Se resiente la actividad y caen las ventas de usados.

Los agentes aseveran que la incertidumbre frena las decisiones de compra. Para el presidente de la Cámara del Comercio Automotor, Alberto Príncipe, el mercado todavía no tocó fondo.
Desacoplado de las estadísticas oficiales y de un discurso presidencial que insiste con que la recesión está muy lejos, el mercado de autos usados está mostrando una ralentización de las operaciones que ya llevó las ventas un 25% para atrás con respecto al último año, según datos de la Cámara del Comercio Automotor (CCA) proporcionados a este diario.

Al momento de buscar las causas de la coyuntura, la falta de confianza del público se perfila como gran responsable, según coincidieron varios de los consultados.

"Estamos en un momento muy complicado, pero me parece que la salida está más a mano que en otras crisis, como la que dejó el ocaso de la convertibilidad, ya que hoy la gente puede disponer de su plata, aunque hace falta un `espaldarazo` de confianza", resumió su sensación el titular de la CCA, Alberto Príncipe.

Durante el pasado mes de abril se vendieron unas 100.554 unidades frente a las 126.105 colocadas el mismo mes del año anterior, lo que representa una caída del 25,5% en términos interanuales, aseguran desde la cámara.

Comparando los primeros 4 meses del año, cuando se vendieron unos 409.230 vehículos, la merma en la facturación de los revendedores fue del 18%, mientras que la caída intermensual cerró en 1,8%.

El dirigente no ocultó su preocupación, al asegurar que el mercado aún no tocó fondo ya que, según las proyecciones propias, el 2009 podría finalizar con ventas 20% inferiores a las del año anterior, cifra que, a su juicio, se verá superada.

La acumulación indeseada de automóviles en los locales presionó a la baja los valores de venta, lo cual, atento a las estructuras individuales, no dejaría márgen para más rebajas.

Prueba de ello, explican los agentes, es el menor diferencial de valores entre los usados jóvenes --2 a 3 años-- y los cero kilómetro, cercana hoy al 25%, pero no mayor al 10% cuando el boom del consumo traccionaba las ventas de ambos tipos de autos por igual.

"Llegamos a un piso razonable de valores, pero el tema no pasa por el precio, sino por la voluntad de compra", razonó Príncipe.

En momentos donde predomina la incertidumbre, el poco crédito que alimentaba este mercado escasea, con tasas para prendarios que oscilan entre el 30 y 40% anual en promedio.

"Encima, el usado no puede ser tomado en canje, porque la gente se niega a aceptar que su vehículo bajó, o directamente no podemos tomarlo, porque estamos saturados de autos", acota Príncipe.

El pulso de la calle. El negocio a nivel local copia la estadística de la CCA.

"El conflicto con el campo, el contexto mundial, las elecciones...son demasiadas cosas", suspiró Iván Prozorovich, desde Provaco Automotores, en un esfuerzo por encontrar una explicación para semejante parálisis de ventas.

Otro agente céntrico, que prefirió el anonimato, destacó que la postergación en la decisión de compra demuestra el temor y la incertidumbre que tiene el público.

"La gente no quiere que le financiemos ni siquiera los 2.000 ó 3.000 pesos que le faltan para llevarse un auto. Prefieren esperar y traer la plata al contado", refirió.

Las ventajas para acceder a un cero kilómetro que ofrece el Plan Gobierno --el 20 % debe ser anticipado y el resto se financia con un costo del 9,65% anual-- no son, sin embargo, percibidas como un factor que ahuyente posibles compradores.

"No creo que eso sea un problema, porque quien desee un usado de alta gama no se siente atraído por un auto del plan, que es un modelo de menor categoría", razonó Prozorovich.

La posibilidad de defender mejor el valor de reventa de una unidad usada, sin el peso de la intermediación, es una práctica usual desde hace tiempo entre particulares, pero la cantidad de vehículos que circulan por estos días por las calles bahienses mostrando anuncios de venta es un dato elocuente de la falta de interés de la demanda.

Ventas por provincia. La comparación de ventas de autos usados por provincia, ubica a Buenos Aires en primer término con 157.489 unidades vendidas en los primeros cuatro meses del año (-15% con respecto al 2008); 51.917 autos en el mismo lapso en Capital Federal (-13%); La Pampa con 4.639 vehículos (-24%); y Río Negro poco más de 6.000 unidades (un 12% menos que el año anterior).

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