"Nos respetan, pero no nos acompañan"

La Coalición Cívica-ARI realizó un balance de fin de año, en el cual hizo una autocrítica sobre los magros resultados obtenidos durante las elecciones de 2009. "El electorado no nos acompañó como habíamos pensado (...) La sociedad nos respeta, pero no nos acompaña", reconoció el presidente del espacio opositor, Rubén Manzi.
El médico dijo que "el 2009 fue un año difícil. Lo iniciamos con una gran expectativa: la de lograr espacios institucionales para nuestra fuerza, que nos permitiesen seguir luchando y avanzando en pos de una Catamarca con más desarrollo y con menos pobreza".

Sin embargo, y por la pobre performance, mencionó que "lo nuestro siguió siendo una pelea desigual y muchas veces solitaria. Los factores de poder siguen eligiendo lo malo conocido, nuestros hermanos nos votan en un número que aún no es suficiente para disputar el poder y dar el debate en los ámbitos legislativos".

Con respecto a las razones para la falta de apoyo electoral, Manzi esbozó algunas razones. "La falta de libertad ciudadana, la falta de compromiso de muchos, la indiferencia, la degradación de nuestra democracia, la falta de ideales, el individualismo, nuestra propias limitaciones, se conjugaron junto con un fabuloso y tramposo mecanismo de polarización en el sufragio que hizo que los terceros quedásemos fuera de juego", escribió.

Dura crítica

En un párrafo especialmente duro, Manzi sostuvo que "en Catamarca se desperdiciaron, lastimosamente, oportunidades de desarrollo".

"Sabemos que la corrupción y la mediocridad que nos gobierna son las responsables de que muchos catamarqueños no tengan ni oportunidades, ni fe, ni esperanza. Sabemos que tenemos mucho para dar, pero nos falta convencer y encontrar un tiempo en que otros sean permeables a un mensaje de cambio", dijo.

Mencionó que "vivimos mal pudiendo vivir mejor. Somos pobres en una tierra rica. Nos volvimos individualistas habiendo sido solidarios. No luchamos por lo que creemos siendo un pueblo de fe. Todos los días asistimos a un espectáculo donde lo público cada vez se degrada más, donde las instituciones cada vez son menos respetadas".

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