Repuntó la soja y rozó los US$ 350

Es el precio por tonelada en Chicago. La oleaginosa siguió la trepada del petróleo.

Por: Héctor A. Huergo

La soja y los demás granos subieron fuerte en Chicago, y hasta rozaron el límite de alza permitido para un solo día de operaciones. Si bien al cierre quedaron un poco debajo de los topes alcanzados durante la rueda oficial, la soja arañó los 350 dólares, y cerró a 344. El martes había cerrado a 323 y se especulaba con que bajaría a menos de US$ 300.

Esta es una buena noticia para la economía nacional, golpeada por la caída de los precios de sus principales productos exportables. La soja y sus derivados industrializados (aceite y harina de alto contenido de proteínas) representan el 40% del total de los embarques, y junto con el resto de los componentes de la canasta agroindustrial alcanzan al 60% de las exportaciones. Por eso, el derrumbe de los precios de los commodities desde que se desencadenó la crisis financiera internacional, disparó el temor por la salud macroeconómica de la Argentina. Nada está dicho todavía, pero en el marco de la crisis amplificada por el intento de estatizar los fondos de las AFJP, la evolución de la cotización de los granos tiene una enorme gravitación.

Conviene recordar que la soja tributa un derecho de exportación del 35%. Si se logra una siembra de 18 millones de hectáreas, como está pronosticada, y el clima acompaña, podrían producirse 52 millones de toneladas.

Los precios de exportación de la Argentina coinciden en líneas generales con la cotización de Chicago. Quiere decir que teóricamente esas 52 millones de toneladas a 350 dólares aportarían 18.000 millones de dólares. Y el gobierno capturaría más de 6.000. Pero si la soja baja a 300 dólares, todo se reduciría proporcionalmente: 3.000 millones menos de exportaciones y 1.000 menos de recaudación. Como dicen en el campo, "no es moco de pavo". Menos en este contexto, cuando el debate por la estatización de los fondos de los aportantes a las AFJP tiene final abierto.

Entre las razones que los analistas exponen para explicar el alza de los granos se cuenta la debilidad del dólar. Y señalan que por esta misma razón el petróleo ayer subió también un 6%.

Pero en el caso de los granos hay un componente anterior que ya había tenido un impacto en la rueda del martes, aunque luego se diluyó: una sorprendente rectificación de un informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), que disminuyó nada menos que en un millón de hectáreas la superficie sembrada con maíz y soja en la última campaña.

La cuestión es que de pronto el tono del mercado pasó de un abierto pesimismo a una cauta expectativa.

Lamentablemente, los chacareros pampeanos no pueden tomar ventaja de este incipiente mejor clima, porque los mercados de futuro están prácticamente paralizados. Los exportadores operan con cuentagotas, porque la normativa oficial limita las ventas a término. Hay obligación de cargar a los 45 días de hecha una operación, como máximo.

Una nueva resolución, que permite hacerlo dentro de los 180 días, obliga a un pago al contado y al momento del registro de las retenciones. En el medio de esta crisis financiera internacional, y frente al riesgo de un cambio posterior de las reglas de juego (en esto pesa decisivamente lo que está sucediendo con las AFJP), los exportadores son reticentes a pagar anticipadamente el 35% del valor de una exportación y esperar hasta el momento de la cosecha, en abril próximo, para el embarque.

De todas formas, las noticias de Chicago son alentadoras, si bien con los niveles actuales de precios y retenciones sólo tendrán rentabilidad quienes obtengan rindes por encima del promedio.

Comentá la nota