"Renuncia": palabra que suena en Palacio Municipal

El jefe comunal le habría pedido la dimisión a todo su gabinete, tras la derrota electoral. El tercer puesto lo iguala con otros intendentes caídos. Algunos mandatarios ya dejaron su cargo. Pero Carlos Selva tendría pensado seguir.
Una complicada situación política se está viviendo en el municipio de Mercedes, luego de la caída del oficialismo en las elecciones, tanto a nivel local como provincial. En el día de ayer trascendió que el intendente le habría pedido la renuncia a todo su gabinete (algo que hay quienes dicen es "normal" en la renovación de un ciclo). Pero, además, el propio jefe comunal podría llegar a dimitir a su mando, si es que decide continuar en el sendero iniciado por otros mandatarios bonaerenses y por el mismo referente y líder del movimiento justicialista, Néstor Kirchner, quien se alejó de la presidencia del Partido tras la caída electoral.

Las caras largas y el descontento son moneda corriente en el Palacio Municipal por estas horas. Es que todos tienen culpas que echar tras el resultado del domingo, día en que el propio Carlos Selva salió a reconocer la derrota cuando la tendencia le pareció irreversible pasando las 40 mesas escrutadas.

Hay quienes aseguran que este es el principio de un fin para una etapa de gobierno que no difirió en mucho de la anterior, a cargo de Julio Gioscio. El modo de gestión de Selva, fiel a los principios del "caudillo" que lo antecedió y gobernó la ciudad por más de 20 años, es autoritario y no acepta críticas. Esta ceguera lo ha llevado en su momento a una interpelación (por haber acumulado pedidos de informes sin contestar) y ahora a perder las elecciones junto al oficialismo, con su propia esposa como candidata y aliándose con sus eternos "rivales" internos, de una manera elocuente ante dos fuerzas opositoras: el Acuerdo Cívico y Social y Unión Pro.

Pero, ahora, Selva hasta podría renunciar. Su mandato ha sido puesto a prueba y a la evaluación del pueblo no la ha pasado. Más bien queda desaprobado y desacreditado su gobierno, que lleva poco más de 5 años y medio, tras haber sido reelecto en 2007.

En la provincia de Buenos Aires fueron muchos los jefes comunales que decidieron enarbolar las banderas de la defensa del modelo nacional por un lado y en la necesidad de revalidar sus mandatos por otro. Una buena parte del oficialismo no pudo despegarse del discurso presidencial y su estrategia, quedando de esta manera expuestos a los resultados de la elección legislativa. Por estos días dos intendentes anunciaron su renuncia al perder en sus distritos: Jorge Barracchia de Trenque Lauquen que perdió por 11 puntos en la elección local y salió tercero a 20 puntos en la provincial, y Victorio Migliaro de Salto, abajo por 5 y 11 puntos respectivamente.

Si se toma esta lógica son 17 los intendentes del oficialismo que tendrían que dejar su lugar al primer concejal. Y de otras fuerzas habría otras 9 dimisiones. El caso de Carlos Selva, tercero en Mercedes, es idéntico al de Rafael De Vito, de Pinamar, o el de Marcelo Coronel, de General Rodríguez, al que le sacaron más de 20 puntos. En la vecina San Andrés de Giles, Luis Ghione perdió por 13 puntos en la local y salió tercero a 20 en la bonaerense.

Por último, y a favor de la continuidad del intendente Carlos Selva, están quienes esgrimen que el primer mandatario de Mercedes tendría decidido seguir al frente del gobierno de la ciudad a toda costa. De esta manera, tras algunas renuncias que se darían en su entorno –haciendo crecer a cerca de treinta las dimisiones de funcionarios desde que ejerce el mando– se aseguraría gobernabilidad involucrando a referentes opositores en las responsabilidades de gestión, haciendo un esfuerzo supremo por escapar de la fea sensación que le ha dejado comprobar en las urnas que es el dueño de apenas el 20 por ciento de los votos de los ciudadanos.

http://www.noticiasmercedinas.com/090701renuncias.htm

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