Rentas no alcanza a pagar sueldos

La recaudación propia de la Provincia es de $ 450 millones al mes, cuando la nómina salarial de activos y pasivos suma $ 620.
La Nación-dependencia de Córdoba es cada vez más importante. De hecho, con la recaudación propia el Estado cordobés no llega a pagar siquiera la nómina salarial de los agentes activos y pasivos, y necesita apelar a los giros nacionales que llegan por coparticipación y otros conceptos para cerrar cada mes. Según datos oficiales, actualmente la Dirección de Rentas recauda 450 millones de pesos por mes, cuando para liquidar salarios y haberes se necesitan unos 620 millones, es decir 170 millones de pesos más de todo lo que ingresa por pago de impuestos y contribuciones.

El dato, confirmado a Día a Día por el ministro de Finanzas, Ángel Elettore, habla a las claras de la necesidad permanente que tiene Córdoba de ser asistida por la Nación, y de la enorme debilidad financiera de la Provincia frente a las desavenencias en la relación política entre el gobernador Juan Schiaretti y la presidenta Cristina Fernández. La actual crisis provincial es una cabal muestra de ello.

A todo esto, el 62 por ciento del Presupuesto de Córdoba (en 2009 rondó los 11,7 mil millones de pesos) es solventado actualmente con fondos nacionales, y apenas el 38 por ciento es cubierto con ingresos genuinos propios. Hace apenas 15 años, la relación era prácticamente 50 y 50 por ciento, lo que sin dudas le permitía a la Provincia contar con una mayor independencia fiscal, sin depender de los cambiantes humores federales.

Mucho ha tenido que ver con el actual cuadro de situación la decisión tomada en 1999 por el ex gobernador José Manuel de la Sota de aplicar una rebaja del 30 por ciento en los impuestos provinciales, medida que todavía se mantiene para el tributo Inmobiliario, aunque el año pasado Schiaretti retocó la estructura impositiva de Ingresos Brutos.

Ese "congelamiento" en los ingresos propios llevó a que, por ejemplo, en todo 2008 la Provincia recaudara 300 millones de pesos en concepto de impuesto Inmobiliario, apenas 14 millones más que en 1998, cuando habían ingresado por el mismo concepto unos 285,8 millones. Así, con la recaudación propia estancada "voluntariamente", la dependencia de los giros nacionales se hizo cada vez mayor.

Endeudadazos. Pero el estancamiento de la recaudación propia no ha sido el único factor que complicó severamente las cuentas fiscales cordobesas. El enorme endeudamiento contraído por la Provincia en la última década también comenzó a condicionar fuertemente sus márgenes de acción.

En 2001, antes de la salida intempestiva de la Convertibilidad, la deuda provincial era de 2.663,3 millones de pesos. Hoy, ocho años después, el "rojo" del Estado cordobés se elevó a 8.500 millones según los datos oficiales, y hasta 12 mil millones según la denuncia de la oposición política. Vale decir, incluso con el cálculo del Ministerio de Finanzas, el endeudamiento provincial se triplicó en apenas ocho años (creció 220 por ciento).

Ese crecimiento vertiginoso (el mayor entre todas las provincias del país), tiene ahora una altísima incidencia en el Presupuesto provincial, al punto que para 2010 y 2011 el pago de las amortizaciones de capital y el vencimiento de los intereses representarán el 10 por ciento de las previsiones de gastos totales (1.100 millones de pesos cada año sobre un presupuesto general de 11.500 millones). De ese modo, la asistencia nacional través del PAF se convirtió en una condición imperativa para que Córdoba logre honrar sus compromisos.

En los últimos tres años también se sumó al glosario de penas fiscales cordobesas el pesado lastre del déficit de la Caja de Jubilaciones, fruto de miles de pasividades anticipadas habilitadas en la gestión delasotista y de la vigencia de una ley previsional que permitía jubilaciones de privilegio. Si bien el año pasado la normativa jubilatoria se modificó sensiblemente, la Caja sigue siendo un "clavo" importante a cargo de la Provincia. Por caso, sólo este año, el Tesoro cordobés deberá poner 350 millones para cerrar las cuentas del organismo previsional.

Con todo ello, las perspectivas financieras de la Provincia son verdaderamente sombrías en el corto y mediano plazo, en un panorama en el que los incumplimientos del Gobierno nacional son apenas un factor más dentro de un descalabro muchísimo mayor.

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