Repercusiones del fallo del Juez Carlos

La prensa santafesina se hizo eco de la resolución del juez rafaelino Osvaldo Carlos a favor de CASTELLANOS, la libertad de prensa y el respeto por el ejercicio periodístico.
Con muy pocos días de diferencia se dieron a conocer dos fallos trascendentes relacionados con la libertad de prensa y el respeto por el ejercicio periodístico. Son dos sentencias, una en la ciudad de Rafaela y la otra en la de Entre Ríos, que pueden llegar a sentar jurisprudencia en el Derecho nacional y obrar como referencia inequívoca en varios casos que se sustancian en todo el país. Ambos coinciden en un aspecto central: desestimar la figura de la injuria como vía para imputarle presuntas inconductas de tipo penal a un periodista o a un medio de comunicación.

Los dos jueces, uno en la capital entrerriana y el otro en el oeste provincial no dieron curso a sendas querellas presentadas en sus tribunales y fundamentaron sus pronunciamientos en términos sencillos, claros y contundentes. Un reportaje a dos jueces que entienden que es vital para una sociedad hacer respetar en el derecho constitucional de la ciudadanía a ser informada en forma responsable. En ambos casos, los jueces defendieron con sólidos argumentos la libertad de prensa y la libertad de expresión.

UNO Medios dialogó con ambos magistrados para conocer sus opiniones como hombres del Derecho, acerca de la importancia de defender tan vital derecho constitucional.

Libertad de expresión y prensa

En primer término, el juez Penal Correccional de la ciudad de Rafaela, doctor Osvaldo Oscar Carlos, consideró que "hay que ser amplios en la interpretación de la ley cuando se presentan ese tipo de planteos" en relación a los juicios por calumnias e injurias.

"Respecto de las dos demandas que se han planteado en mi juzgado, vinculadas con colisiones entre el derecho a la intimidad de un grupo de abogados integrantes de un estudio jurídico y la publicación de un diario, he optado por hacer prevalecer una posición en favor de la libertad de expresión de las ideas por parte de la prensa", sostuvo el juez Carlos.

En el mismo sentido, el magistrado admitió tener conocimiento de que mucha gente "está presa de algunas expresiones con las que no está de acuerdo y creen ver avasallados sus derechos a la intimidad. Pero son temas muy delicados y hay que ser amplios en la interpretación de la ley", insistió.

Al respecto, Carlos manifestó estar al tanto del fallo de su colega paranaense Pablo Vírgala al que calificó de "muy interesante" por parte de un colega suyo de Entre Ríos (en relación al juez Pablo Vírgala). "Voy a analizarlo y humildemente trataré de cotejar pormenorizadamente la interpretación que hago yo de la legislación penal relacionado con las calumnias e injurias con la que hizo él para seguir profundizando este tema", explicó el juez rafaelino.

Sobre el agravio

En relación a aquellas personas que se consideran víctimas de un agravio, el magistrado rafaelino opinó que "hay que hacer una evaluación muy precisa". Y ejemplificó: "Hay muchas situaciones que se plantean a diario y en las que quizás se ingrese al terreno de la intimidad de las personas. Pero hay un momento en que las actuaciones de determinadas personas se involucran en acciones que atañen o interesan a la opinión pública –todo lo que signifique representar alguna un ente público o una empresa estatal– o alguien que tenga una actuación relevante en temas públicos", amplió el juez. "Entonces ahí la participación o la intimidad de algunas personas se ve, por decirlo de alguna manera, contaminada. Por lo que para analizar el tema, necesitamos salir de la esfera privada o hay que aceptar que se está saliendo de una actividad privada propiamente dicha", indicó Carlos.

Legislación clara y contundente

"Y en ese sentido –añadió el juez– la jurisprudencia con la que contamos es muy clara en cuanto a la libertad que tiene el periodismo de expresar las ideas por ese medio. Por lo que cotejada la legislación nacional con las convenciones americanas sobre derechos humanos, los pactos internacionales civiles y políticos, la orientación o el sentido como he resuelto esa causa (diario CASTELLANOS), considero que ha sido el justo", fundamentó el magistrado.

Al ser consultado sobre si se han incrementado las querellas por calumnias e injurias, el juez Carlos manifestó que no. "Se dirimen antes de llegar a tribunales. Supongo que hay un respeto por la libertad de prensa. Porque no es que se planteen las causas y después se concilie, sino que directamente el juez no participa. Ya que si se concilia se lo hace en la esfera particular", finalizó Carlos.

Un avance decisivo en la interpretación judicial de una figura como la injuria, dado el uso lesivo y coaccionante que algunos funcionarios públicos o actores sociales involucrados en temas de debate público quieren imponerle a periodistas o medios de comunicación que desarrollan su tarea en forma seria y responsable. Con el único mandato de exigir claridad y transparencia en el uso de los fondos públicos y en las decisiones que toman desde las reparticiones a las que fueron asignados. Un aporte sensato realizado desde la justicia santafesina.

La libertad de informar

El 6 de octubre de 2006 los abogados Roberto Tessio, Adriana Salari, María Álvarez Trema y Florencia Tessio promovieron una querella penal y una acción civil de indemnización contra el diario CASTELLANOS de Rafaela, su director y el periodista Fernando Garello, por los delitos de calumnias e injurias cometidos por medio de la prensa.

Allí, los querellantes afirmaron haber sido gravemente lesionados en su buen nombre y honor por los querellados y denunciaron que los periodistas habían emprendido un ataque sistemático contra la Asociación Médica del Departamento Castellanos y contra ellos por su calidad de asesores legales de la mencionada entidad –una suerte de campaña de "difamación pública por medio de la prensa".

Para el juez Carlos, la mentada campaña no existió y el diario CASTELLANOS se limitó a cumplir con su función de informar a la sociedad sobre un tema de interés público actual, como la investigación judicial que se sigue contra los abogados del estudio Roberto Tessio por un presunto caso de prevaricato.

"No puede concebirse una democracia sin críticas e intercambio de ideas, pues aún cuando las primeras sean infundadas, su discusión y debate son las que permiten el fortalecimiento del sistema republicano. Los medios periodísticos son los que encuentran ubicados en un lugar privilegiado en esta permanente batalla de ideas...", concluyó el juez.

"Puesto que el hombre es capaz de decidir y exponer sus pareceres, el ejercicio de la libre expresión debe ser acompañado por la tolerancia de los demás. Precisamente es la vigencia de la libertad de expresión la que hace posible presentar ideas para que se acepten o se reprueben, funcionando todo según alguien lo dijo como un activo social de opinión pública".

El juez rechazó también la acción civil instaurada por los demandantes encontra de los periodistas denunciados.

Comentá la nota