Van a repartir las cabras moribundas a los vecinos

Será después de que la Policía Ecológica y Agricultura hagan un estudio sanitario.
"Tenemos una solución definitiva para la cabras que están muriendo de hambre", sentenció el subdirector de Desarrollo Pecuario de la provincia, Adrián Pulido. Y comentó que una jueza dispuso que, si las cabras del emprendimiento de Carpintería están sanas y son engordadas, podrán ser repartidas entre los vecinos de la zona.

La nota sobre las cabras moribundas salió en la edición del miércoles pasado de DIARIO DE CUYO e inmediatamente la Policía, el Gobierno y el Poder Judicial se movieron para analizar el caso y solucionarlo. Se trata de un centenar de cabras de una cabaña montada en Carpintería, en Pocito, que están en un estado que da escalofríos, famélicas y rodeadas de otras cabras que ya murieron abatidas por el hambre. Y para sumar más horror a su situación, un grupo de casi cien jotes se comen a las cabras muertas y rodean a las que están vivas esperando que caigan.

Los vecinos habían denunciado la situación hace dos meses en la Policía Ecológica, que a su vez había puesto el caso en manos del Juzgado de Paz pocitano. Pero no hubo resultados.

Ahora las autoridades tomaron cartas en el asunto y decidieron hacer algo por los animales. Según comentó Pulido, la jueza Zulma Brizuela, que tiene a su cargo el Juzgado de Paz de 9 de Julio, que es el que está de turno, decidió que, si los animales están sanos, podrán ser repartidos entre los vecinos.

"El lunes iremos con la Policía Ecológica y el personal de Sanidad de la Dirección para estudiar el estado sanitario de la cabras. Si no padecen ninguna enfermedad las vamos a engordar con unos 100 fardos de pasto que ya están destinados a esa cabaña, y las vamos a repartir entre los vecinos de la zona", comentó el subdirector de Desarrollo Pecuario. Y explicó que tendrán que alimentar progresivamente a los animales porque "están en un estado calamitoso y si les damos de comer de golpe se van a morir".

Aún no saben cuáles son los criterios que utilizarán para repartir a los animales ni a quiénes. Pulido dijo que, una vez que analicen a las cabras, la jueza va a dar órdenes sobre cómo las repartirán.

Los animales pertenecen a un emprendimiento que comenzó con un diferimiento impositivo, a fines de la década del "90, y prometía ser una de las cabañas más importantes de la provincia. Poseía unos 2.000 ejemplares de raza que eran utilizados para producir leche y crías. El emprendimiento pertenecía a dos empresas que luego se separaron. Como consecuencia la empresa Cabaña Las Majaditas quedó a cargo, pero con el paso del tiempo el empredimiento comenzó a decaer hasta transformarse en lo que es hoy. DIARIO DE CUYO intentó comunicarse con Hugo Alaniz, dueño de la cabaña, pero no tuvo respuesta.

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