Retroceso de la oposición

Por Gabriel Sued

Por diferencias entre los distintos bloques, la oposición en la Cámara de Diputados tuvo ayer que poner un freno a la presión que venía ejerciendo sobre el Gobierno por la crisis del Banco Central. Por el momento dejó de lado la idea de una autoconvocatoria del Congreso y se limitó a reclamar, una vez más, que el Poder Ejecutivo llame a sesiones extraordinarias para resolver el conflicto.

Lo hizo al término de una reunión de la que participaron representantes de la UCR, el peronismo disidente, la Coalición Cívica (CC), Pro, el Partido Socialista (PS) y el GEN, de Margarita Stolbizer. Allí se analizó el rechazo del presidente de la Cámara baja, el oficialista Eduardo Fellner, a un primer pedido opositor para que llamara a una sesión especial.

"Le hemos solicitado a Fellner que reconsiderara la situación y que convocara a una sesión. La Presidenta reconoce que el Congreso está en funciones y debe cumplir su rol", dijo en una conferencia de prensa la diputada radical Silvana Giudici. Se refería al pedido que Cristina Kirchner hizo anteayer al Congreso para que se conformara la comisión bicameral que debe analizar la remoción del presidente del Banco Central, Martín Redrado.

La autoconvocatoria era, de acuerdo con la estrategia anticipada por los dirigentes opositores, el paso que darían en caso de que Cristina Kirchner y Fellner rechazaran los pedidos para convocar al Congreso. Ayer, pese a la negativa expresa de ambos, el plan de ir a una sesión sin el consentimiento del oficialismo quedó postergado.

Fue después de que se supiera que los bloques del PS y del GEN no estaban de acuerdo con esa iniciativa. "En estas situaciones de conflicto lo mejor es tratar de descomprimir. La imagen de medio Congreso sesionando es muy mala para el país", dijo a LA NACION Stolbizer. "Además sería una sesión de dudosa legalidad", agregó.

"Hemos firmado algún pedido para ir a una autoconvocatoria, porque es necesario que el oficialismo se siente a conversar. Pero creemos que mostrar a la Cámara de Diputados dividida en dos no es bueno para el país", coincidió Ricardo Cuccovillo, del PS.

La postura de los bloques de GEN y del PS, que también compartirían los legisladores que responden al ex intendente de Córdoba Luis Juez, se sumó a la distancia que había tomado el sector que encabeza Fernando "Pino" Solanas de la posibilidad de una autoconvocatoria.

Ese grupo había puesto como condición para participar de la iniciativa que se formara una comisión para investigar la legitimidad de la deuda pública y que se usaran las reservas del Banco Central para crear un fondo de desarrollo.

En un intento por acercar posiciones con ese sector, el núcleo duro de la oposición (la UCR, el peronismo disidente, la Coalición Cívica y Pro) había declarado anteayer que no se oponía a investigar la legitimidad de parte de la deuda. Pero, hasta ayer, el gesto no había causado el efecto deseado.

El bloque de Solanas emitió un comunicado en el que subió la apuesta: exigió que se dejara de pagar la deuda cuya legalidad estuviera cuestionada en la Justicia y pidió que hasta que se investigara el resto de lo adeudado, sólo se cancelaran los intereses.

"La comisión que se cree no puede ser sólo un grupo de estudio de la deuda", dijo Claudio Lozano, que reveló que avanzan para unificar posiciones con el PS y el GEN.

Las condiciones

Las nuevas exigencias de la centroizquierda no cayeron bien en el resto de los opositores. "Le hemos dado a la izquierda la presidencia de tres comisiones y hemos aceptado investigar la deuda. Pero no puede ser que ese sector negocie sus votos con tantas condiciones", replicó César Albrisi, del Peronismo Federal. De todos modos, Patricia Bullrich, de la CC, ayer comenzó un nuevo acercamiento con Lozano.

El argumento de la oposición para insistir en el pedido a Fellner es que si bien el presidente de la Cámara baja no puede convocar a sesiones extraordinarias, sí está facultado por el reglamento del cuerpo para llamar a una sesión especial.

El reclamo se apoya además en la negativa del presidente de la Cámara baja, instrumentada por resolución oficial. "Si él puede emitir una resolución durante el receso, ¿por qué no puede hacer lo mismo la cámara para rechazar los decretos de la Presidenta?", se preguntó Bullrich.

Aunque sin número suficiente para una autoconvocatoria, la oposición planea redoblar hoy la presión al oficialismo durante las reuniones de las comisiones de Presupuesto y de Finanzas, en la Cámara de Diputados.

Comentá la nota