecuada cuando tuvimos la peor sequía en décadas y están en peligro miles de puestos de trabajo en la industria metalúrgica por la crisis internacional", cuentan que se quejó Lole ante sus íntimos.

La traducción política la hizo Latorre. "Era incoherente seguir en el bloque oficialista con el modo en que el Gobierno desatendió la crisis de Santa Fe", sostuvo. Para la gente de Reutemann, asumirse como kirchnerista es piantavotos.

La bancada K mantiene ahora una mayoría de 42 miembros -sobre un total de 72- aunque ya se pronostica la baja de los dos senadores salteños. "La gobernabilidad está garantizada, hay 39 senadores de fierro", se atajó Pichetto.

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