Repsol y los chinos: la trama secreta

Por: Natasha Niebieskikwiat

Era pleno invierno en Madrid y en febrero de 2008 la principal compañía de petróleo china, CNOOC, hizo saber a Repsol su interés por ingresar en la compañía española. El crudo tocaba US$ 100 el barril y Beijing buscaba tallar en un sector estratégico. A Repsol le sonó a ilusión.

Al principio, el batallón de negociadores de JP Morgan, en nombre de CNOOC, ofertó por el 50% de 34 zonas de Repsol en el mundo con siete lugares centrales, entre los que titilaban Libia, Argelia, Arabia Saudita, Trinidad Tobago, Brasil, Perú y Marruecos. La cifra que deslizaron sonó astronómica: US$ 25.000 millones.

Clarín supo de un testigo que en ese mapa no figuraba Argentina. Y que en Madrid contestaron que, si no incluían a YPF, fracasaba la operación. Los chinos instruyeron a ese batallón de expertos ingleses, que les puso a disposición JP Morgan para la que era la mayor transacción del año, que investigaran. Por Repsol la contraparte era Goldman Sachs, con otro equipo de españoles y estadounidenses. Así, estudiaron el convenio que une a Repsol con el grupo Eskenazi, que ya posee el 15,4% de YPF. Allí sobresale la cláusula que castiga cambios en el control de la compañía.

Vinieron a Buenos Aires, se valuó YPF y CNOOC propuso adquirir el 37,5% de Repsol, contó a este diario una fuente al tanto de todo. En lo que fueron jornadas extenuantes en Londres, que se eligió como sede neutral, los chinos se mostraron seguros, cómodos con sus posiciones y poco respetuosos de sus contrincantes. Pero de pronto, lo que parecía un hecho se desmoronó el último 31 de mayo. Beijing no dio explicaciones y hoy no atiende llamados ni responde los e-mail.

El desconcierto en JP Morgan por el comportamiento de sus clientes es absoluto. Lo mismo pasa en Goldman Sachs. La sorpresa es que asomó tímidamente otro interesado. Es la también china CNPC, tan estatal como CNOOC. Para el experto Víctor Bronstein, no es extraño: "China entró en la civilización industrial y necesita energía para sostener su crecimiento. Hace poco exportaba petróleo, hoy es el segundo importador detrás de EE.UU. Y comenzó a gastar millones para garantizarse los recursos energéticos".

Comentá la nota