Renunció Peirano al BICE por diferencias con el Gobierno

Renunció Peirano al BICE por diferencias con el Gobierno
Cree que se necesita un cambio en la política económica. Se oponía a la política de precios, a la relación con el agro y a una banca de desarrollo con fondos de la ANSeS. Se va al ámbito privado
Mientras los industriales almorzaban con el ministro de Economía, Amado Boudou, para intentar definir una agenda productiva, presentaba su renuncia uno de los pocos industriales que quedaban en el Gobierno, por diferencias de criterio con el matrimonio Kirchner. Se trata de Miguel Peirano, quien ayer decidió abandonar, en muy buenos términos, la presidencia del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) para dedicarse a la actividad privada.

En una carta enviada a la presidenta Cristina Fernández, el ex ministro de Economía atribuyó motivos personales y le agradeció el haberle permitido participar del proyecto político. Peirano buscaba alejarse del Gobierno desde hacía varios meses, pero el resultado electoral del 28 de junio y el hecho de que los cambios mostrados por el kirchnerismo hayan sido sólo cosméticos, apuró su decisión. Todavía no está definido quién ocupará su puesto en el banco.

Restablecer el funcionamiento adecuado del INDEC, institucionalizar las reglas de juego económicas en el marco de una lógica heterodoxa, previsible y con certidumbre, tener una política fluida con los medianos y pequeños productores agropecuarios y mejorar la competitividad de la industria son algunas de las medidas que Peirano creía que debían estar en la agenda del Gobierno. Los mismos temas que deberían haberse encarado, según creía el ex ministro, hacia fines de 2007, cuando el modelo productivista comenzó a mostrar sus grietas, pero que ya no podían postergarse.

Peirano tampoco compartía el proyecto de un banco de desarrollo fondeado con los aportes de los jubilados, como pretende realizar el Gobierno. La idea de avanzar en una institución de estas características con fondeo de organismos de crédito internacionales y de la ANSeS fue confirmada ayer por Boudou en el almuerzo organizado por la UIA (ver pág. 3), y la base para desarrollarlo es el BICE, que hoy tiene una estructura limitada.

El economista ya se había resistido, meses atrás, a la idea de utilizar al BICE como entidad prestamista de fondos licitados por la ANSeS para ser destinados a fomentar el consumo. Además, cuando el Gobierno anunció la reforma previsional que eliminó las AFJP, Peirano ya le había advertido al matrimonio K que si se avanzaba en el proyecto del banco de desarrollo, debía lograrse otro fondeo.

Antes de asumir como presidente del banco, Peirano fue ministro de Economía durante seis meses, cargo que abandonó en diciembre de 2007 por sus diferencias con el Gobierno respecto del Indec y la política agropecuaria. Durante su escueta gestión al frente de Hacienda, se opuso, incluso, a un proyecto similar a la cuestionada resolución 125, que estableció el régimen de retenciones móviles.

Antes de Economía, se había desempeñado durante dos años y medio como secretario de Industria, en momentos de gran auge para la actividad. Mantiene un estrecho vínculo con la UIA por haber trabajado durante más de 10 años como economista jefe de la entidad.

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