Reservas en el récord del año

Reservas en el récord del año
En tres meses y medio, el Banco Central recuperó 2.662 millones de dólares. La clave fue la mejora en el escenario internacional. Defensa anticrisis.
Las reservas del Banco Central quebrarán hoy el récord del año. Ayer alcanzaron los 47.154 millones de dólares y quedaron a tan sólo 15 millones de quebrar el máximo de 2009. Eso ocurrió el último 13 de febrero. La posterior corrida cambiaria y el pago de la deuda habían debilitado los ahorros del Central. Pero el clima financiero global se dio vuelta y Martín Redrado volvió a juntar divisas.

Las reservas del Central se vienen recuperando desde noviembre del año pasado. En aquel momento tocaron el piso de 44.941 millones de dólares. En medio de la peor crisis internacional, Redrado quemó reservas para evitar un salto excesivo del tipo de cambio. De todas formas, por culpa de la fuga de capitales y la corriente devaluatoria en la región, el billete verde pasó de $ 3,45 a los actuales 3,81 pesos.

La salida de capitales y las colas en la City porteña se aliviaron a partir del tercer trimestre, cuando empezó a mejorar el ambiente financiero internacional.

El último 6 de agosto, las reservas tocaron el mínimo del año de 44.492 millones. Desde entonces se recuperaron en 2.662 millones. Octubre fue el primer mes en mostrar ingreso neto de divisas (unos 500 millones de dólares) en los últimos dos años. Este mes tendrá un monto parecido de ingreso de fondos. Este escenario forzó un descenso de las tasas de interés en el mercado local, que por ahora no implicó un despegue en el otorgamiento de créditos por parte de los bancos.

Sin convulsiones en el frente externo, el Banco Central podrá seguir acumulando ahorros. Redrado es un firme defensor de esa estrategia: dice que las reservas sirven para defenderse de los ataques especulativos cuando sobrevienen las crisis. La historia del último terremoto parece darle la razón: la Argentina soportó cuatro corridas importantes, perdió depósitos bancarios, se notó una huida voluminosa hacia el billete verde, y las reservas funcionaron como un verdadero muro de contención. La estrategia inversora también es importante: en los últimos años, el Banco Central la diversificó. Además de ahorrar en dólares, la autoridad monetaria junta también en euros, yenes, libras esterlinas y oro. El 88% del total se encuentra en activos dolarizados (efectivo y bonos del Tesoro estadounidense).

El repunte de las reservas todavía no alcanza para llegar al récord histórico, que fue de 50.517 millones de dólares en marzo de 2008, justo antes de que se profundice la crisis global. La aspiración del Gobierno es seguir comprando divisas cada vez que se pueda, en contraposición con la opinión del Fondo Monetario o del gurú Nouriel Roubini, quien acaba de afirmar que esa acumulación podría devenir en una burbuja financiera.

En la City no toman en cuenta ese pronóstico. Cada día, los inversores le ofrecen a la mesa de dinero del Central los dólares que tienen porque creen que la tendencia de fondo es hacia la baja. La continua adquisición de divisas por parte de Redrado le pone freno a ese sendero, que de otra manera sería irreversible. El otro foco de atención está en Brasil, con un real que también tiende a revaluarse frente a la moneda norteamericana.

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