Restaurantes de la Costa pelean para que la provincia no cambie el huso horario

Al reclamo también se suman comercios, que aducen que pierden de 30% a 40% de clientes por la extensión de la jornada de playa. En Buenos Aires tampoco quieren cambios
Falta casi un mes para que comience a regir el nuevo cambio de huso horario para la temporada estival con fines de ahorro energético. Y, tal como sucedió en los dos últimos años, la medida volvió a despertar un amplio rechazo, esta vez, de comerciantes y empresarios de la provincia de Buenos Aires.

Preocupados por las menores ventas que –aseguran– registran desde que la luz del día se extiende más allá de las 21.30, empresarios hoteleros, comerciantes y, sobre todo, gastronómicos de la Costa Atlántica y otros puntos turísticos bonaerenses solicitaron una audiencia al gobernador Daniel Scioli para pedirle que la provincia no adhiera al cambio de huso, que comenzaría a regir desde el domingo 18 de octubre hasta el 21 de marzo del año próximo.

El reclamo cuenta, además, con el apoyo de los hoteles y restaurantes porteños, nucleados en Ahrcc, que también evalúan reunirse con el jefe de Gobierno de Buenos Aires, Mauricio Macri, con el mismo fin.

"En Mar del Plata, el cambio de hora implicó una caída de 30% a 40% en el número de clientes de restaurantes, según la zona, ya que se redujo la cantidad de turnos para cenar porque se corrieron para más tarde. A las 21 la gente sigue en la playa; llegan a las 22 y recién después de las 24 comienza el segundo turno, con poca gente, porque es muy tarde", explicó Daniel Suffredini, presidente de la Asociación Hotelera Gastronómica de Mar del Plata. El empresario precisó que el cambio afecta también a comercios, que reciben menos gente porque se reduce el tiempo entre playa y cena, así como a los espectáculos, que apoyan el pedido de no cambio, al igual que los balnearios.

Incluso, los sindicatos que nuclean a empleados gastronómicos, de comercio y pasteleros se pusieron de acuerdo con los empresarios en el reclamo, porque los trabajadores deben extender su jornada laboral hasta altas horas de la noche.

El reclamo no incluye sólo a Mar del Plata, donde incluso el Concejo Deliberante de General Pueyrredón se expidió en agosto, pidiendo al ejecutivo municipal hacer las gestiones ante la provincia para evitar el cambio. También abarca al resto de las ciudades de la Costa Atlántica y a otras turísticas, como Tandil.

"En Pinamar, se redujo de 30% a 40% la cantidad de comensales en restaurantes y los comercios también se vieron muy afectados. La extensión de la jornada provocó un cambio de hábito, la gente se queda hasta las 21 ó 22 en la playa y después ya está más cansada para salir, lo que repercute en todos los comercios y en actividades culturales", comentó Oscar Puig, secretario de la Asociación Hotelera Gastronómica de Pinamar. Ambos empresarios aseguraron que el ahorro de energía casi no existió e incluso Puig aseguró que en enero y febrero pasados creció levemente el consumo en Pinamar contra igual lapso de 2007, cuando no había habido cambio.

Los empresarios porteños apoyan el reclamo a sus colegas bonaerenses y pedirán una exclusión también de la ciudad. "No pueden existir horas diferentes a uno y otro lado de la General Paz. Vamos a plantearle a Macri que es mejor no cambiar de huso horario", anticipó Luis María Peña, presidente de Ahrcc.

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