La renuncia más anunciada

La esposa del gobernador Jorge Capitanich fue muy cuestionada por su manejo de la epidemia de dengue en su provincia, donde se notificaron más de 10 mil casos, el 44 por ciento de los registrados en todo el país. Será candidata a diputada nacional.
La ministra de Salud del Chaco y esposa del gobernador Jorge Capitanich, Sandra Mendoza, renunció ayer a su cargo. Su gestión venía siendo cuestionada por dirigentes de la oposición y representantes de organizaciones sociales por la propagación del dengue en la provincia, la más afectada por esa enfermedad: la última información del Ministerio de Salud de la Nación señala que ya son 10.175 las personas infectadas en el Chaco, lo que significa que el 44 por ciento de los casos registrados en todo el país están concentrados en esa provincia. Dos de los cinco fallecimientos reportados ocurrieron allí. Mendoza se volcaría ahora a la campaña electoral: sería segunda candidata a diputada nacional por la lista oficialista, según diversas fuentes.

La funcionaria anunció su alejamiento por la mañana. En el texto de la renuncia sostuvo que se alejaba del cargo porque era "momento de dejar en libertad de acción" al gobernador, "en lo que respecta a otra etapa o fase en la ejecución de las políticas públicas de materia sanitaria". Por la tarde juró su reemplazante, Francisco Baquero, que se desempeñaba como presidente del Instituto de Seguridad Social, Seguros y Préstamos (Inssep) y fue candidato a intendente de Resistencia.

Los rumores sobre el alejamiento de Mendoza surgieron dos semanas atrás, cuando fue convocada a una interpelación en la Legislatura provincial. Mendoza siguió en el cargo y se presentó a la cita, pero no permitió preguntas: defendió su gestión a lo largo de una exposición de casi dieciséis horas. En su extenso monólogo ante los legisladores reconoció que el dengue "es una epidemia" en su provincia, pero alegó que se "intervino en forma precoz, antes de que se inicie el riesgo en la población". Aseguró que a partir de su decisión, el 21 de noviembre de 2008 "todos los centros de salud tuvieron folletos informativos", y que desde su asunción se trabajó en "fortalecer el cronograma de vacunación", algo que hace "más fácil detectar los casos de dengue para su tratamiento".

El "brote epidémico" –como ella lo definió– estalló a mediados de marzo, principalmente en las localidades de Charata y Roque Sáenz Peña y se extendió por más de treinta poblaciones del interior del Chaco. La rápida expansión de la enfermedad, trasmitida por el mosquito Aedes aegypti, dejó a Mendoza en el ojo de la tormenta. Estuvo 175 días al frente de la cartera sanitaria.

Chaco es la provincia con más contagios confirmados, 10.175, seguida por Catamarca, con 8351 y Salta, con 2194. En total, en todo el país los casos de dengue suman 23.177, de acuerdo con el registro del Ministerio de Salud de la Nación. Y los fallecimientos han sido cinco.

Pero no fue su gestión frente a la presencia del dengue la que la hizo más conocida: a fines de febrero, cuando todavía no se hablaba de la enfermedad del mosquito, la ex esposa del gobernador embistió varios autos oficiales con su camioneta y se convirtió en noticia en los principales diarios del país. De acuerdo con las versiones que circularon por la provincia, Mendoza habría sufrido una crisis de nervios tras una discusión con su marido, que le habría sugerido en ese momento que dejara el Ministerio de Salud para encabezar la lista de diputados nacionales con vistas a las elecciones del 28 de junio. La versión oficial fue muy distinta: que tuvo un "pico hipoglucémico" por un "cambio de medicación" y que Capitanich no estaba en la Casa de Gobierno cuando se registró el incidente. Entonces, le habría pedido las llaves a su chofer, se habría subido al vehículo y habría causado los daños: primero en marcha atrás habría destrozado la pared y luego habría chocado los vehículos oficiales. Entre las críticas que recibió por su gestión para prevenir el dengue se señaló el envío de repelentes vencidos para la fumigación en Charata, uno de los focos del contagio de la enfermedad.

En junio de 2008, Mendoza le pidió la renuncia al ministro de Salud, Alberto Holzer, al que llamó "una babosa embarazada", por su supuesta lentitud en la gestión. Luego lo reemplazó en su cargo.

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