Rentas se cobra sola de la caja de los morosos

El organismo ejecutó 10 "embargos de caja" a negocios que deben Ingresos Brutos. En ellos, un enviado de la Justicia a los locales vigila la facturación diaria y toma un porcentaje. Los procedimientos son todo un "éxito", y hay otros 20 por realizarse.
"No me pagás? Entonces me cobro yo mismo". Palabras más, palabras menos, eso es lo que le está diciendo la Dirección General de Rentas de la Provincia (DGR) a aquellos comercios y empresas de servicio deudoras del impuesto sobre los Ingresos Brutos que se resisten a ponerse al día con el fisco cordobés.

Es que el organismo recaudador comenzó a implementar tiempo atrás los denominados "embargos de caja": procedimientos judiciales que retienen parte de la recaudación diaria que hacen los negocios morosos, hasta cubrir el importe del tributo adeudado. "Los estamos aplicando hace unos meses, y la verdad es que han sido todo un éxito: la mayoría de los comercios morosos termina allanándose y arreglando una forma de pago de su deuda con la Provincia", le dijo a Día a Día Alfredo Lalicata, titular de la DGR. Ya se han concretado 10 operativos de este tipo, y se espera que la Justicia autorice otros 20 en las próximas semanas.

Precisamente por ello, la oficina tributaria ha decidido intensificar este mecanismo de recupero de deudas en lo que resta de 2009, e incluirlo formalmente en el cronograma de acciones fiscales del año próximo. "Con los excelentes resultados que estamos teniendo, vamos a seguir implementando estos embargos sobre negocios de toda la provincia", adelantó Lalicata. Por lo general, los embargos de caja están siendo ejecutados sobre comercios y empresas de servicio de mediana y gran envergadura, con deudas impositivas con la Provincia de entre 80 y 90 mil pesos.

La mano en la "lata". El embargo de caja es, en realidad, el último recurso empleado para intentar cobrarle impuestos adeudados a los negocios minoristas. Antes de llegar a esa instancia, la DGR intima administrativamente al titular del comercio moroso. Luego, le inicia una demanda judicial, a través de la cual lo emplaza a pagar. Finalmente, si las acciones anteriores no dieron resultado, le pide a la Justicia el embargo preventivo de caja.

Puesto en práctica, dicho mecanismo consiste en el envío de un martillero judicial a la sede misma del comercio moroso, funcionario que se queda todo el día junto a la caja registradora. Un arqueo de caja a primera hora de la jornada da inicio a la acción de recupero. Al final del día, el martillero realiza un nuevo arqueo, y retiene un porcentaje de lo ingresado a la caja registradora. Por lo general, los juzgados autorizan a retener entre un 10 y un 20 por ciento de lo facturado en bruto por los comercios.

Si con lo retenido en la primera jornada del embargo no se alcanza a cubrir el monto adeudado a Rentas, el martillero regresa al día siguiente para continuar su tarea. Y así al otro día, y al otro, y al otro, hasta completar el embargo dispuesto por el juez. Si el negocio deudor posee más de una boca de venta, el procedimiento puede disponer la presencia de distintos martilleros en cada uno de los locales de la cadena comercial.

El dinero retenido no ingresa directamente a la arcas provinciales, sino que es depositado en una cuenta judicial a la espera de que el comerciante resuelva presentarse ante la DGR para regularizar su situación de mora. Pasado un tiempo prudencial, el organismo recaudador solicita al juzgado interviniente que impute el dinero embargado al pago de los tributos adeudados, con lo que se cierra el procedimiento.

En caso de que el contribuyente se arrime a Rentas para regularizar su situación adhiriéndose a un plan de pagos, el embargo se interrumpe transitoriamente. Pero si el comerciante vuelve a atrasarse en una cuota, el procedimiento se reactiva automáticamente, y el martillero vuelve al local a retener parte de la recaudación diaria.

Grandes deudores en la Web

El jueves pasado, la Dirección General de Rentas (DGR) comenzó a escrachar en su página web a los primeros 95 deudores rebeldes identificados por la Fiscalía Tributaria Adjunta de la Provincia.

Se trata del lote inicial de morosos que ya fueron ejecutados judicialmente, pero, como carecen de bienes a su nombre para ser embargados, terminan siendo escrachados públicamente en Internet e inhibidos para realizar nuevas operaciones comerciales.

La primera tanda incluye, principalmente, a morosos de Ingresos Brutos con denuncias radicadas en juzgados de Villa María, aunque también se agregaron algunos deudores del impuesto Inmobiliario. "En los próximos días, estaremos publicando una segunda tanda con otros 250 deudores que tampoco han respondido a las intimaciones que les hemos hecho", le dijo a Día a Día Juan Manuel Cid, fiscal tributario adjunto de la Provincia.

Los nombres de los deudores incluidos en esta acción fueron publicados en primera instancia en el Boletín Oficial de la Provincia, y se les dio cinco días hábiles para presentarse voluntariamente ante la Dirección de Rentas a regularizar su situación fiscal. Los que no lo hicieron, terminaron escrachados en la web del organismo recaudador.

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