Las retenciones a la soja no bajaron porque siguen sosteniendo el superávit

La decisión oficial de no bajar retenciones se tomó con los últimos números de Aduana en la mano. No se quiso arriesgar una baja del superávit fiscal. Sergio Massa quedó desairado
La decisión oficial de no bajar retenciones a la soja, que el sector agropecuario esperaba ansioso, respondió a la clásica actitud del gobierno kirchnerista desde 2003: cuidar la caja (el superávit fiscal). “Aunque el precio internacional haya bajado, y los ruralistas tengan guardadas miles de toneladas en silobolsas, la soja se exporta igual. Si bajábamos las retenciones lo único que íbamos a lograr es perder recaudación, por eso no lo hicimos”, confesó una fuente del Gobierno.

Además, se burló de la pretendida división entre “duros” y “blandos”, “cristinistas” y “nestoristas”. Para el funcionario consultado, “el doble comando no existe, Néstor y Cristina toman las decisiones siempre juntos, y esta no fue la excepción”. En el medio de la supuesta baja de retenciones a la soja, que nunca llegó, quedó un malherido: Sergio Massa. Le adjudican al jefe de Gabinete haber adelantado que la presión impositiva sobre el “yuyo” bajaría.

Del otro lado, Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, fue el defensor de mantener altas las retenciones. Más allá de la historia política, la no baja de retenciones se originó en consultas económicas del más alto nivel a los datos de Aduana. De los cinco productos que más aportan a las exportaciones argentinas, tres provienen de la soja según datos del Indec hasta noviembre inclusive. Pero el ojo oficial hiló más fino, buscando la evolución de la recaudación por ventas externas en la primera quincena de diciembre.

De “los rubros que registraron mayores reducciones en sus ventas”, las “semillas y frutos oleaginosos” fueron un gran parte, según informó ayer en la versión actualizada a noviembre del Intercambio Comercial Argentino (ICA). A pesar de ello, los datos actualizados a mediados de diciembre indicaron que la soja es fundamental para el superávit fiscal.

“Por valor FOB de la tonelada, y también la totalidad del dinero que aporta vía retenciones, los pellets de soja siguen primeros entre los commodities, seguidos por los granos (también de soja). Otros productos, de algún valor agregado, están bastante más atrás, como es el caso de aceites”, explicó un funcionario de la Casa Rosada que tiene vínculo permanente con la Aduana. “La soja lidera siempre y de manera constante, a diferencia de exportaciones irregulares como gas, petróleo o minerales”, agregó.

Los datos del Indec hasta noviembre también son concluyentes, porque de los diez productos más exportados, sólo dos no son commodities o derivados de los mismos: automóviles para transporte de personas y mercancías, con el quinto y séptimo puesto respectivamente. Todo el podio –primero, segundo y tercer puesto– se originan en la soja; mientras que también cuentan dos commodities que ahora pagarán menos retenciones, maíz y trigo, además del girasol, naftas y aceites crudos de petróleo. Según datos oficiales para los primeros diez meses del año, las principales exportaciones son:

Harina y pellets de soja ocupa el primer lugar con $ 6.656 millones, casi 29% más que los $ 5.155 millones de los primeros diez meses del 2007.

Aceite de soja está en segundo lugar, y los porotos de esta oleaginosa en el tercero. Se vendieron al exterior $ 4.501 y $ 4.495 millones respectivamente. Entre ambos totalizaron casi $ 9.000, 29% más en la comparación interanual.

El maíz y trigo, que tendrán cinco puntos porcentuales menos de retenciones, se ubican cuarto y sexto respectivamente.

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