Reutemann se aleja del gobierno kirchnerista con un nuevo desplante

Reutemann se aleja del gobierno kirchnerista con un nuevo desplante
Carlos Reutemann entró en la etapa final del despegue absoluto del kirchnerismo. La confirmación de su negativa a viajar a España junto a la presidenta Cristina Fernández, comitiva que integra también Agustín Rossi, es una nueva señal de contrariedad del senador santafesino hacia la estrategia electoral que está desplegando el oficialismo.
El rechazo al convite presidencial no es un dato que sorprenda. Reutemann ya le dijo "no" cuando lo invitaron a subirse al Tango 01 con destino a Cuba y Venezuela, en la gira que hizo la presidenta en las últimas semanas de enero.

"Para esos destinos estaba bien la presencia de (Jorge) Obeid", ironizó ayer un dirigente muy ligado al senador cuando LaCapital le preguntó sobre las razones de sus reiterados desplantes.

Si bien la relación entre el kirchnerismo y Reutemann siempre fue tibia, esta vez los puentes que los comunican están congelados. La razón principal es la insistencia de Agustín Rossi, con aval de la Casa Rosada, de renovar su banca de diputado en las elecciones de octubre y, si es necesario, disputar una interna con el propio Reutemann.

"Rossi está proponiendo interna, pero ni siquiera puede hacer campaña en Santa Fe. No puede pisar el interior de la provincia por el rechazo que genera su figura. Dice que tiene adhesión en los centros urbanos, pero en esos lugares los votos son de Binner", amplió la fuente reutemista, quien además puso un ejemplo con la intención de rebajarlo políticamente: "En todo caso, que vaya a una interna con Spinozzi. Reutemann está para competir con Kirchner o Duhalde".

Reutemann sabe que en las giras presidenciales, Kirchner suele aprovechar el viaje para "acercar" posiciones encontradas. Nunca falta en el avión un fotógrafo y un redactor de la agencia oficial, que retransmiten la noticia a la velocidad de un rayo. "Fotos con Rossi no va a haber. Que vayan a un archivo", replicó con desdén.

Interrogantes. En el entorno de Reutemann no entienden qué es lo que quiere hacer el Chivo Rossi. Tampoco qué es lo que pretende el gobierno. Sostienen que en Santa Fe el sello K cotiza en baja y quien lo lleve impreso en la boleta es, literalmente, un "piantavotos".

El peso del voto rural es muy fuerte en la provincia y Reutemann, cada vez que encabezó una lista, se nutrió de ese sector para triunfar holgadamente sobre sus adversarios de turno. Rossi experimentó en un hecho repudiable lo que genera su figura al principio de semana en Laguna Paiva. "Fue el emblema de la 125; no puede caminar la provincia", sostiene el reutemismo.

Otra cosa que desconcierta a los dirigentes cercanos al Lole es la animadversión que muestra Rossi hacia su jefe político. "En vez de pegarle a Binner, se la agarra con Reutemann. Y eso que para encabezar una lista de diputados lo fue a buscar a Federico para tener a un Reutemann en su boleta", recuerdan con inocultable tirria.

Más allá del deseo legítimo de Rossi de revalidar su banca, en el PJ provincial dan por descontado que las boletas que se imprimirán para las elecciones legislativas no llevarán el signo del Frente para la Victoria. "Ese nombre no va, causa mucho rechazo. Vamos con la sigla PJ o con el nombre de algún otro frente", adelantó un dirigente de la conducción del partido, que hoy se reúne en la ciudad de Santa Fe para analizar, entre otras cuestiones, la estrategia electoral.

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