Retuvieron los tres diputados nacionales por la atomización opositora y perdieron al menos cuatro diputados provinciales, pero lo contaron como un triunfo.

Alberto Rodríguez Saá le contó el mejor cuento a la provincia de San Luis. Como ya no podía hablar de "porcentajes históricos", con un alicaido 50 y pico por ciento para mostrar ante el país, sumó los votos no kirchneristas a los suyos y llegó así (la "oposición" a los K) a un 85 %.
En La Capital el Frente Justicialistas Es Posible colocó 6 de los 7 diputados que tenía -incluso pueden ser cinco- pero solo habló que el kirchnerismo logró uno. No dijo nada de Belgrano, donde Edgardo Ciccone tendrá que empezar a prepararse para declarar ante el juez, ya que al no renovar su banca, perderá también sus fueros. Como al pasar dejó entrever que en Dupuy les había ido mal, pero ni habló del huracán Freixes que los despeinó y les derribó el barrilete diciéndoles que en el sur No Es Posible. Allí, con los números que se manejaban hasta la medianoche, habían perdido 2 diputados, que se los quedó el Acuerdo Cívico y Social, que tenía el guiño del caudillo sureño. En Villa Mercedes y San Luis también les fue mal en los concejos deliberantes. Aunque no había números definitivos, también perdían al menos dos ediles. Los senadores los ganaron con comodidad. Con salir primero alcanzaba. En Junín, hubo un mensaje claro para Sergio Guardia, acostumbrado a posar en todas las fotos. Había 5 concejales en juego y solo logró 2. El FJEP le ganó por goleada en un territorio que le era presuntamente adverso. La oposición, como en 2005, tendría muchas lecciones por aprender de estos comicios, pero seguramente no entenderá nada. Alberto, ahora se burló, haciéndolos pasar como sus aliados anti K. Y, la verdad, ¿quien puede asegurar que no es cierto??

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