La resurrección de Boca.

Liga Nacional: Venció en Mar del Plata a Peñarol 111 a 104 e igualó la serie 1-1. Ahora, juegan el sábado.
Boca no quería volverse del Mar del Plata con las manos vacías. Es por eso que anoche salió decidido a atropellar a Peñarol. Y pudo conseguirlo. Es que con una gran tarea en ofensiva de Juan Espil, Carl Edwards y Derrick Alston, el conjunto de Fernando Duró venció a los marplatenses por 111 a 104, y puso 1-1 la serie de cuartos de final.

Desde el comienzo Boca salió con otra actitud con respecto al encuentro del viernes. Y en la primera mitad marcó la diferencia gracias a una altísima efectividad del 74,2% en tiros de cancha, con una receta bien establecida: correr y tirar. Espil mostró la calidad de siempre y Edwards fue incontenible para la defensa marplatense (cerró el primer tiempo con 20 puntos). Los de Sergio Hernández no encontraban el camino, se vieron superados debajo de los tableros y extrañaron a sus extranjeros, sobre todo a David Jackson, quien estuvo errático en sus lanzamientos (1-5 triples).

En el tercer cuarto Edwards cayó mal en una jugada y tuvo que salir del partido. Y Peñarol aprovechó la situación para acercarse en el marcador (80-77).

Sin embargo, fue sólo un impulso el de los locales. Es que sin Edwards en cancha, fue el interminable Juan Espil (29 puntos) quien se cargó a Boca al hombro. Con dos triples en el comienzo del último cuarto puso al visitante arriba por 9. También apareció la figura de Alston -26 puntos (12-12 dobles)- que se hizo fuerte debajo de los tableros. Peñarol nunca encontró la manera de defender y terminó muy superado.

Boca edificó la victoria con actuaciones individuales sobresalientes y con una gran efectividad en tiros de cancha (67,8%). Así, la serie regresa igualada a Buenos Aires.

Comentá la nota