Reutemann está cada vez más cerca de bajarse del proyecto 2011

Por Gustavo Sylvestre

Felipe Solá retornó la semana pasada de la ciudad de Santa Fe con la sensación de que Carlos Alberto Reutemann no será candidato a presidente por el justicialismo. Si bien en el encuentro que ambos sostuvieron en territorio de Lole hablaron de la estrategia legislativa del peronismo disidente a partir del 10 de diciembre, el santafesino le habría deslizado, en su parco lenguaje, que no sería de la partida para las próximas elecciones presidenciales.

Habla de cierto "hartazgo" de la política y de algún cansancio físico que lo persigue desde la última campaña electoral.

Si bien es cierto que Reutemann le reiteró a Solá que no es tiempo de hablar de candidaturas, también es cierto que los últimos mensajes públicos del santafesino son, al menos, confusos en este tema.

La ausencia de Reutemann en el debate de las candidaturas abre paso a otros intentos. Felipe Solá está dispuesto, y de hecho comenzó a hacerlo, a recorrer el país, "medirse" con la gente y a fin de año tomar una postura en este sentido. Se entusiasma con ser el candidato peronista y se siente con condiciones.

Mauricio Macri tiene la decisión íntima de ser candidato. Lo favorece la ausencia de Reutemann, pero está demasiado obsesionado con la figura de Julio Cobos. Cree que el "establishment" jugará a favor del mendocino, y que eso lo podría perjudicar.

Francisco de Narváez está en "las gateras". Lo entusiasma el desafío de ser candidato presidencial. Pero se tomará su tiempo para definirlo y verá como juegan sus socios políticos, Macri y Solá.

La ausencia de candidatos justicialistas preocupa a los dirigentes de este partido. Algunos de ellos expresaron la semana pasada su "bronca" por la foto que, a su entender, los dirigentes de la oposición le "regalaron" a Cobos. Un importante dirigente del peronismo disidente, de aceitados contactos con el Vicepresidente, reflexionó de la siguiente manera: "Pareciera que todos están jugando a favor de Cobos, le están regalando la candidatura presidencial. Esa reunión, que tenía trascendencia institucional, debería haberse hecho en un lugar neutral, no en el despacho de él", consideró.

Cobos aprovecha cada vez más todos los escenarios en la construcción de su candidatura presidencial. Ha avanzado en la unidad del radicalismo y ha logrado encolumnar detrás de su figura a la mayoría de los dirigentes del centenario partido, que hasta hace poco lo resistían. Inclusive hay negociaciones secretas con el gobernador K de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, para que vuelva al redil. Sólo le falta vencer ciertos corcoveos del diputado electo Ricardo Alfonsín que aspiraba a ser el presidente del bloque de diputados radicales, pero seguirá Oscar Aguad, y buscaba la vicepresidencia segunda de la Cámara baja, pero ese lugar podría ser ocupado por Ricardo Gil Lavedra.

Cobos es hoy, claramente, el único candidato presidencial que tiene la Argentina, y buscará sumar al santafesino Hermes Binner como compañero de fórmula.

A todo esto, el ex presidente Néstor Kirchner ha vuelto a dar órdenes desde el comando de operaciones en la Quinta de Olivos. Alli se reunió la semana pasada con un grupo importante de intendentes de la provincia de Buenos Aires, a quienes les quedó en claro que, ante cualquier eventualidad "deben llamarlo a él". Por todo concepto.

Kirchner ha vuelto a aceitar su relación con los intendentes peronistas del conurbano, y principalmente con el vicegobernador Alberto Balestrini. En su sueño por volver a la presidencia en 2011, la provincia de Buenos Aires vuelve a ser su base de operaciones.

Nuevamente ha vuelto a circular con fuerza, en algunos círculos peronistas de la provincia, el rumor de que el gobernador Daniel Scioli sería obligado a asumir su banca de diputado nacional, para dejarle el puesto al vicegobernador Alberto Balestrini, un peronista y kirchnerista confeso,que peronizaría aún más el gobierno provincial con el único objetivo de servirle al sueño presidencial de Kirchner.

Desde el sciolismo descartan esta posibilidad, y en todo caso sostienen que "presentarán batalla" y que Scioli se ha comprometido públicamente a seguir gobernado la provincia. Llegado el momento, habrá que ver que ocurre.

Demasiado manoseo ya se ha hecho a las instituciones con las denominadas candidaturas testimoniales para que se ponga en juego, por un proyecto personal, la institucionalidad de la mayor provincia del país.

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