Resistido aval al plan de estímulo de Obama

Resistido aval al plan de estímulo de Obama
Lo aprobó el Senado; fuerte caída bursátil
NUEVA YORK.- Tras un intenso debate, el Senado de Estados Unidos aprobó ayer el paquete de estímulo económico que el presidente Barack Obama y los demócratas consideran urgente.

Sin embargo, el plan no logró ni el respaldo de los republicanos ni de Wall Street (tuvo una fuerte caída), lo que dejó en evidencia la falta de confianza de varios actores clave en las posibilidades de éxito de este gran esfuerzo contra la recesión, el mayor desde la Segunda Guerra Mundial.

Por 61 votos contra 37, la Cámara alta dio luz verde al paquete de 838.000 millones de dólares presentado por la administración demócrata, que apenas fue apoyado por tres republicanos moderados: Susan Collins y Olympia Snowe, de Maine; y Arlen Specter, de Pensilvania.

Curiosamente, hasta el senador de New Hampshire Judd Gregg, republicano nominado por Obama para ser su secretario de Comercio, se abstuvo de emitir su sufragio para no romper con las líneas partidistas.

Ahora, el proyecto del Senado deberá conciliar sus cifras con la versión por 819.000 millones de dólares que la Cámara de Representantes ya había aprobado dos semanas atrás, sin siquiera un voto de la oposición republicana.

Ambos planes de reactivación incluyen recortes impositivos, asistencia a desempleados, ayuda a los estados e inversiones en educación, salud, energía y tecnología.

Pero difieren en su ángulo: mientras el de la Cámara baja prevé una gran intervención estatal para impulsar la economía, el proyecto del Senado apunta a una mayor poda impositiva y menos gastos, un punto de fricción central entre las bancadas republicana y demócrata.

"El presidente tenía razón en pedir un estímulo, pero este proyecto de ley no da en el blanco. Está lleno de gastos innecesarios. No nos asegura que vayan a crearse empleos o revivir la economía. Lo único que nos asegura es que incrementará nuestra deuda. Estamos tomando un enorme riesgo con la plata de otra gente", advirtió el senador Mitch McConnell, líder de la minoría republicana.

Con negociadores ya designados por ambas cámaras, ahora los demócratas esperan tener afinadas las diferencias en los próximos días para que la versión final sea firmada por el mandatario antes del próximo lunes, cuando el Congreso comienza su receso de una semana por el Día del Presidente.

De todos modos, en una declaración que pareció confirmar que habrá dificultades en el camino, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, ya afirmó que nadie se irá a casa sin que el proyecto de ley esté terminado.

"Con el sentido común como nuestra brújula, debemos ahora responder al urgente llamado a la acción", dijo, a su vez, un optimista Harry Reid, senador de Nevada y líder de la mayoría demócrata en la Cámara alta.

Sin embargo, todavía son muchos los que no están totalmente convencidos de que el plan de reactivación sea el correcto, a juzgar por la reacción negativa de Wall Street ayer.

El índice bursátil Dow Jones se desplomó 4,62% para cerrar por debajo de los 7900 puntos. Registró así su mayor caída desde el 1° de diciembre del año pasado. Mientras tanto, el Standard & Poor´s se precipitó un 4,91% y el Nasdaq cayó un 4,2%, lo que incrementó la inestabilidad de los mercados mundiales.

"Pienso que Wall Street está deseando una salida fácil y no hay salida fácil", se quejó anoche Obama en una entrevista televisiva en la que acusó a los bancos de no haber sido transparentes antes y defendió la reestructuración del sistema financiero anunciada por su secretario del Tesoro, Timothy Geithner.

Por la mañana, el mandatario había vuelto a alejarse de Washington para asistir a un mitín popular en Fort Myers, Florida, una de las localidades más afectadas por la crisis hipotecaria y el desempleo en todo el país.

Allí intentó dar una imagen bipartidista al mostrarse junto al gobernador republicano Charlie Crist, que fue, en algún momento, considerado compañero de fórmula presidencial de John McCain. Y volvió a exhortar por la pronta aprobación del plan de estímulo, como ya había hecho la víspera en un pueblo de Indiana.

"Hacer nada no es una opción. Ustedes no me enviaron a Washington para hacer nada. Podemos hacer de esta crisis una oportunidad", dijo Obama, que buscaba aprovechar el apoyo popular para presionar al Congreso, entre aplausos de una multitud.

"Este plan salvará o creará hasta cuatro millones de empleos a lo largo de los próximos dos años, incentivará el gasto de las empresas y los consumidores por igual y realizará inversiones necesarias para el crecimiento económico duradero y la prosperidad", afirmó el presidente, y destacó que se lo debe juzgar por los resultados que produzca.

838.000

Millones de dólares.

* Es el monto que finalmente alcanzó el paquete de estímulo impulsado por el presidente Barack Obama y aprobado por el Senado. Se divide en 293.000 millones de dólares de alivios tributarios y 546.000 millones de gastos fiscales.

819.000

Millones de dólares.

* Es el monto del paquete que había aprobado hace unos días la Cámara de Representantes y que deberá ser armonizado con el que acaba de aprobar el Senado. Se divide en 182.000 millones de dólares de recortes impositivos y 638.000 millones de gastos fiscales.

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