Retoman negociación con Bolivia por provisión de gas

El Ministerio de Planificación Federal tiene previsto definir en la última semana de enero el cronograma del proyecto de construcción del Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA), reformulado en sus aspectos técnicos y económicos en base a la disponibilidad real de gas proveniente de Bolivia.
Funcionarios de la Secretaría de Energía y de Enarsa, y del ministerio boliviano de Energía, y de YPFB, trabajan en la evaluación del suministro de gas que Bolivia esta en condiciones de garantizar a mediano plazo, en base al desarrollo de reservas mediante inversiones públicas y privadas.

El objetivo principal es proveer de gas natural a las provincias del noreste del país (Chaco, Formosa, Corrientes, Misiones, norte de Santa Fe), que hoy no cuentan con dicho recurso y sólo se abastecen con gas envasado, lo cual limita las posibilidades de desarrollo productivo de la región. El GNEA fue presentado bajo el esquema de iniciativa privada en 2004 al Gobierno argentino por el Grupo Techint, accionista de TGN, que opera el Gasoducto del Norte, por el cual ingresa a la Argentina gas boliviano.

Su tendido demandaría dos años, pero hasta ahora no arrancó. El Gobierno incluyó el proyecto en el Plan Energético Nacional y a tal efecto requirió de Bolivia el suministro de volúmenes crecientes de gas por hasta 20 millones de metros cúbicos diarios hacia 2011, pero ése país no puede garantizar hoy ni los 7,7 millones de metros cúbicos diarios que Argentina esperaba desde 2007.

La nacionalización de los hidrocarburos dispuesta por el gobierno de Evo Morales en 2004 obligó a una renegociación de los contratos con las petroleras privadas que operaban en Bolivia, lo que frenó las inversiones para producir más gas por al menos dos años. Superada esa etapa, los dos países procuran redefinir el convenio bilateral.

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