Renuncia de Camerano: aseguró que no comparte "la política de enfrentamiento sistemático con los sectores sindicales y sociales de la provincia"

El secretario de Derechos humanos de la provincia Adrián Camerano presento su renuncia ayer, en la cual expresaba su descontento por la falta de acompañamiento de las otras secretarias y ministerios para evolucionar en la gestión, diciendo que "salvo honrosas excepciones, es preocupante la falta de respuesta de otras áreas ante requisitorias de esta Secretaría, con un número considerable de notas y pedidos de información sin respuesta alguna...".
El escrito que manifiesta la solicitud de cesar en su cargo de Adrian Camerano se ha difundido, dándose a conocer algunos fragmentos del mismo en el que Camerano plantea que: "Por la presente me dirijo a Ud. a fin de presentarle, a partir del día de la fecha y de modo indeclinable, mi renuncia al cargo de Secretario de Derechos Humanos de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, por los motivos que expongo a continuación:En primer lugar cabe señalar las grandísimas dificultades para cumplir con el plan de trabajo ideado al comienzo de la gestión, allá por fin de 2007, cuando nos propusimos trabajar en pos de una cultura en Derechos Humanos y la promoción y protección de los mismos, con especial énfasis en los Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Dada la crónica carencia de recursos humanos y económicos, se torna de imposible cumplimiento inclusive la reformulación de aquel proyecto inicial, plasmada en el plan de acción 2009.

En este sentido, hay que indicar que resulta dramática la situación actual de la Secretaría, ya que la misma funciona gracias al propio peculio de los trabajadores del área. A más de un año de iniciada la gestión, y pese a insistentes intentos en ese sentido, ha resultado imposible hacerse de recursos propios y no se ha logrado la fluidez administrativa necesaria para obtener los recursos mínimos, con expedientes -por ejemplo- que llevan meses y hasta más de un año de "trámite" en laberínticos despachos...". "...salvo honrosas excepciones, es preocupante la falta de respuesta de otras áreas ante requisitorias de esta Secretaría, con un número considerable de notas y pedidos de información sin respuesta alguna, pese a haber sido insistidos en reiteradas ocasiones, y de tratarse, en muchos casos, de problemáticas de importancia y necesaria resolución!.

Esta situación, entenderá Usted, resulta difícil de explicar en una gestión que en algún momento presentó a los Derechos Humanos como uno de sus ejes. Por otra parte, y en términos más generales que en buena medida exceden a la Secretaría, debo señalar que no comparto la política de enfrentamiento sistemático con los sectores sindicales y sociales de la provincia, y no alcanzo a entender la dificultad en avanzar en caminos de diálogo y consenso, no sólo con quienes claramente se erigen en un sitial de oposición a la actual gestión, sino particularmente con quienes han intentado aportar ideas ante tan crítica situación provincial...".

"...Me permito recordar que mi llegada al cargo de Secretario de Derechos Humanos se produjo a propuesta de organismos de Derechos Humanos y militantes sociales de la ciudad de Río Grande, por invitación del entonces gobierno electo y tras evaluar, allá por noviembre de 2007, que con la nueva gestión se abría una posibilidad para la promoción y protección de los Derechos Humanos en la provincia. En aquel momento, aún antes de proponer compañeros para trabajar en la Secretaría, elaboramos un documento en el que solicitábamos "acciones concretas y urgentes que permitan combatir la impunidad, la discriminación, el racismo y la xenofobia, entendiendo que es necesario FRENAR YA al que viene perfilándose como uno de los mayores males de nuestra sociedad: la violencia estatal y policial"...Duele decir que los temas expuestos en aquel documento y otros que ocupan nuestros días en la Secretaría no tienen un lugar relevante en la agenda oficial. Asumo en esto mi parte de responsabilidad, aunque destaco que intensos esfuerzos hemos realizado para ello..."

"...Por último, me permito señalar la imperiosa necesidad de que el pueblo fueguino tenga una Secretaría de Derechos Humanos fuerte y relevante como eje transversal de la administración pública y de la sociedad en general. Una Secretaría que "humanice" al propio Estado, por definición principal vulnerador de Derechos Humanos. Sería una pena, en este sentido, que no se profundizara el camino iniciado.Sin otro particular, me despido de Usted atentamente, soñando con una provincia justa e igualitaria, y con aquella revolución en paz que se anunciara el 17 de diciembre de 2007".

Comentá la nota