Restringirán a partir de enero el uso de las bolsas de polietileno

“La idea es cambiar un hábito, volver a la bolsa de malla, la bolsa de la abuela con la que hacíamos los mandados cuando éramos más chicos”, explicó Emma del Castello, subsecretaria de Ecología y Medio Ambiente.
Las bolsas de polietileno que se utilizan en la mayoría de los comercios de Villa Mercedes para que los clientes guarden los productos y la mercadería que adquieren, serán reemplazadas de manera gradual por otros envoltorios biodegradables. El proyecto, presentado por la Subsecretaría de Ecología y Medio Ambiente y que apunta a reducir el uso de las clásicas “bolsitas” de nylon a partir del año que viene, fue aprobado por el Concejo Deliberante. Para el 2011 se estipula que la prohibición de envases que contengan polietileno, polipropileno y otros polímeros artificiales será total.

Después de los buenos resultados y la aceptación que obtuvo la ordenanza antitabaco, el municipio ahora proyecta una normativa cien por ciento libre de “bolsas”, tal y como se acostumbra en países europeos y en Estados Unidos, donde se implementó la utilización de bolsas de papel reciclado.

En este caso, la autoridad de aplicación también solicita la colaboración y predisposición de la gente: “Las ordenanzas de otras ciudades del país directamente implementaron la prohibición en una primera instancia. Nosotros creemos que no era conveniente ya que había que crear conciencia y cambiar hábitos, así como cambiamos algunos hábitos en la ciudad de Villa Mercedes implementando la ordenanza 157 de ambientes libres de humo. Creo que si a la gente se la informa, está dispuesta a cambiar algunas cosas. Los comerciantes, por ejemplo, están bien concientizados, las reuniones que se hicieron fueron positivas y con ánimo de acompañar”, puntualizó Emma del Castello, subsecretaria de Ecología y Medio Ambiente.

Asimismo, el documento aprobado por el Concejo apela al compromiso de los ciudadanos para lograr el cumplimiento de la norma: “Se trata de responsabilidades que deberán asumir, no solo el municipio como institución sino también los ciudadanos, entendiendo este paso como una serie de acciones concretas para garantizar el adecuado manejo de los residuos que genera una población de más de cien mil habitantes”, dice textualmente la ordenanza.

En octubre pasado el cuerpo legislativo le dio el visto bueno a esta iniciativa y sancionó la ordenanza 208-EMAH/O/2008, donde el ejecutivo local propone crear un Programa de Reducción de la Utilización de Bolsas de Polietileno mediante el que se restringirá, de forma escalonada, los envoltorios contaminantes.

Con la puesta en marcha de la reglamentación, para el 1º de marzo del 2009 “los comercios y/o actividades que operen dentro del ejido urbano podrán entregar hasta dos bolsas, mientras que para marzo del 2010 solo se podrá entregar únicamente una bolsa”, según detalla el artículo 3º del escrito.

Si los plazos marchan favorablemente, el 1 de julio del 2011 quedará prohibido de forma total el uso del polietileno.

“Con el ánimo de irle dando difusión a la ordenanza estuvimos realizando reuniones con comerciantes y con gente que de una manera u otra hace uso de la bolsa de polietileno, la bolsa de baja densidad, la que todos conocemos. La idea es cambiar un hábito, una modalidad, volver a la bolsa de malla, la bolsa de la abuela con la que hacíamos los mandados cuando éramos más chicos. Volver a usar las bolsas de tela, algunos negocios las han considerado, por ejemplo en las panaderías. La otra opción es el uso del changuito. Buscamos hacer una defensa del medioambiente”, advirtió la funcionaria municipal.

Según los expertos, una bolsa de nylon común demora en descomponerse entre 100 y 400 años, según la exposición a la luz ultravioleta y otros factores. Las bolsas de plástico, como elemento de uso cotidiano para transportar pequeñas cantidades de mercancías, fueron introducidas en la década del 70 y rápidamente ganaron popularidad, especialmente a través de su entrega en supermercados y tiendas. Asimismo, las bolsas de nylon constituyen una de las formas más comunes de acondicionamiento de la basura doméstica.

Incentivos y sanciones

Los comerciantes que adopten voluntariamente el nuevo sistema de envases serán beneficiados por el ejecutivo municipal con un descuento de un 20 por ciento del pago de la tasa de industria y comercio. Por el contrario, a aquellos que no cumplan con la normativa se cobrarán hasta seis mil unidades de multa, e incluso serían sancionados con la clausura o inhabilitación del local.

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