Reservas: una semana decisiva con el debate abierto en tres frentes

El Congreso, la Justicia y el Central serán escenarios de la puja por los recursos.
El Gobierno deberá enfrentar esta semana una encrucijada por la suerte del Fondo del Bicentenario, creado por decreto para pagar deuda con reservas del Banco Central. Después de haber reclamado sin éxito al Ejecutivo que convoque a extraordinarias, la oposición parece resuelta a apurar una autoconvocatoria en Diputados para resolver la cuestión.

Un segundo escenario del conflcito está abierto en el Central. La incertidumbre por la continuidad de Martín Redrado ha quedado desplazada por el destino del Fondo. Pese a la resisetncia opositora, el Gobierno insiste en que se trata de un dispositivo clave para asegurar el canje de la deuda.

El tercer frente es judicial, donde un cambio de nombres altera los planes del Gobierno de lograr un rápido desplazamiento de Redrado y la vía libre al uso de las reservas.

A inicios de esta semana podría cambiar radicalmente el escenario de conflicto generado alrededor de la reservas del Banco Central y de su todavía titular, Martín Redrado. Si la presidenta Cristina Kirchner sigue resistiéndose a convocar a sesiones extraordinarias para que sea el Congreso el que trate estas cuestiones, la oposición se juntará el miércoles para analizar la posibilidad de que la Cámara baja se autoconvoque para sesionar. Para lograr ese cometido, hacen falta reunir el quorum, es decir, 139 diputados. Los opositores aseguran que ya consiguieron ese número.

Los jefes de bloque de la oposición creen que la "autoconvocatoria" será un escenario inevitable: están convencidos de que los Kirchner insistirán con que sea la Justicia la que destrabe la crisis, a pesar de que varios de sus legisladores más importantes digan por estas horas, siempre de manera informal, que la única solución a la crisis tiene al Congreso como protagonista.

Los opositores ya alertaron a la Presidenta que podrían autoconvocarse si ella no llama a sesiones extraordinarias. La UCR, el PJ disidente, el PRO y GEN le enviaron una carta a la mandataria, en la que le piden que convoque al Congreso para resolver las cuestiones generadas alrededor del Banco Central. El texto dice que si eso finalmente no pasa, Diputados procedería a "la autoconvocatoria en los términos del artículo 99 inciso 3 en concordancia con el artículo 63 de la Constitución Nacional". Esa carta fue impulsada por la Coalición Cívica. Su líder, Elisa Carrió, boicoteó esta semana un posible acuerdo entre la UCR y el Gobierno: los radicales le hicieron saber a la Casa Rosada que se expresarían a favor de la remoción de Redrado a cambio de que el Ejecutivo acepte tratar en el Parlamento el decreto de necesidad y urgencia que creó el "Fondo del Bicentenario"para pagar la deuda con reservas. La diputada denunció esa posible "pacto", sorprendiendo a sus aliados de la UCR, con los que finalmente reestableció lazos: se comunicó con el jefe de bloque radical, Oscar Aguad, con quien acordó volver a trabajar en conjunto. Son ellos quienes ahora organizan la posible "autoconvocatoria" del Congreso. w

Martín Redrado perdió peso específico propio en el Banco Central en el momento en que la oposición, y sobre todo los radicales y la Coalición Cívica, dijeron que no tenía ningún sentido que siguiera resistiendo a fuerza de amparos en el sillón presidencial del organismo monetario.

Por eso en la primera ocasión que se reúna el Congreso, su despido quedaría efectivizado, así se formalice la convocatoria a la bicameral que debe "aconsejar" a la Presidenta qué hacer con Redrado.

Distinta es la situación de las reservas en dólares atesoradas en el Banco Central que el Gobierno quiere tomar para integrar el Fondo del Bicentenario.

Allí la oposición es menos flexible y quiere discutir con el oficialismo. Es, en verdad, el tema crucial de esta discusión. El Gobierno insiste en que el diseño del Fondo del Bicentenario es una herramienta crucial para alcanzar dos metas concretas: una aceptación amplia por parte de los bonistas de la oferta de canje de deuda, y un retorno a los mercados de capitales tomando crédito a tasas de interés aceptables.

La oposición no quiere dar luz verde así como así porque lo que en verdad sospecha es que el Gobierno pagará la deuda con las reservas y cualquier nuevo financiamiento que obtenga será manejado a discreción por el Poder Ejecutivo. Ante esa sospecha, ayer el diputado Agustín Rossi, jefe de la bancada K en la Cámara Baja, ofreció sentarse a discutir con la oposición qué destino se le dará a los fondos que están previstos en el presupuesto, una vez que el Gobierno obtenga dinero mediante eventuales emisiones de deuda.

El uso de las reservas para el fondo del Bicentenario (el decreto que habilita a ello) fue, justamente, el principal argumento que utilizaron los denominados "fondos buitre" para pedir el embargo sobre una cuenta del Banco Central abierta en la Reserva Federal de Nueva York.

En verdad no es que se pongan en riesgo los 6.500 millones de dólares que el Tesoro tomaría del Banco Central, sino que, al apelar a la figura del "alter ego", la justicia de Estados Unidos considere que el Gobierno Argentino hace lo que quiere con el Banco Central y por lo tanto esas reservas son del Gobierno y como tales, embargables.

Si el Fondo del Bicentenario fuera aprobado por el Congreso, ese riesgo podría quedar salvado. Pero si la Casa Rosasda se hace de los fondos de las reservas sin discusión parlamentaria, la posibilidad de un embargo estaría siempre latente.

Comentá la nota