PCP rescindirá su contrato y los obreros reabrirían la celulósica

La provincia ofreció un subsidio de tres millones de pesos para que los trabajadores y el municipio se hagan cargo de la planta. La empresa PCP se hizo a un lado ante la imposibilidad de conseguir financiamiento. Para hacerse cargo de la fábrica, los trabajadores deberán llegar a un acuerdo con su propietaria, Benfide SA. La semana próxima habrá nuevas reuniones.
Ayer fue un día de definiciones importantes para la posible reapertura de la celulósica de Puerto Piray. La Provincia presentó ante las partes implicadas dos vías de solución. La primera, que contemplaba la continuidad de la firma PCP al frente de las operaciones, fue descartada por los directivos de la propia compañía; mientras que la segunda, que propone que sean los trabajadores quienes recuperen la planta, fue recibida con entusiasmo por sus representantes. El Gobierno ofreció un crédito de tres millones de pesos para respaldar este proyecto, pero para avanzar en esta vía habrá que llegar a un acuerdo con la propietaria de la planta, la firma Benfide SA.

En una reunión de la que participaron el ministro de Gobierno de la Provincia, Jorge Franco, el intendente de Puerto Piray, Jorge Lezcano, representantes gremiales de los trabajadores y directivos de la empresa PCP, el funcionario presentó los dos esquemas de ayuda diseñados por la Provincia para reactivar la industria paralizada desde febrero último.

El primero consistió en una asistencia financiera a la empresa PCP -al frente de la planta en carácter de locataria- que cubriría diez puntos de la tasa de interés de un crédito que la empresa debería tramitar a fin de obtener los fondos necesarios para volver a trabajar.

Esa iniciativa fue descartada por los representantes de la firma quienes adujeron que les resulta imposible conseguir financiamiento, aún con la ayuda del Gobierno. El presidente de la compañía, Hernán Ramírez, admitió que PCP no está en condiciones de tomar un crédito porque está concursada.

Descartada entonces la primera propuesta, el foco de la discusión se centró en la posibilidad de que sean los trabajadores quienes recuperen la planta, a través de una razón social que estaría integrada también por el municipio de Piray.

En el marco de ese diálogo, los representantes de PCP indicaron que no tendrían inconvenientes en dar un paso al costado y rescindir el contrato de locación de la fábrica.

En tanto que el representante sindical de los trabajadores, Mario Escurra, recibió con entusiasmo la propuesta y consideró que con la ayuda financiera dispuesta por la Provincia, sería posible reactivar la planta.

Aún con el paso al costado de PCP y con la ayuda financiera del Gobierno, al proyecto para poner a los trabajadores al frente de la celulósica le queda todavía un escollo: Benfide SA.

Es que la propietaria de la fábrica todavía no se manifestó y es de esperarse que pretenda algo a cambio de entregar la planta a sus operarios.

Escurra confía en que la semana próxima se podrá avanzar en reuniones con representantes de esta compañía en búsqueda de un acuerdo que podría ser de alquiler o de traspaso de la planta.

Lo primero a resolver sería la rescisión del contrato de PCP, por la cual Benfide podría reclamar el pago de las cuotas de alquiler adeudadas y una compensación por la interrupción unilateral del contrato.

Luego vendrá la negociación para el posible traspaso, en el marco de la cual los trabajadores utilizarán como argumento en su favor, la millonaria deuda salarial que mantiene con ellos la empresa.

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