Rescate en vuelo de la línea de bandera

Renegociar contratos, reorganizar la grilla de vuelos y optimizar la flota son parte del plan que Mariano Recalde propondrá al directorio para recuperar la gestión de la aerolínea de bandera. Puntualidad de los vuelos y capacitación de pilotos, en agenda.
El titular de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, anticipó a Página/12 que esta semana presentará ante el directorio de la compañía un plan integral de transición cuyo objetivo apuntará a la reducción de costos y una mejor gestión de la empresa. Según indicó Recalde a este diario, habrá una renegociación integral con todos los proveedores de la compañía –desde los leasing de aviones hasta el proveedor de café–, se establecerá un comité de puntualidad integrado por las diferentes áreas operativas, habrá una reorganización de la grilla de vuelos para optimizar el uso de la flota y modificaciones en la capacitación de los pilotos. También la empresa comenzará a gestionar la venta de aproximadamente 15 aviones que hoy están en desuso. Este plan pretende comenzar a corregir parte del déficit operativo que hoy sería de 55 millones de dólares mensuales, según informaron fuentes de la Secretaría de Transporte y no 78 millones, como trascendió la última semana.

La oposición y diferentes sectores del establishment utilizaron como excusa el déficit de la compañía para hacer sus planteos ideológicos en detrimento de la gestión pública. Sin embargo, estos mismos sectores callan lo que no quieren oír. En ningún momento reflexionaron ni mencionaron que las diferentes gestiones privadas, desde Iberia pasando por la Sepi y el Grupo Marsans, llevaron adelante un proceso de vaciamiento técnico y de infraestructura, uno de los principales problemas que acarrea la actual gestión de la compañía. El nudo central de esta polémica radica en los cuestionamientos políticos e ideológicos hacia la intervención estatal en la economía.

"Hay que asumir que siempre vamos a tener algo de déficit, como una escuela que tiene que invertir siempre en sus alumnos. También sería hora de comprender que ésta no es una empresa más, sino que estamos hablando de un servicio público", aseveró a Página/12 Mariano Recalde, titular de AA.

Uno de los puntos más sobresalientes del llamado plan de transición que se presentará esta semana consiste en la renegociación de todos los contratos con los actuales proveedores de la compañía. A modo de prueba piloto, ya hicieron una renegociación con una empresa de leasing por un avión 747/400, cuyo resultado fue una reducción en el precio de alquiler del orden del 10 por ciento. Es decir, de un alquiler de 440.000 dólares mensuales, se logró un ahorro de 40.000 dólares. "Y esto es sólo un avión", señaló Recalde.

La renegociación de los contratos irá desde el alquiler de los aviones hasta el proveedor de la comida, pasando por el sistema informático, la seguridad, la limpieza y la pauta publicitaria. Según adelantó Recalde a este diario, habrá un mecanismo de licitaciones públicas "para garantizar la participación de diferentes competidores".

Otro tema donde se avanzará es sobre el cumplimiento de horarios de los vuelos. Dentro de este plan se restablecerá un comité de puntualidad, integrado por una persona de cada una de las áreas de la compañía, para que elaboren un panorama de cuáles son las causas que pueden generar demoras, y en función de ese análisis, establecer mecanismos de previsión. También tendrá por objetivo proponer medidas para mejorar la atención de los pasajeros en caso de que sean demorados, como por ejemplo un sistema de puntos o premios por los inconvenientes causados, tal cual hacen otras compañías del mundo.

El mismo plan de puntualidad incluirá una reprogramación de la grilla de vuelos, un aspecto clave para optimizar el uso de la flota disponible. "Será una programación de vuelos previsible y cumplible. Para esto vamos a ajustar la frecuencia hacia algunos destinos y consolidar algunas rutas", graficó Recalde. Es decir, en vez de que haya disponible un avión para cubrir sólo la ruta hacia Catamarca y otro hacia La Rioja, el mismo avión cubrirá los dos destinos.

El titular del gremio de los técnicos aeronáuticos (APTA) y ex funcionario de la Secretaría de Transporte, Ricardo Cirielli, coincidió en diálogo con Página/12 en que Aerolíneas debería vender los aviones en desuso y modificar las frecuencias de sus vuelos. Cirielli y Recalde tuvieron una conversación sobre este plan de transición, donde hubo más puntos de contacto que disidencias. "No tiene que haber una co-gestión de la compañía. Nosotros ya denunciamos el vaciamiento de Iberia, la Sepi y Marsans. Ahora es el Estado el que tiene que administrar Aerolíneas", indicó el titular de APTA.

Más aviones

Este plan de transición –que podría llegar hasta la celebración del Bicentenario– culminará una vez que se haya renovado por completo la flota de aviones de Aerolíneas. Actualmente sigue avanzando la negociación con Embraer por 20 aviones de cabotaje y con Airbus para la adquisición de otras 13 naves. Según fuentes de la Secretaría de Transporte, cuando se alcance el acuerdo con la empresa francesa, que básicamente versa en definir las condiciones de financiamiento, quedaría concluido el "episodio Marsans". Los españoles están esperando el cierre de ese contrato para que Airbus les devuelva parte de una seña adelantada para la compra de esos mismos aviones.

Según indicó a este diario el diputado de Encuentro Social y Popular Ariel Basteiro, en la adquisición por leasing de los Airbus, las naves de Embraer y una serie de Boeings 737/700 habrá una inversión de aproximadamente 2000 millones de dólares, a pagar en 10 años. En cuanto a la venta y devolución de los aviones en desuso, que serían 15 alquilados y 9 de la compañía, se está negociando con los leasors (dueños de los aviones tomados en leasing) las condiciones de la devolución y, en el caso de los propios, existen trabas judiciales por embargos que también se estarían resolviendo. En el caso de los aviones alquilados, se dejaría de pagar 1,2 millón de dólares por año por tenerlos arrumbados en un hangar.

"El funcionamiento de Aerolíneas se tomó como epicentro de una discusión ideológica sobre el modelo de país que se quiere. Esto puede sintetizarse en una AA que cubra un país extenso, por más que haga viajes deficitarios a zonas recónditas del país frente a un modelo que prefiera dejar incomunicada una parte del país en nombre de la gestión privada", concluyó Recalde ante Página/12.

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