Se renueva el temor regional por el arsénico en el agua

La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires aprobó esta semana un proyecto de declaración dirigido al gobierno bonaerense para que solucione el problema del arsénico en el agua en distritos del noroeste bonaerense.
El expediente tratado por los legisladores hace referencia puntual a la situación que se vive en los municipios de Carlos Casares, Pehuajó, 9 de Julio y Lincoln, donde los niveles de esa sustancia tóxica en el líquido sobrepasan por mucho a los permitidos por el Código Alimentario y la Organización Mundial de la Salud.

De todos modos, el asunto no deja de rozar a Junín, dado que las dudas que existen sobre la calidad del agua de red se multiplican de a miles y si el Estado estuviera dispuesto a intervenir en la situación, esta ciudad bien podría ser incluida por lo menos en un control serio y concreto que ofrezca certezas a sus habitantes sobre el líquido que consumen a diario.

En la declaración parlamentaria, impulsada por la diputada Maricel Etchecoin, se expresa que el Código Alimentario Argentino permite hasta un valor de 0.01 miligramos de arsénico por litro de agua, cifra que en los distritos aludidos es superada ampliamente.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud sugiere que en el agua que sea destinada para el consumo la cantidad de arsénico no exceda los 0.010 mg por litro2. Los valores de referencia de aluminio por cada litro de agua son de 200 microgramos.

En Casares, por ordenanza municipal, en el año 2005 se había creado una comisión de seguimiento de la calidad del agua. Así se procuró financiar los innumerables análisis que se realizaron permanentemente al agua de red, en los laboratorios de la Comisión Nacional de Energía Atómica y en la Universidad Nacional de Rosario.

Por otro lado, y debido al número de personas intoxicadas, el municipio incorporó al personal del hospital municipal un médico toxicólogo de la ciudad de La Plata, y además la comuna proveyó la medicación sin cargo a las personas intoxicadas

con arsénico.

Diversas asambleas se realizaron entre Casares, Pehuajó y Nueve de Julio. Luego se sumó la comuna de Lincoln. De estas jornadas de trabajo conjunto

surgió una seria de actividades: el envío de todo lo actuado a los ministerios de Salud provincial y nacional; una amplia difusión de todo lo hecho por estas asambleas; la convocatoria y el trabajo con especialistas en oncología y su relación con el arsenicismo; el reclamo permanente para que los residuos fueran tratados adecuadamente; el pedido de audiencias con las autoridades de ABSA, del

Ministerio de Infraestructura y con el Gobernador; acompañar el recurso de amparo

interpuesto por Lincoln y efectuar un conjunto de acciones legales.

Las respuestas oficiales hasta hoy no han sido positivas ni resolutas.

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