Reunión en reclamo de seguridad

(General Pico) - Episodios delictivos alteraron la tranquilidad y movilizaron a los vecinos. Hay preocupación por el nivel de violencia en algunos robos. Se esperan refuerzos de personal y más patrulleros.
El ministro de Gobierno de la provincia, César Rodríguez, se reunió ayer con integrantes del Consejo de Seguridad para evaluar la situación de prevención y lucha contra el delito en General Pico. El funcionario aclaró que fue invitado a participar del encuentro por el intendente Jorge Tebes, luego de la creciente demanda de un grupo de vecinos para que se implementen nuevas medidas, que trasmitan tranquilidad al conjunto de la población.

El ministro aseguró que desde el Gobierno provincial se venía realizando una política de equipamiento de la policía y mencionó la cantidad de camionetas y patrulleros que fueron comprados. Además, Rodríguez enfatizó que la responsabilidad de su cartera es brindar seguridad en "cada ciudad y pueblo" de La Pampa.

El funcionario admitió que la cantidad de efectivos policiales que están en actividad, y que se estiman en unos 2.300, no son suficientes. Reveló que para antes de fin de año se estarán reubicando en las distintas Unidades Regionales los casi 110 agentes que egresan de la Escuela de Policía, para reforzar cada comisaría.

Al cónclave por la seguridad se llevó a cabo luego de una serie de episodios delictivos que alteraron la respiración de la ciudad. El más cruel ocurrió a mediados de septiembre, cuando un hombre de 75 años fue hallado asesinado en el interior de su casa. Otros sucesos con participación de delincuentes a mano armada, sumaron intranquilidad ciudadana. En coincidencia con estos hechos, desde algunos ámbitos de la justicia se venía observando con preocupación una mayor dosis de violencia en los robos que se denunciaban.

El ministro Rodríguez, que en la reunión estuvo acompañado del Jefe de Policía, el comisario Ricardo Baudaux; y el titular de la UR-II, Fabio Caimari, escuchó los reclamos de la comisión de vecinos, que en representación de otros sectores dejaron trascender cuáles eran las quejas en materia de seguridad.

Desde afuera.

El encuentro, que se concretó en una de las salas de la municipalidad y del cual participaron también el intendente Jorge Tebes, concejales y funcionarios, no estuvo exento de cierta polémica cuando arribaron al lugar Patricia Algerich y Roxana Granda, las dos mujeres que sufrieron el arrebato de sus carteras -con setenta mil dólares y doce mil euros- a la salida de una financiera.

Tanto Algerich como Granda pretendieron ingresar a la reunión, pero el viceintendente Juan José Rainone les explicó que ya estaban representadas, a través de la comisión de vecinos que integran el Consejo de Seguridad. En la antesala, Algerich tuvo palabras fuertes hacia los funcionarios y reclamó a viva voz que le permitieran participar del cónclave. Rainone trató de persuadir a ambas mujeres de que no era posible, y luego debieron intervenir dos de los vecinos que estaban en la reunión. Las discusiones sobre quién debía estar y quién no, subieron de tono. Algerich llegó a calificar a General Pico "como una chacra asfaltada" y reiteró que su principal objetivo era recuperar "su dinero y el de su amiga", por sobre cualquier fin.

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