Reutemann y el kirchnerismo, cada vez más lejos en Santa Fe.

Acordaron competir con listas separadas en junio. Y no podrán usar símbolos del PJ.
Cerrados desde hace semanas los caminos para alcanzar la unidad entre el sector que responde al kirchnerismo y la línea que encabeza Carlos Reutemann, el peronismo de Santa Fe aprobó ayer una estrategia que no logró maquillar las profundas diferencias, pero que al menos evitó la fractura interna. El partido se declaró prescindente en el distrito y no competirá como tal en las legislativas del 28 de junio. En cambio, habilitó a sus afiliados para que conformen frentes electorales y eliminó cualquier posibilidad de que se apliquen sanciones por ello.

Así, tanto el senador Reutemann como el jefe de la bancada K en diputados, Agustín Rossi, buscarán la reelección integrando listas separadas. Ningún sector podrá utilizar el nombre, las siglas o la simbología del partido.

Como los dos frentes competirán entre sí y los votos no se sumarán -como lo permitía la derogada ley de lemas-, en el justicialismo aceptan que la estrategia podría favorecer al Frente Progresista integrado por socialistas, radicales y la Coalición Cívica.

Sus dirigentes admitían que las diferencias insalvables entre los modelos que ofrecen Reutemann -distanciado del Gobierno- y Rossi -férreo defensor del oficialismo- no les dejó otra alternativa que participar separados en las legislativas. "Lo que hicimos es acordar el desacuerdo", resumió el diputado K a Clarín.

Ricardo Spinozzi y Jorge Fernández, las máximas autoridades del partido en Santa Fe, cerraron el viernes la "Carta de Intención" que habilitaba a todos a competir por fuera del justicialismo. Ayer fue aprobado por unanimidad y con extremada celeridad.

A las 13.25, después de los trámites de rigor, se entonó la marcha peronista. Así se dio inicio al encuentro. Diez minutos más tarde volvió a escucharse el "Perón, Perón" que cerraba la reunión. No hubo debates ni contrapuntos.

Como todo estaba acordado de antemano y nadie se corrió un centímetro de la estrategia pautada, ni siquiera fue necesario movilizar militantes. No había bombos ni banderas en los alrededores del Colegio Inmaculada Concepción, en la capital santafesina donde se congregó el peronismo local. Por el lugar no apareció Reutemann. Tampoco Rossi.

La aprobación de 352 congresales -estaban habilitados 441- a la estrategia electoral permite que todos ganen un poco. O que nadie pierda por completo. Así de ambivalentes eran los cálculos.

Reutemann, que a partir del peso de su figura en el distrito pretendía conducir con plenos poderes el proceso electoral y que no aceptaba sumar a Rossi a sus listas, logró esquivar las internas. "Tuvimos que hacerlo por el sorpresivo adelantamiento de las elecciones", explicó Spinozzi, enrolado con Reutemann. Ese argumento jamás convenció a Rossi.

El diputado también se llevó un premio. Resistió algunas presiones y cumplirá su deseo de competir en la Provincia. Esquivó así el avance de algunos sectores kirchneristas que sugerían un acuerdo con en un distrito que se presentará adverso.

Ambos sectores tendrán hasta el 28 de este mes para presentar los frentes -Rossi sumará otros partidos al Frente para la Victoria y Reutemann hará lo mismo con el Frente Santa Fe Federal- y hasta el 9 de mayo para oficializar las candidaturas.

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