Respaldo de Lula para Chávez

El presidente brasileño dijo en Venezuela, delante del líder bolivariano, que hay que respetar la voluntad del pueblo. También hablaron de la entrada pendiente de Caracas al Mercosur y de distintos proyectos de infraestructura.
Un día después de convocar al referéndum que podría dar luz verde a la reelección presidencial indefinida, Hugo Chávez recibió un apoyo clave, el del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. “Tenemos que aprender a respetar las culturas de cada país, respetar la voluntad de cada pueblo”, señaló el mandatario, después de reunirse con su par venezolano en Machiques, Zulia, para su reunión trimestral. Chávez aprovechó el espaldarazo para defenderse de las críticas de la oposición venezolana. “No es que yo quiera seguir en el poder. Aquí hay un proyecto, hay una democracia y es el pueblo el que decide quién va a gobernar”, aseguró de pie junto a su aliado y amigo.

Oficialmente el encuentro había sido agendado para discutir temas regionales, como el ingreso de Venezuela al Mercosur, fiscalizar el avance de los proyectos conjuntos y firmar nuevos acuerdos de cooperación e infraestructura. Pero como suele pasar cuando se juntan dos referentes de la política regional, como Lula y Chávez, la reunión se convirtió en un gran gesto político. Por un lado, un apoyo abierto al nuevo referéndum que enfrentará el presidente venezolano el próximo 15 de febrero. En diciembre pasado, Chávez fracasó en su intento de reformar la Constitución nacional para permitir su reelección indefinida, entre otros cambios. Un año después vuelve a medir fuerzas con la oposición.

“Lo alternativo de un sistema político es que el pueblo, los que van a votar, tenga distintas opciones a la hora de elegir. Siempre que un país tenga al menos dos opciones a la hora de escoger, eso es alternativo”, aseguró el líder bolivariano. Lula apoyó a su aliado y aseguró que la democracia no está en peligro en Venezuela. “Un proceso democrático no se define porque un ciudadano pueda gobernar o no; un proceso democrático existe cuando existen garantías de que todos tienen el mismo derecho y posibilidad de participar en las mismas condiciones”, explicó el mandatario.

En medio de los guiños y las declaraciones para los medios, los mandatarios encontraron un momento para firmar doce nuevos acuerdos de cooperación para las áreas de agricultura y energía. Los dos gobiernos cofinanciarán la construcción de dos frigoríficos y un centro de procesamiento de frutas tropicales en suelo venezolano. A cambio Caracas se comprometió a venderle a Brasilia 480 mil barriles de crudo, 120 mil barriles de nafta y otros 240 mil de combustible para aviones por mes.

Lula además dio la garantía de que el gobierno de Caracas estaba esperando. Prometió que el Congreso de su país aprobará el ingreso de Venezuela como miembro pleno del Mercosur. “Es una voluntad de Venezuela y del Mercosur y será con seguridad como mucho en el mes de marzo”, adelantó el mandatario. Lo único que impide la formalización del trámite es la ratificación de la Cámara de Senadores brasileña y el Congreso paraguayo.

Antes de terminar la visita, Lula le envió un mensaje al futuro presidente norteamericano Barack Obama. “Mire a América latina con una mirada democrática y de simpatía. No vea aquí la región de los años ‘60 sino una región que aprendió a vivir en democracia, a desarrollarse, a cuidar de los pobres. Queremos que tenga una mirada de jefe de Estado, sin prejuicios”, le recomendó a cuatro días de la asunción, en Washington.

Dentro de esta nueva forma de mirar, Lula le sugirió a Obama que replantee la relación de Estados Unidos con Cuba, especialmente el bloqueo comercial que se mantiene desde hace casi 50 años. “Cuba no necesita favores, no necesita hacer ningún gesto. Basta con que acabe el bloqueo perverso que prohibió que la Revolución siguiera su trayectoria normal”, reclamó el mandatario brasileño. Después de todo, agregó, Obama ganó las elecciones con los votos de los cubanos en Miami.

Chávez no se mostró tan optimista. No le cayó bien una declaración de Obama de esta semana en la que aseguraba que su gobierno ayudaba a las FARC colombianas. Pero al final de la conferencia y ante el entusiasmo de su aliado brasileño, se relajó y aseguró que al grupo de presidentes progresistas de la región le faltaba un negro.

Comentá la nota