Reutemann, Latorre y la sombra del kirchnerismo

Por Paulino Rodrigues

Carlos Reutemann sorprendió a la opinión pública con sus últimas declaraciones. Cultor de un perfil político austero, simple y llano que seducía a un electorado cansado de la política tradicional, bramó expresiones impropias. Sobrepasado por la deslealtad de su par Roxana Latorre, no supo medir el impacto que sus palabras podrían tener, y vociferó en contra de su posible candidatura y su futuro político. Nada más dañino para él mismo.

Es cierto que la jugada de la senadora, que pese a lo que dicen fue la que dio aire al dictamen por el cual el oficialismo logró imponer la prorroga de las facultades delegadas, lo puso en un lugar difícil. Ahora, los socialistas de su provincia hablan de un acuerdo con el kirchnerismo, su afrenta con el Gobierno por el campo está algo dañada y el peronismo tambalea una vez más en procura de un conductor que lo aglutine más allá de Néstor Kirchner.

El escaso margen que le dejó Latorre a Reutemann, se achica más con las declaraciones del senador. Días después de haberse desligado de la responsabilidad por su futura candidatura -y habérsela endilgado a Eduardo Duhalde-, mostró poca cintura política, justo en momentos en que el sistema político busca desesperadamente un líder componedor que sepa reunir voluntades y devolverle futuro. De todas formas, una parte de la sociedad verá en su accionar una muestra de honestidad que podría ayudarlo a recomponerse tras el exabrupto.

Igualmente, es difícil vislumbrar un candidato presidencial que no muestre voluntad o que tenga escasa vocación de ser. La política actual de la fragmentación no recurrirá a ningún salvador que antes no quiera serlo. Esta vez nadie le golpeará la puerta, si él mismo no la deja abierta.

Cómo sucedió. Cuenta la historia no oficial que Olaf "Pilo" Aaset, conocido como el "vikingo", ex abogado de Néstor Kirchner y diputado provincial por Santa Cruz, habría sido el gestor de tamaño descalabro en las cercanías de Reutemann con la venia y hasta participación del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido. La operación del kirchnerismo arrancó en las oficinas que Aaset tiene en Puerto Madero y luego siguió en una comida organizada en Rosa Negra, donde estuvieron encumbrados empresarios que le abrieron la llave a Reutemann. El senador lo ubicó en su entorno convencido de las bravuconadas del "Pilo" para con el propio Kirchner. Sin embargo, tal alejamiento no habría sido real. Parece que sólo fue una puesta en escena para propinarle a Reutemann un golpe inesperado y de consecuencias aún inciertas. Aaset fue uno de los que convenció a Latorre de firmar el dictamen.

Asimismo, algunos buscaban anoche corroborar si los hijos de Latorre trabajan en dependencias públicas nacionales de la AFIP y la Anses en Santa Fe. Lo que si está claro es que tiene gente propia en ambas dependencias y también en la Oncca. Eso aclararía bastante sobre el supuesto "descuido y error" que dijo haber cometido la senadora. Incluso ya algunos hablan de un pacto con sectores del kirchnerismo que incluiría cargos para los suyos en la Dirección Nacional de Aduanas. Todo esto también lo piensa Reutemann, según los que lo conocen y hablaron con él. De allí su andanada contra su par, la acusación al Gobierno sobre la operación y también el frezzer al cual sometió al dirigente Aaset.

Lo que viene. Por estas horas Reutemann busca reponerse "en soledad", como contaron en su entorno. Sin embargo, ya convocó a una reunión para el jueves en Santa Fe a la mesa de los 20, los mayores referentes del Lole en la provincia. Allí evaluarán los pasos a seguir. Todo indica que activará los mecanismos para echar a Latorre del Partido Justicialista santafecino y que convertirá a Carlos Carranza, actual jefe de Gabinete en el Senado del Lole y electo diputado nacional en tercer lugar, como su nuevo operador político.

Un día antes, el senador producirá hechos políticos. No acompañará la ley de arrendamiento que quiere discutir en el Congreso la Federación Agraria y tampoco apoyará la ley sobre alquileres regulados por el Estado, de la diputada riojana Teresita Quintela. Asimismo, podría reunirse a solas con Felipe Solá, otro de los presidenciables dentro del peronismo. Este tiene un viaje programado para estar en la Sociedad Rural de la provincia y luego se correría a verlo. El ex piloto de Fórmula Uno le contestará entre hoy y mañana.

Probablemente muy poco para todo lo que perdió en los últimos días. Igualmente algo, tratándose justamente de un enigmático e indescifrable como lo es el propio Reutemann

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