Retoques cosméticos al proyecto, que lo alteran muy poco o nada

Da garantías de pago que son obvias. Y no roza siquiera el núcleo del plan , el manejo de la plata.

Por: Alcadio Oña

El proyecto de ley que Diputados se apresta a aprobar no modificará las posiciones previas, entre quienes creen que se debió preservar todo o parte del sistema privado y los partidarios de un régimen estatal pleno. Pero los retoques que el oficialismo admitió para conseguir apoyos en la oposición cambian poco el texto original del Gobierno; o directamente, no cambian nada.

Y mucho menos alteran el núcleo de la movida: habrá una formidable transferencia de recursos hacia el Estado. Allí entran colocaciones en el sector público y en el privado, préstamos diversos y depósitos a plazo fijo. Activos de los afiliados a las AFJP por unos 80.000 millones de pesos, más una recaudación anual de aproximadamente 15.000 millones.

Descontado este flujo anual y agregados los 20.000 millones que ya tiene la ANSeS, la caja asciende a unos 100.000 millones de pesos, más de 32.000 millones de dólares al tipo de cambio actual. Esa es la montaña de plata que ahora se manejará en la órbita del Gobierno.

De acuerdo a como se mire, cambia poco o nada con la inclusión de un párrafo que no aparecía en el texto inicial, según el cual los recursos que vienen del sistema privado "únicamente podrán ser utilizados para pagos de los beneficios del Sistema Integrado Previsional Argentino". Sencillamente, porque los aportes previsionales al Estado --todos y desde siempre-- son lo que se llama recursos con afectación específica, que no pueden ser usados para otra cosa que no sea el pago de las jubilaciones.

Una discusión posible es en qué se gastan los fondos excedentes, después del pago de los haberes. Y en este punto directamente todo sigue igual: podrán ser invertidos según las normas vigentes hoy mismo. En títulos públicos, en Letras del Banco Central, en financiamiento a empresas estatales, provincias y municipios y en colocaciones en el sector privado. El cambio viene por otro lado: que el Estado contará, ahora, con una enorme fuente de financiamiento para su deuda. E, indirectamente, con fondos para obras en tiempo electoral.

Según el proyecto, una comisión especial monitoreará los recursos del sistema. Estará integrada por representantes del Poder Ejecutivos, del Congreso, los jubilados, de los empresarios y los bancos. Serán propuestos por cada una de las partes, pero la designación final, eventualmente el poder de veto, quedará en manos del Gobierno.

Dos consideraciones a propósito de lo mismo. Una es que la comisión monitoreará los recursos, no en qué los invertirá la ANSeS; o sea, que tendrá una función de control ex post. Dos, que el Gobierno elegirá finalmente a los integrantes; cuáles si y cuáles no, directa o indirectamente, y en algunos casos determinar quiénes son las entidades que tendrán representación.

Nada de todo esto resulta insustancial, cuando está en juego el manejo de una caja con $ 100.000 millones. Con los precedentes que aportó el sistema privado, hay quienes opinan que el Estado usará los recursos previsionales mejor que las AFJP. Aunque también existen precedentes en sentido contrario.

Hay, además, un margen de maniobra extra, discrecional si se quiere, sobre el destino de esa plata. Si se decide que parte sea depositada en bancos privados, 'en cuáles se hará y en cuáles no? 'A qué empresas se les darán préstamos, justo en un momento cuando el crédito escasea y es caro?

Así, la lista de interrogantes que dejan espacio a las suspicacias y pasto para las sospechas puede ser lo amplia que cada uno imagine. Igual que las presunciones de favoritismos o el manejo mismo de los recursos.

El proyecto final prohibe expresamente la inversión de los fondos en el exterior del país. Aquí hay, en efecto, un cambio, aunque las normas hoy vigentes ya habían limitado mucho esa posibilidad.

Agrega, además, que la ANSeS no cobrará comisiones. Se pretende una diferenciación con lo que hacían las AFJP y es de hecho un beneficio para quienes aportaban al sistema privado. 'Pero es que cabía la posibilidad de que la ANSeS cobrase comisiones?

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