Con restricciones a la prensa, Callejeros volvió a tocar en vivo a pocos días de la sentencia

Con restricciones a la prensa, Callejeros volvió a tocar en vivo a pocos días de la sentencia
La banda brindó un recital ante más de 15 mil espectadores a cuatro días de que se escuche el veredicto por la tragedia de Cromañón. La escenografía tenía el logotipo del Tribunal de Justicia con la leyenda "El Juzgado de los invisibles"

Sin la presencia de la prensa y ante la atenta mirada de padres y sobrevivientes de Cromañón que exigieron maximizar las medidas de seguridad, el grupo Callejeros se presentó ante unas 14 mil personas en un terreno que abarcaba la pista de atletismo y la cancha de hockey del club Estudiantes de Olavarría, luego de que por cuestiones de seguridad y capacidad se descartaran la cancha y el gimnasio cubierto.

El conjunto arrancó pasadas las 20:00, una hora y media después de lo estipulado, con las estrofas "Tener que seguir, tener que alimentar sin correr a chetearla...", perteneciente al tema Los invisibles, con una escenografía que tenía el logotipo del Tribunal de Justicia con la leyenda "El Juzgado de los invisibles".

El público que llegó hasta Olavarría apoyó de manera masiva a los músicos y entonó cada canción con mucha emotividad, al tiempo que en el lugar hubo una suelta de globos amarillos y negros que recordaron a los 194 fallecidos de Cromañón.

Entre los 32 temas que tocaron estuvieron Siguen sonando, Sueño, Presión, 9 de Julio, Una nueva noche fría, Tan perfecto que asusta, Ojalá se lo lleve, Prohibido e Imposible.

Antes del final, el líder de la banda, Patricio Fontanet le habló al público y señaló: "Así es, así fue y así seguirá. Nos vemos la próxima".

El concierto culminó pasada las 22:30 y durante el cierre un grupo de espectadores repartió panfletos convocando a un banderazo para el miércoles que viene, de 9:00 a 20:00, en la puerta de Tribunales.

Al recital asistieron fanáticos que se trasladaron en su mayoría desde Capital Federal y Gran Buenos Aires, pero hubo seguidores que vinieron desde Uruguay, Jujuy, Córdoba, Santa Fé, Rosario, La Pampa y Mar del Plata, entre otros lugares.

Los organizadores del show indicaron que el lugar donde tocó el grupo era un terreno plano de 400 metros de largo por 150 metros de ancho que tiene un alambre perimetral con postes, con la apertura de salidas de emergencia de 18 metros de ancho cada una. Además, entre las medidas de seguridad establecidas estaba prohibido el ingreso de elementos contundentes, bebidas, desodorantes, encendedores, cualquier elemento de pirotecnia, mástiles y banderas de más de 2 metros por 1 metro. Tampoco se podía entrar con filmadoras o máquinas de fotos, ni se permitía la asistencia a embarazadas con más de cinco meses de gestación, bebés o niños pequeños.

El momento previo

El momento previo al recital se desarrolló de manera tranquila, mientras que durante el show los seguidores recordaron con cánticos "a los pibes que no están".

El sábado a la madrugada empezaron a llegar a Olavarría los seguidores del grupo en trenes y colectivos y por la tarde lo hizo el grueso de los fans. Durante la jornada, los puntos más concurridos fueron Plaza Italia, en inmediaciones del cementerio municipal, la Plaza Aguado, en el monumento a San Martín ubicado en el Parque Mitre, y sobre la Avenida Del Valle, desde el puente Lucio Florinda hasta Independencia.

En tanto, la policía montó un importante operativo de seguridad, con 220 efectivos, que se extendía hasta las 3:00, horario en el que partía el último tren que unía Olavarría con la Ciudad de Buenos Aires.

La sentencia

El próximo miércoles a las 15:00 el Tribunal Oral Número 24 dictará sentencia a los acusados por el incendio, entre ellos están el gerenciador del boliche, Omar Chabán, y los integrantes del grupo Callejeros. También están involucrados en el hecho el entonces jefe de seguridad del lugar, Raúl Villarreal, los ex jefes de la seccional séptima de la Policía Federal Carlos Rubén Díaz y Miguel Ángel Belay, y los ex funcionarios del Gobierno porteño Fabiana Fiszbin, Ana María Fernández y Gustavo Torres.

Los padres y sobrevivientes de Cromañón habían exigido al intendente de Olavarría, José María Eseverri, por medio de una carta documento, que como "máxima autoridad del municipio, le cabe la responsabilidad de arbitrar el cumplimiento de las normas reglamentarias vigentes de verificación y control por parte de las secretarías o direcciones correspondientes, Policía y bomberos".

"También tiene usted la facultad se suspender dicho evento si no están dadas las condiciones necesarias. En principio, las entradas fueron emitidas para un lugar que no se corresponde al de la realización del recital", remarcaron.

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