"Hay una rentabilidad que sólo permite seguir trabajando", reconoció Yahuar.

El subsecretario de Pesca señaló que se están realizando correcciones en el plan de créditos para el sector. Además dijo que se están diseñando otras ayudas para hacerle frente a la grave crisis internacional. Habló de incentivos para el calamar y de veda.
El subsecretario de Pesca de la Nación, Norberto Yahuar, adelantó que el Banco de la Nación comenzará a actuar como prestamista directo de aquellas empresas pesqueras que han encontrado obstáculos en la banca privada para acceder a las líneas de crédito que el Estado puso a disposición para prefinanciar exportaciones. Con esta medida, el Gobierno intentará facilitar el acceso al crédito entre aquellas compañías que, por distintas razones, no pudieron obtener este beneficio de parte de las entidades privadas, en medio de una difícil situación económica, signada por la crisis internacional.

El funcionario se reunió ayer en Mar del Plata con representantes de cámaras del sector y dirigentes gremiales para analizar las perspectivas de la actividad, en el comienzo de un año complejo, en el que los países que actúan como principales compradores del pescado argentino afrontan una seria recesión, provocando una fuerte caída de la demanda.

En diálogo con LA CAPITAL, Yahuar precisó ayer cuáles fueron las correcciones que se efectuaron sobre el plan para prefinanciar exportaciones y reconoció que la actividad requiere hoy de otras ayudas. En particular, señaló la necesidad de dar incentivos para la pesca de calamar con el propósito de evitar que la flota permanezca inmovilizada durante esta temporada. Además adelantó que se está diseñando un sistema de vedas móviles para la pesca de merluza y en la creación de un "gasoil pesquero" que suponga la devolución inmediata de la tasa destinada a financiar la construcción de rutas, cuyo pago viene siendo objetado desde hace años por los armadores.

–Si bien en un principio la medida fue bien recibida, lo cierto fue que muchas empresas cuestionaron la instrumentación para prefinanciar exportaciones. ¿Qué sucedió?

–Hemos tenido algunas trabas, fundamentalmente con la banca privada. El Estado puso a disposición una línea de crédito de 80 millones de dólares a través del BISE y el Banco Nación. Para evitar que las empresas debieran presentar carpetas logramos una autorización para fondear a los bancos privados de los cuales ya eran clientes a una tasa del 4,75% y con un tope del 7,5% para quien lo tomara. La idea era evitar la burocracia y que las empresas tuvieran que ir con sus carpetas a nuevos bancos. Pero lo cierto fue que los bancos privados pusieron algunas trabas técnicas. Por ejemplo mientras algunas empresas tenían margen para tomar un nuevo créditos y otras no.

–De modo de que las líneas de crédito no se ampliaron, sino que los bancos privados entendieron que podían otorgar estos fondos que aporta el Estado siguiendo un criterio propio.

–Algunos empresarios solicitaron estos créditos de una tasa de hasta el 7,5% para cancelar créditos anteriores a tasas más altas, lo que es válido y en ese caso vino muy bien. Por lo demás, hubo problemas con los bancos privados y ahí no tenemos más injerencia. El Estado hizo todo lo posible para que esto estuviera disponible. Hay bancos que no le han querido prestar a las empresas por entender que técnicamente no calificaban. Pero ésta es una cuestión entre la empresa y su banco privado. Esta vez actuamos con celeridad y nos encontramos con una traba razonable. En mi opinión los bancos deberían haber tomado el riesgo de prestarles a clientes de toda una vida, pero no podemos forzarlos.

–¿Entonces cómo se puede facilitar el acceso a estos créditos por parte de las empresas cuyos bancos no les quieren prestar?

–Se va dar otra vuelta más, para que sea el Banco Nación el que preste. De este modo, una empresa podrá tomar un crédito con la garantía correspondiente en el caso de que su banco privado considere que no puede prestarle. Es una alternativa para los que llegaron al tope de endeudamiento, según su banco. Sobre la marcha vamos tratando se solucionar los problemas, que en muchos casos, no tienen que ver con el Estado, sino con la relación de la banca privada con sus clientes.

–La crisis internacional provocó una fuerte caída de precios y una fuerte retracción de la demanda en todo el mundo. ¿Cuál es su análisis sobre la situación actual de los mercados?

–La demanda empezó a moverse en los últimos 15 días. Vemos que lentamente empieza a haber algunos despachos de mercadería. Pero la verdad es que los precios que se están manejando apenas garantizan el funcionamiento de una planta. El sector hoy no tiene tienen la rentabilidad que tenía en mayo o junio del año pasado. Hay una rentabilidad muy acotada que sólo le permite al empresario mover su producción para seguir trabajando. Es una época difícil y ya vendrán épocas mejores. Ahora lo importante es que el Estado salga con alguna línea de capital de trabajo que le permita al empresario retener el producto en sus cámaras y usar la plata para activar la flota.

–Los principales mercados, como es el caso de España, ingresaron en una recesión que se va a quedar durante un tiempo prolongado.

–Tomamos las referencias de nuestros compradores y vemos que han cambiado algunas variables. El europeo elige entre un pescado de 10 euros, otro de 7 o uno de 3,50. Esta recesión hace que hoy se consuma el pescado más barato.

–¿No sería útil que el sector dispusiera de una herramienta permanente para afrontar esta clase de situaciones, algo así como un mecanismo de emergencia como el que existe para el sector agropecuario?

–La pesca nació de otra manera. Hay mucho de azar, pero con medidas correctivas las cosas van saliendo adelante. Yo soy de la idea de que el Estado tenga un buen rol de control y fiscalización y de poca intervención en todo lo demás. Nosotros venimos trabajando con diferentes medidas de ayuda. En diciembre modificamos una resolución reintegrando parte de los derechos de exportación, lo que vino muy bien. Ahora están faltando medidas para productos especiales.

–¿Por ejemplo para cuáles?

–El calamar necesita que se le dé algunas facilidades para que la flota se mueva y sea competitivo el negocio. Es algo que hay que hacer ya y en eso estoy. Hoy no es conveniente sacar un barco de calamar si no hay un incentivo para mover al flota. Mover un barco significa que trabajen los marineros, la estiba, los proveedores y todo lo que rodea a una embarcación. Hoy estamos con los 90 barcos en los puertos porque no es fácil con un calamar a un precio de 600 dólares, cuando se recuperan los costos si estuviera a 700. Desde el Estado vamos a tener que incentivar de alguna manera a esta actividad.

–¿De qué manera?

–Básicamente entendemos que 90 poteros es una flota importante. También queremos que estos buques operen fuera de la milla 200, incentivándolos con ayudas en combustibles, reintegros por puertos. Esto nos va a dar presencia geopolítica más allá de la milla 200. La Argentina ha entendido que la milla 200 es una frontera para no ingresar, pero también para no salir. Eso lo estamos queriendo cambiar con Cancillería. Es muy tonto de nuestra parte no fomentar la presencia argentina fuera de la milla 200.

–Se argumenta que los buques extranjeros que operan fuera de la milla 200 inundan de calamar los mercados antes de que la flota argentina pueda colocar su propia producción. ¿Qué piensa de eso?

–Por eso les he pedido a las cámaras que nos hagan una presentación pidiendo que la flota nacional pueda operar fuera de la milla 200, con el compromiso de que voy a darle curso favorable. Yo estuve días atrás hablando con Cancillería de este tema y necesitamos su aval. Yo lo voy a hacer, voy a autorizar a los barcos a que salgan y a incentivarlos.

–¿Qué opina de que a los buques extranjeros que operan fuera de la milla 200 o en Malvinas se les den servicios en el país?

–No, de ninguna manera. A nosotros no nos sirve de nada. Cuando presentamos el Plan Estratégico del Mar Argentino, establecemos que nuestra soberanía abarca toda la plataforma argentina. Nuestra flota puede pescar más allá de la milla 200. Nosotros hoy estamos sentando precedentes para cuando dentro de algunas décadas se zonifique la pesca en el mundo. Por eso Argentina tiene que crear antecedentes sobre su actividad más allá de la milla 200.

–¿En qué estado está el proyecto de instalar cámaras de vigilancia a bordo de los buques?

–Vamos avanzando. Hay dos empresas que hicieron dos proyectos. Cuando tenga los antecedentes de todas las alternativas que existen va a ser el Consejo Federal Pesquero el que resuelva. Yo quiero darle al CFP todas las potestades que le corresponden. Quiero, en el corto plazo, salir de la resolución 189 para darle también al Consejo todas las potestades en el manejo de la merluza.

–Existen reclamos para agilizar la apertura de las zonas de veda para la pesca de merluza, ya que la flota marplatense no dispone hoy áreas donde operar. ¿Se está trabajando en el tema?

–Por suerte hemos recuperado los viajes del Inidep. Pero lamentablemente no podemos recorrer todo el mar con la flota del organismo, así sus observadores e investigadores tomarán prospecciones en 10 ó 12 barcos. Creo que esto se va a aprobar en la próxima sesión del Consejo. Una vez que tengamos eso vamos a crear un sistema de vedas móviles, para permitir las capturas en lugares donde haya pescado desovado, de buen tamaño e ir cerrando otras. Así, hasta llegar a la Captura Máxima Permisible.

–¿Se trabaja para mejorar la situación del sector pesquero respecto del pago de la tasa del gasoil destinada a la construcción de rutas?

–Hay dos procesos. Los que tenían reembolsos viejos han acelerado los procesos. Hay empresas muy prolijas que en 25 ó 28 días obtienen su reembolso y otras a las que les cuesta un poco más, pero es una cuestión que tiene que ver con la organización administrativa de cada compañía. Por estos días ya estamos trabajando con la AFIP en un esquema para una devolución inmediata de la tasa. La idea es que se solicite el Rancho, que la AFIP certifique que el combustible es para determinado barco y a partir de allí se debería devolver el dinero de inmediato y no un plazo de 4 meses. Estamos trabajando en un concepto de gasoil pesquero porque la tasa representa un costo altísimo.

Draga

El subsecretario de Pesca de la Nación planteó ayer su preocupación por las demoras en la llegada de la draga a Mar del Plata y se comprometió a realizar gestiones para destrabar la situación.

"Sé que la draga está en una reparación especial. Me he comprometido en hacer un trámite adicional ante el Ministerio de Planificación para acelerar las cosas", señaló. Yahuar le dijo a LA CAPITAL que tras recorrer ayer el puerto local confirmó que "la situación es delicada" por lo que subrayó que Mar del Plata debe contar "con las herramientas necesarias para operar con normalidad". Según explicó "si bien es una cuestión de la Provincia, con todo gusto voy a ayudar para que este puerto funcione a pleno".

Dejupa

Norberto Yahuar dijo que su área está redactando una resolución para suspender el uso del Dejupa, una red que evita la captura de ejemplares juveniles de merluza hubbsi, cuyo uso -si bien es obligatorio- no se respeta. "Vamos a dejar de usar este sistema por un plazo para que las empresas y quien sea nos presenten alternativas. Si a los 120 días no hay ningún otro proyecto presentado volveremos al Dejupa de manera definitiva", aseguró. En relación a la resistencia a utilizar esta red por razones de seguridad, Yahuar señaló que "si lo critican tanto, me parece que las empresas tienen que proponer qué es lo que les sirve. Si hay algo que sirve para no hacerle daño a la especie, será aceptado".

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