Reunión de negocios

La presidenta Fernández se reunió con Julio Grondona. Y Aníbal Fernández habló del vínculo.
Está en marcha. Más lento de lo que esperaban los dirigentes del fútbol, pero al menos se oficializó la búsqueda de la sociedad entre el Estado y la AFA para emitir y comercializar los torneos. Cuando todas las señales indicaban que hoy se haría el anuncio oficial, el asunto se demorará unos días hasta cuando se llegue al acuerdo global entre las partes, trabado en algunos puntos, sobre todo el referido a la actualización del futuro convenio.

Café, agua mineral, chistes, anécdotas y sonrisas rodearon el encuentro con la presidenta Cristina Fernández de Julio Grondona, Alejandro Marón, Fernando Raffaini, Rodolfo Molina, Gabriel Lerche (presidentes de Lanús, Vélez, Racing y Colón) y el secretario ejecutivo de la AFA, José Luis Meiszner. Acompañando a la presidenta estaban el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini. Mientras los fotógrafos aprovechaban los minutos disponibles para inmortalizar la escena, la presidenta Fernández admitió a los dirigentes que seguía el fútbol por mamá Ofelia, "fanática de Gimnasia". Después, a solas, Grondona explicó los motivos de la rescición del contrato con TSC. Lerche, Marón y Raffaini aportaron pocas palabras pero se encolumnaron disciplinadamente detrás de don Julio haciendo eje en la renta que necesitan los clubes para subsistir y en la búsqueda de una administración "más democrática".

La presidenta escuchó y después bajó la línea de su gobierno respecto a lo que pretende del acuerdo y marcó dos puntos: que haya fútbol para todos por los canales de aire y que se garanticen las fuentes de trabajo de los empleados de la empresa a la que la AFA le rescindió el contrato. Y nada más. El resto lo ajustarán los técnicos de ambos sectores.

Más temprano habían estado reunidos Aníbal Fernández, su amigo José Luis Meiszner y Hugo Pazos, el dirigente de Arsenal y hombre de confianza de Grondona, sacándole punta a lo grueso del convenio. Como es un terreno intrincado y difícil, el pretendido anuncio debió posponerse.

No es cierto, afirmaron fuentes de Gobierno y de la AFA a Clarín que se hubiera preparado una carpa y esperaran a más de mil invitados en el predio de Ezeiza para hacer un acto con toda la pompa. También desmintieron que iba a concurrir la presidenta y su esposo, Néstor Kirchner. Es más, la propia Cristina les dijo a los dirigentes que "después de hablar con ustedes" se iba a El Calafate donde "ya está Néstor". El matrimonio regresará a Buenos Aires recién el lunes, como tenían previsto.

A las 19.32, Grondona salió por la explanada de Rivadavia y se subió a la camioneta con chapa GTA 393. Lo acompañaron Lerche y Marón. Unos minutos después, los amigos Fernández y Meiszner daban una conferencia de prensa con demasiadas imprecisiones. Era lógico, no había nada sellado, sólo la voluntad de asociarse.

El Jefe de Gabinete dijo que no pensaban "estatizar el fútbol" pero afirmó que la relación entre Gobierno y la AFA "pretende transformarse en una conjunción asociativa" y añadió que el gobierno "no va a poner un peso". Acaso por eso, Meiszner, quien conoce al funcionario porque ambos son vecinos de Quilmes y simpatizantes del club de la ciudad, señaló que en el acuerdo "debemos ser creativos". Pero en ese marco, resultó llamativo que Ernesto Cherquis Bialo, vocero de la AFA y hasta ese momento única voz oficial del fútbol que se había escuchado, dijera por la mañana en declaraciones radiales que la entidad pedirá al Estado "un piso de 500 millones de pesos".

En la AFA creen que podrán empezar los torneos el viernes 21. De hecho, el martes 18 harán la programación y designarán a los árbitros. No pueden garantizar que para la fecha estimada esté acordada la forma de la televisación de los partidos y se especula con que el arranque se atrasará una semana. Si esto tampoco sucediera, no podrán hacerlo entre el viernes 4 y domingo 6 de setiembre porque hay fecha de Eliminatorias. Hay otro tema importante. Creen que en algún momento llegará el reclamo judicial de TSC y eso también podría ser un freno al comienzo de los campeonatos Sin acuerdo concreto más allá de la voluntad de hacerlo y sin fútbol en las canchas, la AFA empieza a pagar un precio político. Módico, por ahora.

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