El reparto de las bancas y un sistema para tener en cuenta

En la provincia de Buenos Aires se utiliza el sistema de "cociente electoral", que implica dividir la cantidad de votos positivos emitidos por el número de cargos en juego. Y quien no alcance ese piso, quedará afuera del reparto de los escaños.

La elección de diputados provinciales, concejales y consejeros escolares en la provincia de Buenos Aires se realiza por el sistema de "cociente electoral", que implica dividir la cantidad de votos positivos emitidos por el número de cargos en juego. Y quien no alcance ese piso, quedará afuera del reparto de bancas.

Como ejemplo más práctico se podría trabajar tomando un distrito donde hay 30.000 votos positivos y se eligen 9 cargos; en este sentido, para entrar en el reparto de cargos un partido debe sacar, al menos, 3.333 sufragios (es decir, el 11,11 por ciento).

Suponiendo que el partido A saca 12.500 votos, el partido B 6.500, el C 3.500, el D 3.100, y el resto de los sufragios se dispersan en otras fuerzas, el cálculo más simple para el reparto quedaría de la siguiente forma:

El partido D, al no alcanzar el mínimo de votos, quedaría afuera, en tanto que el partido A superaría tres veces el piso establecido (3.333 votos) y se aseguraría 3 bancas, quedándole un residual de 2.501 votos.

El partido B alcanzaría 1 escaño, y le quedaría un sobrante de 3.167 sufragios positivos; mientras que el partido C también se quedaría con 1 lugar, pero con un caudal de 167 votos.

Tras esta primera distribución, se habrían entregado 5 bancas pero aún quedarían por repartir otras 4 más; entonces, el partido B se llevaría la primera de ellas por tener el mayor sobrante, el partido A tendría la segunda y el partido C se alzaría con la tercera banca.

Aún quedaría un escaño por asignar y le correspondería al partido A por haber sido el ganador de la instancia electoral, para finalizar el reparto que mostraría al partido A con 5 bancas, al partido B con 2 y al partido C con los 2 escaños restantes.

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