Reutemann y Binner trasladan la puja al escenario nacional

El diálogo es un género literario apasionante para darle vida a un acontecimiento que de otra manera podría caer en el hastío de la abulia y el extremo de la exasperación si la narrativa no es muy ingeniosa y llevadera.
En otras ocasiones puede utilizarse para ganar espacio y tiempo ante la indefinición del futuro desarrollo de la trama.

A nadie escapa que el Gobierno nacional, ante el hastío y la exasperación de una gran parte de la ciudadanía, optó por el atajo del "diálogo" a manera de oportuna sugestión -o placebo como lo define Jorge Asís - para ir ganando tiempo, a los fines de encarar una nueva etapa que, según relata la revista Noticias sería con la sola impronta de la presidenta Cristina Fernández, sin las cegadoras injerencias de su marido, el ex presidente Néstor Kirchner.

Habrá que convenir que quien hubiere diseñado dicha estrategia dilatoria no se equivocó un céntimo; en primer lugar consiguió uno de los objetivos liminares: dividir a la ya de por sí fragmentada oposición, que ahí anda reprochándose unos a otros por haberse sentado o por no haberse sentado a la artificiosa Mesa del Diálogo.

También demostró de manera palmaria cómo el uso "políticamente correcto" del lenguaje electoral sumió a los políticos en contemporáneamente grotescas contradicciones, cruelmente reveladas por los archivos televisivos recientes, al pedir el diálogo (en la seguridad de que el Gobierno jamás los convocaría a semejante hazaña) una semana antes de las elecciones, y ahora despotricar contra el mismo por inconducente.

Una vez más, el pez -y los políticos- por la boca muere.

El Gobernador santafesino Hermes Binner estará este jueves sentado a la Mesa junto a otros mandatarios; de Binner no se podrá decir que no apuesta al diálogo. Adquirieron la categoría de ilustres las multitudinarias convocatorias al Consejo Económico y Social para debatir -y recibir la bendición de las "fuerzas vivas"- en cuestiones sobre las que generalmente el Gobierno ya tenía posición tomada. A propósito, es intención del Poder Ejecutivo provincial volver a convocar al Consejo Económico y Social para los próximos días, ratificando la vocación de "diálogo" del Gobierno que tanto exacerba los nervios del peronismo.

PERONISMO Y RADICALES AL ACECHO

Precisamente, tal como habíamos predicho si el resultado le resultare adverso en las urnas a Binner, el peronismo va por la yugular; y está cumpliendo. Entre Mario Lacava (trabajando decididamente para la futura candidatura a Gobernador de Jorge Obeid) y la dupla Spinozzi-Lagna (paladares negros del reutemismo) no le dejan pasar una a la gestión de Binner. Todo movimiento oficial está bajo la mira de los arteros partes de prensa de los mencionados legisladores, sazonados con oportunos y reveladores datos económicos del senador Mercier que "demuestran" la "debacle financiera" en la que estaría sumido el Gobierno socialista, y -según Mercier- a punto del incumplimiento de las obligaciones corrientes, tales como el pago de sueldos a los empleados públicos.

Anticipábamos la semana pasada el encuentro entre socialistas y radicales para analizar el resultado de las recientes elecciones "que no se pueden perder estando en el Gobierno", al decir de un encumbrado dirigente radical, y el devenir de cara a las municipales y comunales del 27 de septiembre.

Los radicales, más allá de la autocrítica que esperan compartirla con el propio Hermes Binner en los próximos, días asado de por medio, quieren mirar hacia el domingo 27 de septiembre, ya que se juegan la vida en más de un centenar de comunas y casi cien bancas en los concejos municipales, básicamente de las 17 ciudades que gobiernan.

De ahí que en primera instancia le pidieron al ministro Bonfatti que consolide y respalde las administraciones radicales y busque la manera de apoyar a los candidatos del Frente para que un amplio triunfo el 27 de septiembre suture las heridas del "28-J".

En este sentido, la discusión por venir entre los principales socios del FPCyS seguramente provendrá de las visiones que ambos sectores tienen sobre la obra pública: mientras los radicales están convencidos de que hay que impulsar un "shock" de pequeñas obras públicas en toda la Provincia que revitalicen la destruidas economías locales generando mano de obra intensiva, el socialismo apuesta a las grandes obras, seguramente por una cuestión de marketing.

REUTEMANN Y BINNER A LA NACION

Mientras tanto, el senador Reutemann rompió su aislamiento voluntario de "recuperación post electoral", tras una extenuante campaña que lo llevó al ajustado triunfo el 28 de junio, para asistir a la "contramesa de diálogo" auspiciada por el sindicalismo agropecuario, inaugurando así su nueva pertenencia en el "peronismo disidente". Cuentan que durante la animada tertulia llevada a cabo en el lujoso hotel Intercontinental (curiosamente búnker del kirchnerismo durante la aciaga jornada del 28-J) Reutemann evitó pronunciarse sobre cuestiones puntuales, en la seguridad de que después alguna de las gargantas presentes lo develaría ante periodistas amigos, comprometiendo de esa manera su futuro accionar en el cenagoso terreno político que le tocará transitar de aquí en más.

Si de temas agropecuarios se trata, sectores del peronismo santafesino aseguran que el gesto presidencial de darle más poder al irreductible Echegaray, exasperó a los representantes del agro, pero de manera repentina abrió una grieta en una de sus patas parlamentarias, el Grupo Pampa Sur, encabezado por la ex diputada santafesina María del Carmen Alarcón, hasta ahora una defensora absoluta del ruralismo: "es casi el primer anuncio en torno a la cadena productiva esclarecedor sobre un punto concreto y finalmente con un sesgo de transparencia en todo lo atinente al área", dijo en un comunicado Alarcón, y agregó una crítica a la dirigencia del agro: "me extraña también que desde el facilismo, y no desde el razonamiento casi lógico, la Mesa de Enlace critique esta medida".

En el Gobierno celebraron esos dichos y se encargaron de difundirlos a través de la agencia oficial Télam. Lo mismo hicieron con un comunicado de apoyo al nuevo esquema de Hilton que difundió la Federación Gremial de la Carne: "el Gobierno vuelve a llevar a cabo una medida que beneficia a todos los argentinos, defendiendo al mismo tiempo el mercado interno y externo".

Los allegados a Carlos Reutemann, enrolados en la corriente Santa Fe Federal aseguran que estas actitudes de Alarcón avalan lo denunciado hace tiempo por Carlos Reutemann, sobre un acuerdo Binner-Kirchner para derrotarlo electoralmente.

Todo indica que la pulseada entre Reutemann y Binner continuará ahora con estadio, espectadores nacionales y "sponsors" de peso: por un lado -tal como anticipara este Diario - el Gobierno central auspiciando al gobernador Binner, mientras que el peronismo disidente (que según Antonio Cafiero tampoco existe) y la gremial agropecuaria pondrán sus fichas en el otro crédito santafesino: Carlos Reutemann.

Los boletos se irán agotando de a poco. Dentro de un tiempo la reventa cotizará en euros.

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