Resulta que ahora hay obras que no van a empezar este año

Una serie de sucesos acaecidos en las últimas semanas provocaron situaciones inauditas en el distrito de Coronel Suárez.
La pandemia de gripe A y la consecuente suspensión forzada del ciclo lectivo, más el cierre de bares y locales de esparcimiento, transformaron el ritmo y el habitual funcionamiento de la vida social. El miércoles 22 el distrito amaneció con la asombrosa aunque preocupante situación de una intensa y constante nevada que duró entre las 5:00 y las 14:00. Fue un día atípico y una nevada histórica.

Julio fue un mes atípico para los suarenses. Pero el mes de julio se vio modificado por junio, más precisamente por el domingo 28 de junio y la gran derrota sufrida por los Kirchner. Ahora parece que julio y sus sucesivos meses, al menos hasta fin de año (aunque se estima que por muchos meses más), algunas obras prometidas y ultrarreiteradas por cuanto medio y acto estuvo el intendente Ricardo Moccero no van a comenzar.

Parece que el virus del 28 de junio está haciendo efecto en los Kirchner y repercute en el Jefe comunal, que debió salir a decir que hay obras que no comenzarán, tal el caso de cloacas, otra de pavimento en Huanguelén y la imponente y ultrapromocionada obra de la Terminal de Ómnibus.

De este modo el ritmo y la cotidianeidad de acá a fin de año no será la misma para los suarenses, que escucharon durante dos meses previos a las elecciones la catarata de promesas realizadas por el Intendente a expensas del gobierno de los Kirchner. Pese a que Moccero obtuvo un acotado triunfo que no llegó al 30% de los votos del electorado, Néstor Kirchner perdió y por ende todas las promesas que se realizaron parece que no se van a concretar de manera tan fácil y sencilla como fueron planteadas. Una situación que nos perjudica a los suarenses, que nos habíamos ilusionado, y mucho.

"Las obras que no se comenzaron se van a concretar, pero no en el tiempo que estaba estipulado, debido a que existen dudas hasta diciembre, sobre la aprobación de la Cámara de Diputados, que integrarán mayoritariamente diputados opositores, del presupuesto elevado correspondiente a las obras proyectadas", manifestó el Intendente Moccero ante un micrófono.

¿Secuelas de las elecciones?

Claro, ahora la derrota en las urnas condiciona el cumplimiento de las promesas. Tiene cierta lógica, vótenme que habrá obras, si no me votan retrocedemos en el tiempo, viene el caos, decía un apocalíptico Kirchner. Pero a Ricardo Moccero la mayoría de la gente de los votantes lo acompañó en las urnas, atraídos por la infinidad de promesas de obras, que resulta que ahora no se harán, dicen por el momento, porque hay mayoría opositora.

"Lo que está adjudicado y en marcha seguirá avanzando y se va a terminar. En Coronel Suárez hay tres obras que no se iniciaron: una de cloacas, otra de pavimento en Huanguelén y la Terminal de Ómnibus", enumeró el intendente.

Estas obras no corren la suerte de comenzarse este año, quizás sí el año que viene, aunque proyectando un poco, el 2010 no es año de elecciones, de modo que no tendría sentido para nuestra inmaculada clase política gobernante cumplir una promesa sin esperar (o recibir) algo a cambio, como por ejemplo un voto para Intendente, Gobernador o Presidente.

La rueda de la fortuna con las obras es así. Muchos pueden llegar a pensar que con las cloacas en varios sectores, el pavimento en Huanguelén y la Terminal de Ómnibus puede llegar a suceder lo que ocurrió con la rotonda de la ruta 85 y Avenida Casey, que tardó un año y medio en hacerse cuando su tiempo estipulado era de seis meses. Y se inauguró, casualmente, unos días antes de las legislativas del 28 de junio pasado. Mal pensados aquellos que elucubran esta suerte para obras prometidas hace tres meses.

"Para la ejecución de las obras públicas dependemos del envío de fondos desde Nación, y todavía no he hablado con el Intendente, quien realizó algunos viajes a Capital para informarme sobre como será el ritmo de obra en lo que resta del año, pero supongo que no habrá muchas demoras en llevar a cabo lo que está en marcha", declaró el secretario de Obras Públicas municipal, Rubén Guarnieri. Y sí, si depende de que Cristina y Néstor estén de buen humor para enviar los fondos prometidos, mientras se dan cuenta que dilapidaron en escasos meses el poder jamás concentrado por un gobierno, se complica la ejecución de obras.

Distinta suerte parecen correr obras de cordón cuneta y pavimento, como así también las viviendas del Plan Federal II. "Seguiremos con lo que estaba previsto", dijo Guarnieri. Deseamos de corazón que así sea porque hay muchos suarenses que esperan estas obras para mejorar su calidad de vida.

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