La Reserva Natural Sierra del Tigre busca que donen yararás para producir suero antiofídico

La comisión directiva de la Reserva incorpora víboras cuyo veneno será extraído para elaborar suero antiofídico. Pretenden que su producción pueda abastecer al Hospital Municipal.
Entre los nuevos emprendimientos llevados a cabo desde la Reserva Natural Sierra del Tigre, la elaboración de suero antiofídico es uno de los más novedosos. Por este motivo, desde la comisión directiva se inició una campaña de donación de víboras yararás para incorporarlas a su laboratorio y destinar su veneno a la producción del suero.

Según explicó Carlos Begues, médico veterinario de la Reserva, "la idea central es acostumbrar a la gente a que antes de matar las serpientes, las traiga al laboratorio para extraer su veneno".

Durante esta época, aumentan considerablemente los casos de mordeduras de víboras yarará, debido a que su hábitat preferencial es la geografía serrana, más aún durante el verano, cuando el calor y la humedad permiten que salgan a la superficie. Por eso, en los casos de mordeduras, se utiliza como antídoto el suero antiofídico para impedir que el veneno de las serpientes actúe en el tejido muscular.

"Vamos a tener un laboratorio propio preparado para realizar las extracciones. En un primer paso se extrae el veneno y luego, más adelante, comenzamos con la elaboración propia del suero" explicó el médico encargado del serpentario de la Reserva.

El objetivo final es producir un importante stock del medicamento, porque su depósito es necesario para evitar que haya casos fatales. "Ese suero va a estar disponible para los accidentes que ocurran, vamos a disponer de una cantidad necesaria para el Hospital Municipal" aseguró Begues.

De esta forma, en la Reserva se está conformando un grupo de científicos multidisciplinarios que trabajará en la elaboración del antídoto. "Se necesitan veterinarios, biólogos, farmacéuticos y, generalmente, eso se trabaja con las facultades. Yo estuve haciendo una pasantía en la Facultad de Corrientes donde elaboran el suero, y el equipo está formado por más de veinte personas. Acá ya tenemos contacto con algunos científicos que están dispuestos a colaborar con el proyecto, la idea es poder elaborarlo en Tandil" afirmó el veterinario, un experto local en la materia.

La importancia

del proyecto

Lo destacado de este proyecto local es que hace hincapié en un medicamento que escasea a nivel nacional. "El suero antiofídico escasea bastante, hay dos o tres laboratorios en el país que lo producen y hay un sólo instituto que lo distribuye de forma no muy equitativa. En realidad, demanda de un equipo de gente que no todos los laboratorios tienen la capacidad de juntar" alegó el profesional experto en reptiles.

Asimismo, su producción puede exportarse a nivel internacional. De esta manera lo explicó Begues: "A causa de la deficiencia de su producción, también se convierte en un buen negocio. Por ejemplo, Uruguay, quien importaba nuestro suero, comenzó a producir su propio suero. De hecho vinieron a Argentina a capacitarse, entonces nuestro país perdió un mercado abierto que hay que aprovechar".

Además, sobre el suero antiofídico, la Organización Mundial de la Salud aconseja que se produzca con serpientes del lugar, "porque se sabe que en la zona donde se alimenta la serpiente tiene componentes diferentes el veneno, su composición puede variar" expuso el veterinario.

El peligro de

las yararás

La yarará no sólo es la víbora más venenosa del país sino que también lidera el ranking de los accidentes registrados por ofidios venenosos con un 97 por ciento de las mordeduras.

Por eso, en caso de mordedura, es imprescindible el tratamiento médico y aunque la acción del tóxico no pone en riesgo la vida del accidentado de manera inmediata, se hace urgente la necesidad de recurrir al uso del suero antiofídico.

"El año pasado hubo varios casos de personas que han sido mordidas por serpientes. Incluso un caso en el cual un hombre estaba cortando el pasto y la serpiente atravesó sus botas de goma. Lo mismo pasa con los pequeños animales: hay entre 40 y 50 casos por temporada, al igual que con el ganado; caballos y vacas siempre resultan heridos" confirmó el médico Begues.

Por último, el veterinario aseguró que lo importante es tomar conciencia del peligro de estas serpientes, razón por la cual dictarán charlas informativas en diferentes ámbitos. "La idea es enseñar a la gente cómo manejar una serpiente venenosa. A veces la gente se aparece con una serpiente adentro de una botella de plástico, ese es un riesgo muy grande, porque son venenosas y si ellas se sienten atacadas tienden a morder. También la idea este año es comenzar con charlas informativas para la comunidad, con los colegios y el público en general"

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