La República, pensada en tiempos de Cleto

El rol que le tocó jugar al vicepresidente Julio Cleto Cobos en un convulsionado año político y su efecto en la situación nacional, según el analista y politólogo Sergio Leonardo Ribecco.
Todos los analistas políticos coincidimos por estas horas en forma indubitable, que si hubo un personaje político del año 2008, ese fue Julio Cleto Cobos, quien con su cansina rebeldía cuyana pacificó al país en medio del conflicto agrario, definió la agenda y sacó a la luz "el doble comando" del gobierno kirchnerista, alumbrando un curioso perfil opositor nacido del seno mismo del binomio presidencial y sin romper lazos institucionales con la presidenta, de la cual es vicepresidente y a su vez el rival más encarnizado rumbo al 2011 del oficialismo, superando a la sumatoria de Cristina y su marido, en imagen positiva en las encuestas.

El sorpresívo voto "no positivo" del hasta ese día, ex-gobernador mendocino de bajo perfil , esa inolvidable madrugada del 17 de julio en la que la mayoría de los argentinos hicimos algo poco común , asistir a un debate del Senado por televisión hasta casi el amanecer , estará incorporado por siempre en nuestra memoria como el día que renació La República , con las pausadas y sentidas palabras de un ex mandatario sin marcas de comité en su accionar político que en un lenguaje sencillo , bien provinciano , dijo : "La historia me juzgará no sé cómo. Pero espero que esto se entienda. Soy un hombre de familia como todos ustedes, con una responsabilidad en este caso. No puedo acompañar. Y esto no significa que estoy traicionando a nadie. Estoy actuando en forma a mis convicciones. Yo le pido a la presidenta de los argentinos que tiene la oportunidad de enviar un nuevo proyecto que contemple todos lo que se ha dicho, todos los aportes que se han brindado, gente afuera y aquí mismo. Que la historia me juzgue. Pido perdón si me equivoco. Mi voto no es positivo".

Cobos sin tonos altisonantes detonó el proyecto oficial de retenciones móviles al campo y decretó la muerte anticipada de la Concertación Plural , la exitosa estrategia kirchnerista de 2007 que no solo la llevó a suceder a su esposo Néstor, sino que fue el caballo de Troya para terminar de empujar al abismo a un radicalismo asestado por el síndrome de De La Rúa y la sed de caja de los gobernadores de ese signo.

La decisión de "no acompañar " del imperturbable Cobos , fue un "mandato de la hora" para la oposición que hasta ese momento se debatía en discusiones de mero estilo testimonial y estériles pujas acerca del "sexo de los ángeles" , en medio de un evidente síndrome de "crisis de escenario" de sus dirigentes más prominentes.

La severidad con la que el cuyano cambió el mapa político de la Argentina generó una oposición fortalecida y abrió cauce a impensadas alianzas , entre Carrió y Macri o entre el mismo Cobos y Felipe Solá.

También marcó el fin del mandato presidencial de Cristina , que pasó inmediatamente el bastón "entre gallos y medianoche" y sin respetar valores esenciales de la democracia a su propio esposo, que acababa de echar por televisión al autor de la resolución 125, el ministro de Economía Martín Lousteau, desde una verborragica tribuna político partidaria ratificando que el verdadero jefe de la cartera económica "en las sombras" pasaba a comandar la presidencia, desde Puerto Madero, para obligar a renunciar después al Jefe de Gabinete Alberto Fernández , quien le habría reprochado al nuevo emperador que " limar el poder de Cristina , era aniquilar a La República".

República que hoy es salvaguardada por Cleto , mientras para la concepción de Néstor Kirchner la economía es la caja y la caja es él, parafraseando a Luis XIV: "la Caja c est moi". La Caja, el Estado, la Economía, la política, él, El, parece ser todo lo mismo... Cobos asestó el más duro nock-out al oficialismo, corrió el telón , dejó entrever al país real detrás de bambalinas , mostró a Cristina desnuda en el escenario y al titiritero Néstor sobre el escaparate de La Nación , sacudió a un peronismo no kirchnerista adormecido por los golpes de chequera sobre sus principales gobernadores e intendentes y los puso en carrera hacia 2011 asociados al PRO de Mauricio Macri y hasta el incipiente cobismo.

Los impulsó desde Duhalde hasta Menem , Reuteman , De Narváez , Rodríguez Saa y Solá a construir (favorecidos por la crisis económica mundial y la debacle K) el postkirchnerismo que nació de la impronta del mendocino , cuando fue fácil de advertir que Néstor Kirchner prefería fracturar a la sociedad argentina antes que dar el brazo a torcer con la resolución ministerial 125.

En esa circunstancia, el pueblo advirtió el peligro de tragedia, y decidió distanciarse de un individuo peligroso para la convivencia democrática.Cobos de cuna radical , dio a luz al otro peronismo que está debatiendo cómo seguir después de Néstor Kirchner.

El cuyano fundó el nuevo tiempo de la oposición y mostró que Néstor , el piloto de los asuntos nacionales que lleva a los argentinos a 500 kilómetros por hora y a contramano, desplazó al mandato popular y avanza como un taliban enceguecido hacia la inmolación, promoviendo una fractura institucional para un país que hace menos de una década casi se disgrega ante la renuncia del entonces vicepresidente Chacho Alvarez y la incapacidad manifiesta del gobierno radical de tripular la crisis política.

Cleto, lejos de las urgencias y del explosivo accionar cotidiano del matrimonio Kirchner , que ante el descrédito social anuncia planes como ofertas de supermercados , para intentar frenar su drástica caída en la consideración pública ,se mantiene en su cargo pero con un perfil opositor y una agenda propia que inquietan al kirchnerismo tanto como sus aspiraciones hacia 2011.

La desesperación K por dar vuelta la página y oxigenar el Gobierno, los lleva hasta hoy infructuosamente a recuperar la iniciativa aún tomando riesgos con anuncios de obras públicas repetidas y en ejecución , con cruzadas electorales grandielocuentes y escandalosas como la última de Santiago de Zamora , donde el urnazo K fue tan exagerado que la vecina provincia perdió la segunda parte de su nombre originario y pasó a ser" De Zamora" , quien trocó de gobernador a emperador como por arte de Mazzón (o de magia K ).

El impacto republicano de Cobos fue tan gravitante que hasta jerarquizó la devaluada tarea de ser vicepresidente , asimilada por la sociedad , hasta hace muy poco como un cargo " dibujado" para tipos que "estaban presumiblemente de adorno".

La nuevo es que, desde esta semana, Argentina también tiene al menos un postulante para la vicepresidencia. El primer "vicepresidenciable" del país es el justicialista Felipe Solá, un político de raza que ya se está postulando como compañero de fórmula del mendocino Julio Cobos en 2011.

Tal vez en tiempos DC (después de Cleto ) ser vicepresidente se haya convertido en un anhelo de los políticos argentinos.

Pero aunque sus aspiraciones no puedan ser las mismas que las de Cobos, que continúa brillando en el estrellato de la popularidad, el diputado bonaerense sabe qué tiene para ofrecerle. Solá es un político de carrera, un jugador al que no le tiembla la mano, un hombre con experiencia junto a todas las caras del peronismo moderno: Cafiero, Duhalde, Menem e incluso la faz K. Un dirigente capaz de construir el consenso político que requiere todo candidato, de tejer y negociar alianzas, de aportar cuadros.

Todas esas son capacidades que Cobos no parece tener. Y encima, lo de Solá sería un "servicio" que se prestaría en la provincia de Buenos Aires. O sea, donde se librarán las madres de todas las batallas en las elecciones de 2009 y 2011.

Adquiere por cierto más sentido la foto de Cobos y Solá, como postal de un nuevo tiempo político , de" rarezas" donde un vicepresidente , genera vicepresidenciables y a la vez asume la osadía de querer suceder a su presidenta , siendo oposición y sin renunciar al ejercicio compartido del poder. Un brindis por 2009 , la República pese a los desatinos de Néstor Kirchner , "está a salvo".

El autor

Sergio Leonardo Ribecco es politólogo, asesor de imagen y consultor de opinión pública, presidente del Centro de Estudios Estratégicos del Mercosur, director ejecutivo de Ekipus Consultores y de MCRibecco y Asociados.Presidente de www.dominiumwebs.com. Ex director de Prensa del Ministerio de Economía de la Nación y del Banco Central de la República Argentina. Miembro Honorario de la Sociedad Interamericana de Prensa. Autor de los libros "Feudalismo y política en Argentina" y "El Ocaso del Castillismo".

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