El PD retro: ¿vuelve la alianza con el gobierno de Jaque?

Los demócratas han apoyado las medidas que el gobernador impulsaba. La última, Carlos López Puelles como jefe de la DGE. Pero este acercamiento tiene sus detractores: esta semana, algunos dirigentes del PD se arrimaron al cobismo.
El martes, en la sesión de acuerdos para votar a Carlos López Puelles como nuevo jefe de la Dirección General de Escuelas, hubo un pequeño momento de tensión. Se notó en el gesto del senador oficialista Miguel Serralta, quien antes de iniciar la votación secreta pidió un cuarto intermedio de "tres minutos" en las bancas.

Esos "tres minutos" eran el tiempo que tardaría en llegar al recinto del Senado Aldo Giordano (foto), senador del Partido Demócrata. Algunos dicen que al ex fiscal de Estado "lo levantaron de la cama" para que votara. Otros, en cambio, aseguran que el legislador del PD había comprometido de antemano su presencia en la sesión, a pesar de unos estudios médicos que se tenía que realizar ante un problema de salud.

Cualquiera sea la verdad, nadie discute un punto: el influyente legislador demócrata fue uno de los opositores que puso bolilla blanca para que el joven y cuestionado contador accediera al control de la DGE. Y arrastró en el mismo sentido a casi todos los miembros del bloque, asegurando -junto a varios votos radicales-una holgada victoria para el gobierno de Celso Jaque (26 a 13).

El respaldo inalterable del PD al Gobierno en la Legislatura, a través de sus figuras más relevantes, es un síntoma que para algunos retrotrae al partido conservador mendocino a los primeros meses de gobierno de Jaque. La historia parece repetirse. El gobernador le entregó al PD el Ministerio de Seguridad al comienzo de la gestión; hoy, el puñado de legisladores demócratas que conservan sus bancas le da en votos un apoyo inalterable a su gobierno.

Los casos son cada vez más frecuentes. Los demócratas votaron a favor, hace unas semanas, en la Cámara de Diputados el plan de viviendas del oficialismo, un programa que podría provocar un endeudamiento peligroso de la Provincia. Después, los votos del PD -junto a otros opositores- en el Senado sirvieron para consagrar en la DGE a López Puelles. Los dos temas eran muy importantes para Jaque.

Desde la Cámara Alta, y otra vez de la mano de Giordano, en su momento surgieron también fuertes críticas del PD a la labor de la comisión investigadora del caso Cadillacs. Giordano primero fue uno de sus miembros, pero al final consideró que la comisión que averiguaba una operación muy irregular del gobierno de Jaque "entorpecía la labor de la Justicia".

Estos y otros hechos se han producido después de las elecciones del 28 de junio, en las que el PD tuvo un muy pobre resultado. Y para algunos observadores siguen una estrategia política: los demócratas evitarían encolumnarse con la oposición para evitar que crezca Julio Cobos en la consideración pública como único líder de ese sector.

Públicamente, la excusa de los demócratas es que así ayudan al oficialismo para preservar "la gobernabilidad".

Pero el precio a pagar no es para nada menor: las posiciones pro-oficialismo del PD vuelven a ligarlo al gobierno de Jaque, un estigma que quizás hundió a los demócratas en los últimos comicios.

Posiblemente, muchos votos se perdieron debido al recuerdo de los meses en los que el demócrata Juan Carlos Aguinaga fue la cara de la Seguridad del gobierno jaquista. Una situación incoherente con la férrea oposición al kirchnerismo que el presidente Omar De Marchi expresa desde una banca del Congreso de la Nación.

A la vista está el riesgo político de esta estrategia. Kirchner en realidad es Jaque en Mendoza, más allá de cierto rasgo conservador y anti K que el gobernador pareció mostrar al comienzo de su gobierno.

Pero de no existir una estrategia afinada en el PD, es innegable que el Gobierno tiene acceso directo a los dirigentes que están parados al frente de la conducción de este partido. Una línea directa que tal vez permita convencer o seducir.

[Carlos Aguinaga]

Alejandro Cazabán, el intocable secretario general de la Gobernación, tiene un vínculo estrecho con el ex ministro Juan Carlos Aguinaga que se remonta a la época de la reforma del sistema de seguridad (1998). Y su hijo, Carlos Aguinaga (foto), es el jefe de la tropa demócrata en el Senado.

Un poco más distante de Cazabán estaría Giordano, quien, no obstante, tuvo sus años de brillo como fiscal de Estado precisamente en la gobernación de Arturo Lafalla (1995-1999), en la que Cazabán fue ministro.

División y crisis. Pero sería erróneo asegurar en estas líneas que el PD es hoy un partido sólido y encolumnado detrás de una estrategia pro-gobierno. Ninguna fuerza que es derrotada en un comicio consigue tener ese comportamiento y los demócratas mendocinos no son la excepción.

Prueba de ello fue un asado realizado hace dos semanas en el Club Andino, del parque General San Martín, con el objetivo de analizar el momento post electoral del partido, donde la concurrencia de dirigentes no fue la esperada y tampoco el resultado: hubo duros cruces y más de una crítica a la decisión de acompañar la gestión jaquista, apuntadas principalmente contra Carlos Aguinaga.

Lo cierto es que en el dividido PD se identifican hoy por lo menos cuatro sectores. Dos de ellos están "arrimados" al jaquismo por una u otra razón, mientras que los otros dos presionan para tomar distancia o están enfrascados en criticar la unión al PRO del partido mendocino.

A su vez, las cuatro cabezas del PD están separadas entre sí. O sea, la crisis del partido es profunda.

[Demarchi-PORTADA]

El presidente Omar De Marchi y el intendente de Luján Omar Parisi conforman el bando "jaquista". El diputado nacional nunca pudo aclarar del todo su relación con el operador justicialista en la Casa Rosada Juan Carlos Mazzón en la época de campaña y es en buena medida el referente del oficialismo del PD, ese que promueve colaborar con el gobierno para preservar la "gobernabilidad".

En tanto, el intendente de Luján, aunque separado de su antecesor en el cargo, se cansó de sacarse fotos con el gobernador Jaque al mismo tiempo que De Marchi lo criticaba en los spots de campaña. Toda una contradicción.

Por otro lado, Diego Arenas, opositor a De Marchi, nunca terminó de digerir los carteles amarillos de la malograda campaña electoral, publicidades que representaban una alianza que tampoco cuajó del todo y menos aún rindió sus frutos: la del PD de De Marchi con el PRO nacional de Mauricio Macri.

Y por último están los eternos "territoriales" del PD, quienes abiertamente critican el acercamiento del partido al gobierno de Jaque y que esta semana evidenciaron movimientos importantes.

La misión de Jaliff al corazón del PD. Mientras en el Senado provincial se votaba el pliego de López Puelles, algunos discípulos de Julio Cobos emprendían en el Este provincial una misión exploratoria.

[Alvarez - tonioni]

Ese mismo martes, Juan Carlos Jaliff, presidente del ConFe; y Josefa Abdala, senadora provincial; invitaron a una reunión a José Alvarez, presidente del Concejo Deliberante de San Martín (a pesar de no ser del signo político del intendente, que es peronista) y referente ganso en el Este. (En la foto, el de la izquierda).

Jaliff tentó a Álvarez para que se acerque al ConFe, que es la línea no radical del cobismo en Mendoza. En el encuentro quedó claro que Jaliff quiere competir por la gobernación de la provincia en 2011. También quedó demostrado que al veterano dirigente ex-UCR le interesa sumar extrapartidarios a su tropa, donde hay otros exiliados radicales y miembros del peronismo disidente, como Guillermo Amstutz.

No se confirmó una alianza política, pero tras el encuentro con Jaliff, Álvarez salió contento y no evitó hacer una evaluación positiva del encuentro. El demócrata dio una declaración contundente: "No se si fue buena idea que nos referenciáramos en Macri en las últimas elecciones. Me parece que Cobos puede ser una buena referencia a nivel nacional para el PD y su proyecto está creciendo", ventiló Pipo Álvarez.

Estas declaraciones podrían ser el comienzo de una rebelión partidaria, contraria al proyecto de De Marchi junto al PRO de Macri. Los aires de cisma y división en el PD son evidentes. Y en ese contexto, algunos territoriales del PD creen que si emigran al ConFe, las chances de conseguir bancas legislativas serían mayores que si siguen los designios de De Marchi.

Aunque la partida del PD también tiene sus riesgos: nadie puede vaticinar por ahora si se será Alfredo Cornejo o Juan Carlos Jaliff el candidato a gobernador del cobismo. Y si el que triunfa es el primero, los lugares para los extrapartidarios serán considerablemente menos, ya que el intendente de Godoy Cruz se recostará sobre el radicalismo, donde la demanda es grande.

Lo que no se puede negar es que el clima interno del PD es tenso y el futuro impredecible.

Las internas que ayudan a Jaque. Obviamente, no sólo las internas de los demócratas le dan a Jaque respiro y le posibilitan algunos logros. El iglesismo agita sus propias rebeldías por momentos, siempre con el objetivo de sacudir y socavar el "Frente Cívico" cobista, que no es una realidad y está lejos de serlo. Y el que gana, por supuesto, es el gobernador.

[Jaque - PORTADA]

El resultado de esa ambivalencia radical es las por lo menos seis bolillas positivas hacia López Puelles que hubo en el sector cobo-radical el martes. Esas bolillas confirmaron que el Frente no es sólido. No termina de aglutinarse. Y esto a pesar de que ya pasaron casi tres meses desde que el cobismo ganó las elecciones.

Peor aún: también se sospecha que hubo una que otra bolilla blanca del cobismo, para algunos motivada por la necesidad de darles continuidad laboral a los empleados de ese signo político que subsistieron en la estructura de la DGE después de que finalizara la gestión de Cobos.

La sensación de que todo se negocia en la Legislatura recorre como veneno los foros de lectores y otros rubros de la opinión pública. Pero a Jaque, el estado de las cosas tal vez le sirve.

Algunas fuentes radicales incluso pusieron en duda el acompañamiento de la postura respecto del Plan de Viviendas de Jaque el martes próximo, en el Senado, cuando el tema empiece a debatirse. En Diputados, cobistas y radicales bombardearon en yunta el proyecto del oficialismo. Por el fondo y por la forma: aseguran que el peronismo no consiguió los votos necesarios para aprobar una norma que afecta las finanzas del Estado provincial.

La duda es si la embestida radical y cobista se repetirá en el Senado, allí donde el iglesismo tiene sus mejores armas y las usa mirando hacia adentro, no hacia la ciudadanía.

En medio de este escenario político raro y ambigüo, el gobernador deja que fluya la realidad. Ajeno. Casi tranquilo. Es que, si se quiere, hoy está mejor que hace unas semanas, cuando el propio justicialismo amenazaba con darle vuelta el barco. Presión que hoy ha bajado, misteriosamente. Quizás, por cansancio.

Los ministros que siempre se van. La pelea entre las cabezas del Ministerio de Salud reabrió en el PJ esta semana un juego realmente decepcionante para los peronistas: la novela de los cambios de ministros en el Poder Ejecutivo.

Las diferencias entre Sergio Saracco y Ricardo Landete, reveladas hace más de un mes por MDZ, ahora son más que evidentes. Pero Jaque sugirió esta semana que respaldará a ambos en sus puestos, así como a los ahora "asesores", que en realidad nunca se fueron del Ejecutivo: Iris Lima (ex jefa de la DGE) y Guillermo Migliozzi (ex ministro de Economía).

[Rubén Miranda Encuesta Intendentes]

De todos modos, los rumores sobre el desplazamiento de Saracco continúan. Paradójicamente, Saracco era hasta hace poco uno de los funcionarios bien conceptuados por el gobernador. Pero la difusión de la guerra interna en Salud ha vuelto a ponerlo en la cuerda floja, incluso con rumores de que intendentes del PJ estarían testeando el interés de algunos candidatos en ocupar su puesto. Recuérdese que el de Las Heras, Rubén Miranda, no dudó esta semana en sostener que tanto Saracco como el cuñado del gobernador deberían ser echados.

Hay quienes sostienen también que el gobernador ha dicho en algunas reuniones informales que finalmente su gobierno va a experimentar cambios de nombres. Versiones no confirmadas y que a este punto generan sólo hastío: si algo ha caracterizado a la gestión de Jaque, más desde el 28 de junio en adelante, es la inestabilidad permanente de sus colaboradores, que ha sido casi tan fuerte como la decisión del mandatario de aferrarse a ellos.

Una peronista que intenta "pasar por el medio". La semana que viene sería formalizada en Buenos Aires la candidatura de Marita Perceval como defensora del Pueblo de la Nación, una propuesta que llegará al Senado en un momento de extrema tensión por otro tema (la ley de Medios) y que podría convertirse en realidad... gracias a que el foco está en otro lado.

[Perceval-interior]

Perceval culmina su mandato como senadora nacional en diciembre y una tradición en ese ámbito le da al oficialismo la potestad de elegir quien ocupará la Defensoría, que es un lugar cómodo, con buena estructura y presupuesto, donde los políticos suelen cobijarse para no desaparecer mientras surgen mejores oportunidades.

Allí recaló el propio Víctor Fayad, en un puesto dentro del organismo, cuando terminó su mandato como diputado nacional y mientras armaba su candidatura a intendente de la Capital.

Desde hace meses, ese atrayente puesto está vacante.

¿Pero es seguro que Perceval consiga ser la nueva defensora de la Nación en un plazo de un mes, como estiman sus allegados? Es probable, aunque no está asegurado.

En un hecho que pasó casi inadvertido, un grueso grupo de ONG y entidades civiles visitaron esta semana a Cobos en su propio despacho para reclamar una elección "limpia", con una apertura de la listas de candidatos y una serie de antecedentes a cumplir para participar.

La aparición de este grupo de entidades civiles supuso una amenaza para Perceval. Más aún después de las palabras de Cobos. Tras esa reunión, MDZ requirió la opinión del vicepresidente sobre la postulación de Perceval, pedido que el presidente del Senado pospuso hasta que "se formalice la designación".

¿Qué quiere decir esto? ¿Está de acuerdo o no Cobos en que su coterránea y ex aliada política sea la próxima defensora del Pueblo o no? No se puede decir por ahora. Y Cobos tiene por ahora temas más importantes para definir y sobre los cuales expresarse. Sin ir más lejos, la nueva ola de pedidos de renuncia del kirchnerismo, por su cercanía con la oposición. Planteos que este sábado saltaron a la tapa de los dos diarios más importantes del país.

El asedio a Cobos se profundiza, como siempre se vaticinó, y el vicepresidente ahora dice que está "muy mal" por el acoso kirchnerista para que abandone la vicepresidencia.

¿Brindarán el gran debate de la ley de Medios y la presión sobre Cobos el silencioso resquicio para que Perceval llegue al cargo nacional que busca? No sería el camino más probo ni el más limpio, pero tanto Mendoza como la Nación están dando todas las señales de que hoy en la política, los atajos rinden sus frutos.

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