Repitentes, una historia cada vez más repetida

Entre el ausentismo en las mesas examinadoras y las malas notas (se pasa con 4), hubo más de seis mil reprobados. La matrícula en la ciudad registra 20 mil alumnos. El panorama se advierte en el centro, los barrios y en todos los niveles socioeconómicos.
Más de tres de cada diez alumnos bahienses, de entre 12 y 17 años, repitieron de curso y el grueso pertenece a los últimos años de la Secundaria Básica, según se desprende de los exámenes tomados en febrero en las escuelas públicas, última instancia para aprobar las materias que se adeudaban del año pasado.

Los datos, registrados por un relevamiento de este diario, dan cuenta de un promedio de un 32% de repitencia.

Los cursos más afectados son los ex 8º y 9 año del tercer ciclo (es decir los actuales 2º y 3º de la Secundaria Básica), y también el 1er. año de la Secundaria Superior (ex Polimodal), es decir chicos de entre 13 y 15 años de edad.

Teniendo en cuenta que la matrícula del secundario público en la ciudad es de alrededor de 20 mil alumnos, se desprende que los repitentes fueron más de seis mil.

Quedó en claro que la mayoría, que debía muchos espacios --sólo se pasa de curso con dos materias desaprobadas-- no estudió durante las vacaciones. De allí que el ausentismo, en las mesas examinadoras del mes pasado, haya llegado al 60 por ciento.

Ese "faltazo", que muchos directores afirman ser conocido por las familias de los chicos, implicó la desaprobación de la materia y la consecuente repitencia. Entre quienes se presentaron, los reprobados oscilaron entre el 40 y el 50%.

Como recién la semana última se iniciaron las clases en el nivel secundario, hay estimaciones que indican que el 70% de los repitentes se inscribió para recursar el año desaprobado, aunque no se conoce cuántos efectivamente comenzaron y qué número puede considerarse desertor.

Este año, en la rama de Adultos se nota un aumento de inscripción de alumnos mayores de 16 años que han repetido más de una vez el secundario común y que prefieren intentar en turnos vespertinos.

Por lo general, los repitentes, que saben que no son minoría, no sienten el tema como un fracaso. Los directores consultados afirman que las familias de los estudiantes no se preocupan o aducen no tener autoridad en las actitudes juveniles.

También en el privado

En los colegios privados, los alumnos rindieron en mayor número, pero las calificaciones no fueron mejores.

Si bien en este sector educativo aún no existen datos oficiales y muchos propietarios se negaron a brindarlos, en los 21 establecimientos de ESB y los 21 de secundaria superior la repitencia llegó al 9% en ciertos cursos, especialmente en 8º y 9º.

En la escuela Media pública del Patagonia se advirtió un alto registro de repitentes provenientes de las privadas. La mayoría de los alumnos viven en el barrio.

Por las aulas

En la ESB Nº 322, de Thompson 913, la mitad de los chicos con materias pendientes no se presentó a las mesas examinadoras. En 1er. año repitió el 28,9%; en 2º, el 27,9 y en 3º, el 16,8%.

La directora, Mónica Gasparini, admitió que el tema recrudece cada año, "a pesar de los ingentes esfuerzos para comprometer a las familias y a los alumnos con el estudio".

"Todos debemos poner un poco para revertir esta situación, porque los chicos también están solos y necesitan de adultos que los orienten", destacó.

En dicha escuela hay vacantes en todos los cursos del turno tarde.

La directora de la EET Nº 2, de Bella Vista, Zulma Gómez, señaló que cerca del 40% del alumnado se ausentó de las mesas de exámenes y que un 30% del total repitió.

"El problema se registra en los últimos años de la secundaria básica y en el 1º del ex Polimodal. Los estudiantes llegan mal preparados y les falta madurar", dijo.

Igualmente, citó que lo ocurrido en esos cursos contrasta con la realidad del 1er. año de la Secundaria Básica, en la que tienen amplia demanda y mejores resultados académicos.

"Tuvimos que agregar un curso por la cantidad de inscriptos y noto más compromiso familiar y participación que en otros años", ejemplificó.

En la ESB Nº 346 (con sede en el barrio Patagonia y un anexo en Aldea Romana), no se presentó a rendir el 50% de la matrícula. Repitió entre el 20% y el 25%.

"Los que debían tres materias, directamente no vinieron", aseveró la directora, Delia Cid. Para revertir la cuestión, la ESB que conduce comenzó un proceso de integración con la EEM Nº 10. "Creemos que nos ayudará ser una escuela secundaria completa", afirmó.

La directora de la EEM Nº 2, de Tiro Federal, Gloria Bargüés, estimó que entre los adolescentes prevalece la apatía. "Sentimos como que nada les importa. No vienen ni siquiera a preguntar cuándo es la mesa y los que rinden no tienen casi idea de qué les toman, por lo tanto, salen mal".

En dicha escuela, se presentó a rendir el 40% de los que se llevaron materias y la repitencia alcanzó al 60%, el grueso en 1er. año de la secundaria superior.

El establecimiento ofreció, durante el primer trimestre, ayuda escolar gratuita en contraturno, con profesores ad honorem, pero sólo participó el 10% de los alumnos con inconvenientes.

Gloria Bargüés aseguró haber convocado sin éxito a los padres de chicos con bajas calificaciones. No sabe si es por simple desinterés o porque están apabullados por sus realidades.

¿Cómo es?

Los ex 7º, 8º y 9º año del tercer ciclo de la EGB se llaman 1º, 2º y 3º año de la secundaria básica (ESB). Conforman la primera etapa del secundario o nivel Medio.

En el primer año, la estructura es de un docente en cada área (por ejemplo, una profesora para Ciencias Sociales y otra para Ciencias Naturales, quienes dan los contenidos de las distintas materias).

En el 2º y 3º año, las áreas se dividen en varias materias y tienen un docente para Físico-Química, otra para Biología, otra para Historia y otra para Geografía.

Muchos indican que este cambio sería una de la razones de la repitencia, puesto que en estos años es donde se da con mayor frecuencia la desaprobación simultánea de las asignaturas.

Las materias se aprueban con un promedio de 7 entre los tres trimestres. Si se desaprueba con más de 4, se rinden todos los contenidos en diciembre. Si es con menos de 4, está la mesa de febrero, al igual que quienes no se presentaron o desaprobaron en diciembre.

¿Qué pasa en las mesas evaluatorias? Se debe rendir ante el profesor titular de la materia y otros docentes. De acuerdo con la asignatura, hay una prueba escrita y luego una oral, la más temida.

En las evaluaciones de diciembre y febrero, la calificación mínima es 4. La mayoría de los que se presentaron sacaron 2.

¿Qué pasó?

1. El 70% de los alumnos secundarios desaprobó, en 2008, un promedio de cuatro espacios o materias. Una parte importante se llevó siete a diciembre (más de la mitad).

2. El ausentismo en las mesas de exámenes de diciembre fue del 40% y en febrero, de alrededor del 60%.

3. De quienes se presentaron a rendir, entre el 40% y el 50% no aprobó. Los que lo hicieron, mayormente sacaron 4 o 5.

4. Varias escuelas públicas ofrecieron apoyo escolar gratuito que no fue aprovechado por el alumnado.

5. Las materias que más dificultades presentan son Matemática, Lengua, Física, Historia, Química e Inglés.

Algunos "ejemplos"

En una mesa de examen regular de Lengua, en una secundaria pública del radio céntrico con matrícula de clase media y alta, de 24 alumnos que debían rendirla se presentaron 17. Ninguno aprobó.

En una secundaria básica pública de un barrio ubicado a 20 cuadras de la plaza Rivadavia, a la mesa de Historia debían presentarse siete. Sólo lo hizo uno y aprobó con 5.

En una secundaria básica de un colegio privado con subvención, 11 chicos repitieron 9º año.

En una ESB del centro, de un curso de 22 alumnos, 16 se llevaron Lengua. A la mesa de febrero se presentaron 4 y todos salieron mal.

En una ESB del macrocentro, en una mesa de Lengua, un alumno entregó la hoja con una sola frase: "No estudié".

¿Qué dicen los docentes?

* Los chicos duermen poco o mucho y mal.

* Pasan demasiado tiempo con los videojuegos, la TV e Internet.

* Muchos poseen trabajos informales antes o después de clase.

* Los repitentes poseen capacidad intelectual suficiente, pero carecen de estímulos y les cuesta concentrarse.

* Los alumnos se presentan a las mesas sin estudiar.

* Los padres no se comprometen con el rendimiento escolar.

* Los chicos no tienen límites, la sensación de que da todo lo mismo se evidencia también en los padres.

* Faltan equipos compuestos por psicólogas, orientadoras sociales o escolares. De las 47 secundarias que funcionan en la ciudad, solo tres tienen equipo propio.

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