Renovadas tensiones

Cuando salieron de la reunión en la Casa Gris, el ministro

Bonfatti y el jefe del PJ Spinozzi, parecía todo acordado.

Pero después renació la desconfianza y volvió el enfrentamiento.

La distensión política por la apertura del diálogo entre oficialismo y oposición se esfumó en 24 horas. Un supuesto operativo que el PJ atribuyó a la Casa Gris volvió a crispar al peronismo santafesino que mira con desconfianza el intento del gobierno de Hermes Binner en definir una agenda y negociar acuerdos. El cambio se resumió en dos capítulos. Uno: el jueves al mediodía, cuando el presidente del PJ, Ricardo Spinozzi y su vice, Jorge Fernández, salieron del despacho del ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti, de buen talante por los resultados del encuentro. El otro: al día siguiente, en la sede partidaria, cuando las críticas del consejo provincial del PJ sonaron drásticas. ¿Qué irritó al peronismo" Las interpretaciones sobre un supuesto guiño opositor para habilitar el debate de la reforma constitucional en la provincia. Bonfatti había ofrecido dos concesiones: archivar el proyecto de la unicameralidad "que el PJ siempre tomó como una amenaza y el certificado de defunción del Senado y un compromiso escrito de Binner que no se postulará para la reelección, en 2011. Los dirigentes justicialistas vieron con agrado el gesto oficial, pero de allí a interpretar que aceptaban el debate sobre la reforma había una distancia grande. Al día siguiente, la cúpula del PJ puso blanco sobre negro. "La reforma de la Constitución de Santa Fe no es un tema prioritario", dijo y hasta comparó la situación con una cortina de humo: "El gobierno ha intentado desviar la atención hacia un debate que ni siquiera se llegó a plantear para ocultar deficiencias de gestión o falta de políticas claras en distintas áreas".

Ya antes de la reunión con Bonfatti, Spinozzi había tomado como una "buena noticia" la apertura del diálogo. Pero planteó sus dudas: "Si el Frente Progresista no hubiera perdido las elecciones del 28 de junio no habría diálogo en la provincia", tiró. Con un agravante: el gobierno nacional tiene mayoría en el Congreso hasta el 10 de diciembre, con lo cual no tuvo demasiados inconvenientes para que prosperaran los proyectos del Poder Ejecutivo. En cambio, en la provincia hubiera sido muy bueno intentar el diálogo desde el primer día del gobierno de Binner (el 11 de diciembre de 2007), a partir de que el PJ tiene amplia mayoría en el Senado, por donde deben pasar los proyectos legislativos".

El viernes, a 24 horas de la primera ronda del diálogo y con el rechazo del PJ a la posibilidad de abrir un debate sobre la reforma constitucional, Spinozzi volvió endurecer el lenguaje. "Para dialogar hacen faltan dos y tiene que haber confianza en la contraparte. Y eso es lo que no existe", dijo. "Y explicó por qué. "Los senadores justicialistas hemos sido despreciados en este año y medio de gestión de Binner".

"Me parece que para sostener un diálogo hay que mantener un clima y un espíritu, donde todos hagamos un aporte para que a partir de las diferencias podamos encontrar los consensos. Lo mismo le manifestamos al ministro Bonfatti. ¿Por qué no funciona la comisión de seguimiento y control del Tribunal de Cuentas en la Legislatura? Un gobierno que se precia de transparente no tiene por qué ser un obstáculo en el funcionamiento de los mecanismos de control en la provincia. Y ni hablar si recordamos los discursos (de Binner, cuando) decía que los organismos de control debían estar en manos de la oposición. Bueno, nada de eso ha ocurrido. Hay una gran cantidad de pedidos de informes aprobados por el Senado, muy sustanciosos muchos, que nunca fueron respondidos y ese fue otro de los temas que le planteamos al doctor Bonfatti para empezar a generar un diálogo", dijo Spinozzi a Rosario/12.

Entonces, si no aparecen los gestos del gobierno que lo hagan confiable, ¿el diálogo corre peligro?

Para dialogar hacen faltan dos. El tiempo dirá si el objetivo buscado por el gobierno después de la derrota del 28 de junio era mostrar una foto de madurez o si realmente la intención es buscar un canal de diálogo entre el gobierno y el PJ. Sólo el tiempo lo va a decir, iremos viendo. Creo que el tema de la reforma política puede ser importante para mostrarnos si hay posibilidades de avanzar o no, con gente interesada en abordar el tema, mirar las modificaciones que pueden servir y las que no. Eso nos irá dando la pauta. Pero es importante generar confianza. Cuando uno se sienta a una mesa necesita confiar en la contraparte y eso no existe, hay que construir la confianza y preservarla, máxime caundo a mi me toca una situación particular en el doble rol de presidente del partido y senador. Los senadores justicialistas hemos sido despreciados en este año y medio de gestión de Binner".

Comentá la nota