Renuncias masivas en el gabinete de Brown

El escándalo golpea a varios ministros
LONDRES.- El escándalo por los gastos parlamentarios que desde hace semanas sacude a Gran Bretaña se cobró ayer a otros tres ministros y amenaza con barrer buena parte del gabinete del gobierno de Gordon Brown, que quedó expuesto a una contundente derrota en los comicios europeos y locales de mañana.

El caos que reina en el gabinete quedó al desnudo ayer, cuando la ministra del Interior, Jacqui Smith, presentó su renuncia, luego de que se filtraran copias de los recibos de los gastos parlamentarios que mostraban que cargó a los contribuyentes el gasto del alquiler de dos películas pornográficas para su marido.

Horas después siguieron sus pasos la ministra de la Infancia, Beverly Hughes, y Tom Watson, uno de los más estrechos aliados de Brown en el gabinete. Y los titulares de Finanzas, Alistair Darling, y de Transporte, Geoff Hoon, se encuentran en la cuerda floja.

El escándalo se destapó el 8 de mayo, cuando el Daily Telegraph publicó detalles de gastos pagados a los legisladores con dinero público, que incluyeron servicios de jardinería, objetos para el baño, hipotecas y hasta arreglos en canchas de tenis de segundas residencias.

Desde entonces, el apoyo al Partido Laborista cayó 10 puntos. Brown se enfrenta a una derrota en las elecciones europeas y locales de mañana, y se espera que en los próximos días reorganice su gabinete de cara a las elecciones generales del año que viene.

Smith, de 46 años,dijo estar "herida" por las revelaciones sobre sus gastos. La ministra fue criticada por declarar la vivienda de su hermana como segunda residencia, lo que se sumó al incidente con las películas pornográficas vistas por su esposo.

Al terremoto que supuso para Downing Street la renuncia de Smith le siguieron, por el mismo escándalo, las dimisiones de Hughes y Watson, y se descuenta que en los próximos días otros miembros del gobierno engrosarán la lista.

Hoon confirmó ayer que devolverá el dinero por los gastos para su segunda residencia. El ministro de Transporte había reclamado gastos para su vivienda de Derbyshire, en el norte de Inglaterra, mientras cobraba también por otra propiedad. "Fue un error administrativo inadvertido", afirmó el funcionario, que se disculpó por lo que llamó un "olvido".

Anteayer, Darling, ministro de Finanzas, devolvió al Estado 668 libras por gastos para su segunda residencia, aunque los demócratas liberales, tercera fuerza política del país, pidieron su dimisión inmediata.

Brown dijo que Darling cometió un error "involuntario", y opinó que hizo "un gran trabajo" al frente de la economía. Sin embargo, los medios británicos dan casi por seguro que Darling perderá su cargo en el reajuste ministerial de Brown.

Desde que estalló el escándalo hace varias semanas, más de una decena de miembros del Parlamento se vieron forzados a anunciar su renuncia como candidatos a la próximas elecciones generales.

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