Retiran el proyecto contra los plaguicidas.

Luego de la reunión mantenida ayer entre productores y ediles, la norma que se proponía prohibir la aplicación de herbicidas y fertilizantes en un radio de 5 kilómetros a cualquier núcleo poblacional del distrito no será tratada sobre tablas.
Después de dos largas instancias de deliberación entre concejales y ruralistas, el polémico proyecto para prohibir la aplicación de plaguicidas y fertilizantes en un radio de 5 kilómetros de cualquier núcleo poblacional del distrito será retirado del Concejo Deliberante.

Andrés Rosa, presidente de "Tres Banderas", el bloque que impulsó la iniciativa, se lo confirmó anoche a los más de 100 productores presentes en el predio de la Sociedad Rural en ruta 7. Al hacerlo, el concejal admitió la equivocación y prometió consultar a ingenieros y especialistas a la hora de promover iniciativas relacionadas con el campo.

La decisión provocó alivio y satisfacción entre los representantes del sector agropecuario. Alivio porque lograron frenar una propuesta que, según las estimaciones realizadas por especialistas, hubiera reducido el área sembrable casi un 90%. Satisfacción porque, una vez más, la concentración y reu-nión de productores logró impedir el avance de un proyecto legislativo adverso.

Todo había comenzado en realidad en abril con la presentación del citado proyecto, que recién en las últimas semanas había avanzado para estar más cerca de llegar a ser tratado sobre tablas.

Luego llegó la propuesta del concejal Ismael De Luca, que le solicitaba al Ejecutivo tomar "los recaudos y medidas necesarias para regular, en un tiempo prudencial, la comercialización y reemplazar la utilización del herbicida a base de glifosato por otro que cumpla las mismas funciones sin los efectos tóxicos en las fumigaciones sojeras que se realizan en el partido de Junín". La propuesta fue aprobada.

Atentos a estos acontecimientos, en las últimas semanas el campo comenzó a reaccionar. Miguel Guruceaga, presidente de la Liga Agrícola Ganadera, expuso un informe en el que comprobaba que el glifosato no es perjudicial a la salud si se usa correctamente.

El resto de las entidades del campo local reaccionó con la propuesta para la reu-nión que se materializó ayer.

El debate

Primero, se encontraron en el Concejo Deliberante, cerca de las 11 de la mañana.

Allí se debatió la cuestión por primera vez, con la presencia de alrededor de 20 productores y una decena de concejales. Luego, pasadas las 19, se encontraron otra vez ediles y una centena de ruralistas.

Desde el campo se expusieron cuestiones técnicas relacionadas al uso de fertilizantes, herbicidas y el glifosato. Hubo datos precisos, casos y hasta presentaciones audiovi-suales.

Luego le llegó el turno a los concejales. Pablo Petraglia (Confe) explicó que los alcances de cualquier ordenanza no podían superar a los de una ley provincial y por ello citó una norma que regula el uso de los herbicidas y fertilizantes en la provincia de Buenos Aires.

Le siguió Magdalena Ricchini (Coalición Cívica), quien reveló que el proyecto de comunicación presentado por De Luca había sido aprobado, aunque los alcances dependían exclusivamente del intendente Meoni.

Finalmente, llegó el turno de Rosa, que admitió el error. El diálogo entonces derivó en las fumigaciones aéreas y también hubo coincidencias en llevar adelante un control más estricto de cómo se realizan en el distrito.

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