Reutemann cantó victoria por un punto de diferencia.

Con el triunfo bajo el brazo, Lole quedó en una inmejorable posición para disputar la candidatura presidencial del PJ teniendo en cuenta la performance del kirchnerismo en todo el país. El ex gobernador había anunciado que aún ganando por un voto empezaba a correr para desembarcar en la Casa Rosada
Terminó siendo una elección para el infarto. Por apenas un punto de diferencia, achicada con el transcurir de las horas, Carlos Reutemann venció a Rubén Giustiniani en una cerrada pelea para llegar al Senado de la Nación. Con el triunfo bajo el brazo, Lole quedó en una inmejorable posición para disputar la candidatura presidencial del PJ teniendo en cuenta la performance del kirchnerismo en todo el país y el propio vaticinio del ex gobernador quien había anunciado que aún ganando por un voto empezaba a correr para desembarcar en la Casa Rosada. El gobernador Hermes Binner, quien se involucró fuertemente en los comicios, no se mostró en público hasta pasada la medianoche. Agustín Rossi prácticamente se garantizó la reelección como diputado aunque con menos del 10 por ciento de los votos. La elección para diputados nacionales, a raíz del corte de boleta, favoreció al Frente Progresista por escasos 5 mil votos en la lista que lideró el radical Alvarez. La clave fue el resultado en Rosario, bastión histórico del PS, donde Giustiniani no llegó a sacarle 15 puntos de ventaja al Lole, cuando en 2007 Binner había superado a Bielsa por 30 puntos.

Los últimos sondeos de la campaña electoral y los primeros boca de urna pronosticaban una elección pareja. Terminó siendo un escrutinio no apto para cardíacos, con los dos frentes en pugna adjudicándose el triunfo al filo de la medianoche. Los datos oficiales se iban actualizando en la página web oficial a cuenta gotas e incluso la procedencia geográfica de la carga no pasaba desapercibido ya que el departamento Rosario, bastión histórico del socialismo donde la ventaja del PS era considerable no guardaba proporcionalidad con el resto de los departamentos en los registros oficiales controlados por el Ministerio del Interior.

Terminada la votación, que se demoró a raíz de la importante cantidad de votantes que llegó sobre la hora, los referentes partidarios tardaron en aparecer en escena. Dirigentes de segunda línea hacían declaraciones periodísticas sin dato alguno que sustentara su triunfalismo y la escasa militancia presente en los bunker soportaba como podía la vigilia.

Minutos antes de las 21 se conoció la primera proyección propia que brindó el Frente Progresista con las conocidas mesas testigos de Rosario. La diferencia de 17 puntos difundida por Eduardo Di Pollina pareció exigua teniendo en cuenta que el PS esperaba una ventaja no menor a los 20 puntos para asegurarse un colchón de votos casi indescontable en el conteo provincial. A esa misma hora, uno de los voceros del reutemismo en Rosario acortaba esa distancia a sólo 12 puntos, lo que reforzaba la hipótesis de la victoria del Lole.

Y empezaron a aparecer los datos oficiales. Con poca participación del sur, marcaban una ventaja a favor de Santa Fe Federal que se fue recortando al ritmo de la carga oficial. Igual se conocieron algunas sorpresa: el Frente Progresista hacía una notable elección el departamento General López, bastión del presidente del PJ el reutemista Ricardo Spinozzi, donde Reutemann venció por menos de dos puntos porcentuales -cerca de dos mil votos-. En el norte, en General Obligado, la performance del socialismo fue notable y venció al PJ disidente por alrededor de 20 puntos. En el departamento Constitución el Frente Progresista ratificó su histórica hegemonía, aunque ganando por estrecho margen. La otra sorpresa era por esas horas el departamento Caseros, donde la coalición entre radicales, socialistas, aristas y el PDP superaba por un punto al justicialismo reutemista. También ganaba el FP en San Lorenzo y en San Cristóbal.

Entrada la noche, pasadas las 22, cuando los datos oficiales le seguín siendo esquivos, el Frente Progresista insistía en adjudicarse el triunfo por algo apenas dos puntos en el total provincial. Di Pollina y luego el intendente Miguel Lifschitz salieron a instalar la tesis del PS, mientras Giustiniani y Binner permanecían sin aparecer.

En la capital provincial, tampoco aparecían las voces oficiales del reutemismo. Inicialmente los primeros en dar la cara fueron dirigentes cercanos a Lole pero que no ponían en juego su cargo en los comicios, para bajarle el tono a los boca de urna de los canales porteños que le atribuían cierta ventaja a Giustiniani. "No vamos a comernos ninguna operación de prensa, vamos a esperar para hacer los análisis políticos", advertía a media tarde el ex gobernador Jorge Obeid. El recuento oficial le fue dando oxígeno al reutemismo y generó cierta euforia contenida. Igual el líder del sector seguía gurdado.

Minutos antes de las 24 se mostró en el escenario central del Patio de la Madera Giustiniani junto a gran parte de la cúpula del PS santafesino y al primer candidato a diputado, Jorge Alvarez. No pasó desapercibida la ausencia del gobernador Binner. "Esto se define por menos de medio punto", arriesgo al final. Fue así, pero favoreció al Lole.

Comentá la nota