Repudio chaqueño al golpe militar de 1976.

Ayer, al cumplirse 33 años del inicio del último golpe de Estado en el país, varias dependencias gubernamentales, sindicatos, instituciones de la sociedad civil y figuras públicas aunaron el rechazo por los crímenes y supresión de derechos y garantías cometidos en uno de los períodos más nefastos de la historia reciente.
Para nuestra provincia, el Proceso finalizado en 1983 está asociado a otro hecho trascendente: la Masacre de Margarita Belén, en la que fueron fusilados 22 detenidos políticos.

En el Día por la Memoria, la Verdad y la Justicia, organismos de Derechos Humanos comenzaron por la mañana con recordatorios y acciones culturales que se extendieron hasta la noche.

En varias ciudades chaqueñas la Asociación Hijos desarrolló actividades de concienciación junto con el gobierno provincial.

Hace tres décadas

La agenda de conmemoraciones del último golpe de Estado en la Argentina, incluyó actos, homenajes, movilizaciones e inauguraciones a las que concurrieron funcionarios provinciales.

El 24 marzo de 1976 se produjo en Argentina la última interrupción a la democracia por parte de las fuerzas militares, provocando un gran daño en la sociedad, no sólo social sino también político y económico.

Los miles de crímenes de lesa humanidad y las desapariciones de personas fueron el factor común de estos nefastos años que dejaron su marca en la historia nacional.

En Margarita Belén

Una nutrida caravana partió de Resistencia con destino a Margarita Belén, donde se plantaron 22 lapachos que recuerdan a las 22 personas asesinadas en una matanza ocurrida el 13 de diciembre de 1976.

En el acto simbólico estuvieron el gobernador Jorge Milton Capitanich, el intendente local, Jorge Polich, el intendente de Puerto Tirol, Hugo Abel Sager, los diputados provinciales Daniel San Cristobal y Carlos Martínez.

También los funcionarios Fabián Morán, Raúl Acosta, Marcelo Salgado, el dirigente Aníbal Ponti, y representaciones del Frente Grande, Jóvenes de Pie con Walter Obes y Natalia Romero, del Federación Tierra, Vivienda y Habitat, de Hijos.

En principio se procedió al izamiento de la enseña patria a cargo de familiares de desaparecidos, la que luego quedó a media asta en señal de duelo. Seguidamente, se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino y luego de los discursos fue la plantación de los lapachos.

Sin olvido

En su mensaje, Jorge Capitanich señaló: “Estamos acá para recordar la página más feroz de la dictadura militar, donde hubo muchos militantes muertos y otros desaparecidos”.

“Esta fecha debe servir de reflexión sobre lo que nos pasó, y que mediante la unión y el esfuerzo podremos continuar adelante, respaldando y pugnando por una Argentina libre, justa y soberana y sobre todo garantizando la democracia, la inclusión social, la equidad y la justicia social”, destacó.

Ofrendas vivientes

Por su parte, el titular de la Comisión Provincial por la Memoria y referente de HIJOS, Emilio Goya, planteó que “a 33 años de aquél 24 de marzo, venimos a este lugar donde nuestros compañeros fueron asesinados a decirle no a la muerte, no al olvido”.

“Como cada 13 de diciembre desde hace tantos años, venimos a este lugar a plantar la vida, porque plantar 22 lapachos es sembrar memoria y vida, para que haya justicia, para que no vuelva a ocurrir el terrorismo de Estado en nuestra tierra”, continuó.

Goya explicó que “estos lapachos, flaquitos, jóvenes aún, serán antes del 13 de diciembre flor para cada uno de los compañeros aquí fusilados”.

“El árbol, el más grande ramo de flores, el mayor contraste con el cielo, una ofrenda plantada en la tierra para quienes en la tierra caminaron dignos es un homenaje perdurable y vivo”-agregó-“Vida por vida, a quienes ofrecieron su vida para hacer de este un mundo mejor, ¡30.000 compañeros desaparecidos presentes!”.

Marquesinas

activa-memoria

Por otra parte, en el apeadero del tren Sefecha de Moreno y Alberdi se descubrieron marquesinas alegóricas a la fecha y se firmó un convenio para su uso en adelante.

Los también denominados carteles “activa-memoria” son una herramienta tomada de la publicidad y convertida en instrumentos de sensibilización social.

Además disertaron el ministro de Gobierno. Oscar Domingo Peppo; el intendente de Puerto Tirol, Hugo Sager; por Sefecha, Fabián Morán y Raúl Acosta y Emilio Goya, por Hijos.

Los carteles aluden a la familia, infancia, amores, sueños y militancia de los detenidos y desaparecidos por la última dictadura cívico militar. “Están de pie, en la calle, donde deberían estar, porque creemos que la memoria es una construcción colectiva, en constante movimiento, y somos los ciudadanos quienes tenemos que organizar la memoria de la ciudad donde vivimos”, explicaron desde HIJOS.

“Los activa-memoria salen al encuentro de quienes recorren la ciudad para preguntar sobre qué hacer como sociedad para dar la Justicia que las víctimas merecen, cada cartel también es un llamado a la conciencia del pueblo y una exigencia para los 30.000 militantes desaparecidos por el terrorismo de Estado y para todos como sociedad”, agregaron.

HIJOS también agradeció el aporte del arquitecto Leonardo Ramos, mentor de la idea y quien siempre acompaña las actividades culturales de la entidad. Seguidamente se descubrieron carteles de homenaje a Luis Angel Barco y Carlos Alberto Zamudio.

Homenaje a Barquito

Luis Angel Barco nació en Sáenz Peña el 15 de septiembre de 1951. Cuando lo mataron en la Masacre de Margarita Belén tenía 25 años. Fue trabajador ferroviario, al igual que su papá, y estudió Ingeniería Electromecánica en la Universidad Tecnológica Nacional. Allí comenzó a militar en la Juventud Universitaria Peronista.

Sus compañeros recuerdan a “Barquito” como un muchacho alegre, canchero y encarador, al que le gustaba el fútbol y organizar reuniones con los amigos. Los militares lo secuestraron de la pensión donde vivía el 13 de febrero de 1976. Estuvo en la Alcaidía y en la U7. Lo torturaron muchísimo, pero se lo recuerda por su entereza, por su fortaleza y por el apoyo que daba a los demás presos políticos.

“Barquito militó y se organizó porque quería una sociedad mejor, donde el trabajo, la salud, y la felicidad estuvieran aseguradas para todos en el país, 33 años después del comienzo del terror, recordamos la vida”, señalaron. “Recordamos a Luis Barco y junto con él a todos los 30 mil compañeros, y levantamos bien alto, el coraje y la generosidad de una generación de argentinos que buscó hacer realidad los más nobles ideales del ser humano”, finalizaron.

Comentá la nota